La espectacular puerta Hozo-mon es una característica imagen de postal que resulta inevitable contemplar largamente y fotografiar, aunque nos costó varios intentos el encontrar a alguien que pillara el concepto de sacarnos una foto en la que se viera la puerta entera por detrás en lugar de tres metros de suelo por delante.
Tengo que aclarar que buena parte de estos edificios no son los originales, ya que los bombardeos de la 2ª Guerra Mundial hicieron bastante mella en ellos, e hicieron necesaria su reconstrucción casi exacta. Pacientes y meticulosos que son estos nipones.
En el patio delantero del Kannon-do quisimos saber cuál era la fortuna que nos designaban los dioses, así que sacamos nuestro palito y buscamos el papelito que nos correspondía. Para ello contamos con un asesor inesperado.
A mí me tocó una suerte normalita tirando a buena, a Claire le correspondió muy buena suerte y a Zelgadiss la mejor de las suertes (¡super suerte! ¡yosh! XD). Este hombre con aspecto de salary man con maletín y todo nos explicó que si la suerte era mala podíamos dejala atada en el templo para que los dioses nos la cambiaran, pero que como era buena podíamos llevarla con nosotras a casa. De hecho tengo que decir que las suertes de las tres debieron hacer sinergia porque tuvimos una potra inmensa durante todo el viaje.
Hago un inciso para comentar que el salary man era todo un personaje. Muy simpático y servicial, pero más pegajoso que una lapa. Si alguno conocéis el juego del Animal Crossing de la Nintendo, pues este hombre era como Sisebuto, el vendedor de seguros que te rondaba demasiado cerca como para no hacerle caso, sin decir nada hasta que le diriges la palabra y entonces ya no te suelta ni de coña. Después de contarnos que le gustaría conocer España, la fotito, y tal y cual, yo veía que se nos enganchaba peligrosamente, con lo que le dimos las gracias y le dije sayonara sonriendo y moviendo mucho la cabeza a ver si lo pillaba. Luego nos reimos lo nuestro, sobre todo cuando lo vimos dándole la brasa a otro grupo de chicas XD.
Volviendo con el tema, aquí estoy delante del quemador de incienso impregnándome del humo, pero no para espantar al 'pesao', sino para conservar mi salud según dicen (cosa que ocurrió, porque después de ponerme como una sopa dos días seguidos bajo el tifón no di ni un estornudo).
Entramos al templo y bajamos por una de las escaleras laterales, que daban a unos preciosos jardines públicos llenos de pequeños pabellones y santuarios, cada uno dedicado a una deidad distinta de su mitología.
Me llamaba muchísimo la atención que las estatuas, tanto de apariencia humana como animal, iban la mayoría adornadas con lo que parecían un babero y un gorro de ducha rojos. La verdad es que no he averiguado todavía qué significado tienen. Detrás de esos jardines hay un onsen tradicional muy conocido que sería interesante visitar en otra ocasión, pero dudo que lo del gorro esté relacionado con ello.
Al otro lado del Senso-ji se ubica el Asakusa-jinja , un importante santuario sintoísta dedicado a los hombres que encontraron la estatua de Kannon. Son la muestra de la perfecta coexistencia de las creencias budistas y sintoístas en el pueblo japonés, que no parece dado a adscribirse a una religión o a sus reglas morales, pero sí está profundamente apegado a sus ritos y costumbres.
Tras el recorrido religioso decidimos dedicarnos a las compras recorriendo Nakamise-dori en sentido inverso hacia el Kaminarimon que es la primera puerta y principal entrada al recinto del Senso-ji. Nakamise-dori es una calle cubierta y bastante larga llena de puestos y tiendas con lo más variopinto de artesanía, souvenires, ropa tradicional, dulces y algún que otro cachivache extraño, de donde nos fuimos con montones de regalitos variados para los de casa (vaaaaale, y para nosotras).
Es difícil resistirse al aroma a galletas y dulces que impregnan el aire en todo el recorrido, ya que se hornean allí mismo y son unos puestos preciosos. Aun así, y sin que sirviera de precedente, resistí.

Vale, este debía ser de otra compañía o tenía sucio el uniforme.
Después de eso nos fuimos a almorzar uno de los platos que más me apetecía probar de Japón, que es el katsukare , que en contra de lo que dice la wikipedia, proviene de las palabras katsu (cerdo) y kare (curry), y nos lo servían con palillos. Delicioso ^_^.
13 comentarios:
Niña, pero bueno, que has ligao en el Japón y te esperas al capítulo 7 para contarlo, jajajajaja
Bsssss
Cloti
HAN ligao, cloti, en plural... que es que uno y tan escuchimizaico pa tres... pos mira, lo despacharon y asi no se pelean...
Pobrecillas! Si tienen que repartir no tocan a ná, jajjaaj Mejor dejarlo ir...Me repito: otro bonito paseo por Japón y la envidia que vuelve a corroerme...
Pues cuando quieras me pongo la camisa de "fieshta" y si hace falta que Claire me enseñe a bailar una sardana para bailársela a uno que yo me sé... XDDDDD
Cuidado cuando camineis x Asakusa que las calles parecen tan antiguas que te podría salir un samurai en cualquier momento. ;-p
Que bien olía todo, aunque no tuvieras hambre te despertaba el apetito. Desde luego esto japoneses lo saben vender todo muy bien.
Es que en Nakamise dori es imposible resistirse. Allí le compré a mi madre una muñeca kokeshi preciosa, a ver si os pongo la foto en el blog.
Por cierto, ¿probasteis el dango? al final me quedé con las ganas, aunque tiene pinta de empalagoso no creo que lo esté, porque no les gustan las cosas excesivamente dulces.
En uno de los restaurantes de la zona probé la mejor tempura de mi vida.
Qué preciosidad. La antigua Edo fue capital de Japón durante un período ¿no? Por lo que se vé es una maravilla, con tradición por los cuatro costados.
El babero y el gorro de ducha no será por las cagadas de los pájaros? Me he quedado con la curiosidad, porque se vé de esa guisa a una pobre estatua en una de las fotos y da penita... Qué ridi más grande para el personaje representado ..oño!!
Vale, durante el gobierno Tokugawa. Durante la época del shogún, etc...
No creo que fuera por los pájaros, Blas. Ahora que lo pienso, no recuerdo haber visto muchos pájaros por allí. Cuervos si acaso.
Anele, sí probamos los dangos (que estaban en mi lista por aquello de Hana Yori Dango), pero de supermercado, no artesanales de Nakamise-dori. No sé si sería por eso, pero no nos gustaron mucho. Tenían pinta de empalagosísimos, pero no lo eran. De hecho es que no tenían ningún sabor, claro que en Nakamise también te los rebozaban en algo. Una sensación rarísima la de masticar algo que no sabe absolutamente a nada, y la textura es... curiosa.
Me encantó Asakusa! (mmm creo que estoy diciendo lo mismo en cada post, pero es que todo me encantó!!).
Realmente en Nakamise-dori había tantas cosas por comprar!! Recordad que caí ante Yamapi y sus galletas de arroz (aunque fuera publicidad engañosa! jejjeje) y lo que me hubiera llegado a comprar!
Ahora mismo me pongo mi camisa de fieshta para ir al Tanabata Matsuri del año que viene! ;-P
XDD Sí, ahí te vi débil con Yamapi. ¿Pero no eran galletas de pimienta?
Eran de arroz pero con pimienta, sí, y mucha, porque la cosa ardía una poco... jejeje Pero estaban muy buenas!
Por cierto, que este domingo tengo visita obligda al Japanweekend, a ver qué tal está. Esperaba ver más cultura tradicional japonesa pero creo que es un salón friki-manga. De todas formas nunca he estado en ninguno, así que será toda ua experiencia (si mi costillo aguanta las aglomeraciones y no me hace salir huyendo antes de tiempo).
Creo que en Cadiz lo tenéis la semana que viene.
resulta curioso cómo en japón conviven varias religiones pacíficamente, cada una con sus lugares de culto, sin que predomine ninguna...
sales muy guapa en la foto de la tienda de regalos! ;)
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