Cuando reservamos nuestro hotel en Kioto, nos escribieron comentándonos que cada viernes hacían una breve ceremonia del té para no iniciados y que estábamos invitadas. Nos pareció una estupenda forma de pasar nuestra última tarde en la ciudad.
La ceremonia del té es probablemente una de las tradiciones japonesas que más suenan, pero realmente la mayoría de la gente creo que no sabe que NO consiste simplemente en hacer té y beberlo, o al menos yo no podía imaginar la cantidad de cosas que comprende este arte.
Nos recibió una mujer muy agradable que hablaba perfectamente inglés y español, con lo cual pudimos hacerle todas las preguntas que se nos ocurrieron.

La ceremonia del té es un arte y un placer estético que busca la perfección ,y se basa en cuatro principios que son la armonía, el respeto, la pureza y la calma.Todos ellos se reflejan en cada uno de los eventos que ocurren en una ceremonia, la decoración, la forma de conducirse, la modestia y la atención al servicio de los invitados, el lenguaje cortés utilizado, la preparación y la forma de beber el té... Ningún detalle se deja de lado en este acto. Ningún gesto es fútil, torpe o poco elegante, y siempre exento de florituras y gestos superficiales. Todo tiene un gran significado. Quizás toda una filosofía para la vida comprimida en una acto cotidiano. Armonía, respeto, pureza y calma.

Os pongo algún ejemplo de perfeccionismo extremo. La persona anfitriona, tras entrar en la estancia, cruza el piso de tatami teniendo cuidado de no pisar las líneas de separación de las esterillas, y siempre pasando de una a otra con el pie derecho. Mínimos detalles que parecen fáciles, pero que resultan más difícil de integrar de forma fluída y natural de lo que parece. Tanto es así que nos sorprendió enormemente la respuesta de nuestra anfitriona a la pregunta que le formulamos:
- "¿Cuánto tiempo se tarda completar el adiestramiento para realizar una buena ceremonia del té?" - "Unos cinco años, pero aun sigo aprendiendo nuevas cosas."
¡¡Cinco años!! ¡Me exigen sólamente tres años de universidad para cuidar de la vida y la salud de otras personas, y cinco para preparar té! Definitivamente la ceremonia del té es la búsqueda de la perfección, y yo cada vez tengo más claro que al personal sanitario nos sueltan en los hospitales sin tener ni idea de nada. Obviamente en Japón no todo el mundo se forma en esta disciplina . En los institutos hay clubs de ceremonia del té como actividad extraescolar, y existen escuelas de adiestramiento específicas, considerándose parte de una educación superior para alcanzar el refinamiento y la excelencia espiritual y social. Sin embargo, a pesar de que suene elitista, el anfitrión siempre muestra una actitud humilde ante el invitado, y además no se necesita realmente dinero ni posición para ponerlo en práctica, ¿verdad?

Verdaderamente al estar allí y observar la elegancia y la sutileza con que se realizaba, y más tarde intentarlo nosotras mismas, nos hizo ser conscientes de que realmente no es nada fácil , y nos sentimos bastante desmañadas y ordinarias (empezando por la ropa), aunque nos trataran como si fuéramos maravillosas. Definitivamente fue una experiencia muy interesante, y salimos de allí con un respeto mucho mayor que el que teníamos hacia algo que no se comprende hasta que no se presencia y se realiza.

Es un tema extenso para explicar aquí, y no sé más que unas pequeñísimas nociones, así que os dejo un enlace bastante interesante en el que quien esté más interesado en profundizar, podrá hallar una idea más clara de lo que comprende esta tradición.
La ceremonia del té es probablemente una de las tradiciones japonesas que más suenan, pero realmente la mayoría de la gente creo que no sabe que NO consiste simplemente en hacer té y beberlo, o al menos yo no podía imaginar la cantidad de cosas que comprende este arte.
Nos recibió una mujer muy agradable que hablaba perfectamente inglés y español, con lo cual pudimos hacerle todas las preguntas que se nos ocurrieron.
La ceremonia del té es un arte y un placer estético que busca la perfección ,y se basa en cuatro principios que son la armonía, el respeto, la pureza y la calma.Todos ellos se reflejan en cada uno de los eventos que ocurren en una ceremonia, la decoración, la forma de conducirse, la modestia y la atención al servicio de los invitados, el lenguaje cortés utilizado, la preparación y la forma de beber el té... Ningún detalle se deja de lado en este acto. Ningún gesto es fútil, torpe o poco elegante, y siempre exento de florituras y gestos superficiales. Todo tiene un gran significado. Quizás toda una filosofía para la vida comprimida en una acto cotidiano. Armonía, respeto, pureza y calma.
Os pongo algún ejemplo de perfeccionismo extremo. La persona anfitriona, tras entrar en la estancia, cruza el piso de tatami teniendo cuidado de no pisar las líneas de separación de las esterillas, y siempre pasando de una a otra con el pie derecho. Mínimos detalles que parecen fáciles, pero que resultan más difícil de integrar de forma fluída y natural de lo que parece. Tanto es así que nos sorprendió enormemente la respuesta de nuestra anfitriona a la pregunta que le formulamos:
- "¿Cuánto tiempo se tarda completar el adiestramiento para realizar una buena ceremonia del té?" - "Unos cinco años, pero aun sigo aprendiendo nuevas cosas."
¡¡Cinco años!! ¡Me exigen sólamente tres años de universidad para cuidar de la vida y la salud de otras personas, y cinco para preparar té! Definitivamente la ceremonia del té es la búsqueda de la perfección, y yo cada vez tengo más claro que al personal sanitario nos sueltan en los hospitales sin tener ni idea de nada. Obviamente en Japón no todo el mundo se forma en esta disciplina . En los institutos hay clubs de ceremonia del té como actividad extraescolar, y existen escuelas de adiestramiento específicas, considerándose parte de una educación superior para alcanzar el refinamiento y la excelencia espiritual y social. Sin embargo, a pesar de que suene elitista, el anfitrión siempre muestra una actitud humilde ante el invitado, y además no se necesita realmente dinero ni posición para ponerlo en práctica, ¿verdad?
Verdaderamente al estar allí y observar la elegancia y la sutileza con que se realizaba, y más tarde intentarlo nosotras mismas, nos hizo ser conscientes de que realmente no es nada fácil , y nos sentimos bastante desmañadas y ordinarias (empezando por la ropa), aunque nos trataran como si fuéramos maravillosas. Definitivamente fue una experiencia muy interesante, y salimos de allí con un respeto mucho mayor que el que teníamos hacia algo que no se comprende hasta que no se presencia y se realiza.
Es un tema extenso para explicar aquí, y no sé más que unas pequeñísimas nociones, así que os dejo un enlace bastante interesante en el que quien esté más interesado en profundizar, podrá hallar una idea más clara de lo que comprende esta tradición.
9 comentarios:
Ufff, esto de la ceremonia del té ya me pareció bastante complicado cuando lo ví en Karate Kid II y solo salía una pequeña parte de todo el ritual. Aunque el té no sea de mis bebidas favoritas (vale, no me gusta el té)no me importaría tomarlo en estas circunstancias (aunque probablemente lo haría todo al revés y se me cayeran las cosas para escándalo de cualquier nipón XDDD)
A mí tampoco me gusta el té (curiosamente solo tolero el té japonés), y sin embargo me gustó la experiencia.
Q interesante y q suerte q pudiérais participar en algo así, tiene que ser toda una experiencia. Yo la verdad es que creo que ni con 20 años preparándome lo conseguiría, con lo despistada que soy y torpe armaría unas de cuidado ja ja. Y a mi si que me gusta el té, de hecho, tanto en verano como en invierno me tomo una tetera grande todas las tardes, ahora helado, claro. Bsos
A mí lo que menos me gustó de la ceremonia es la temperatura del té (casi me abraso, menos mal que es poquita cantidad)... y la tortura de la posición!!! Dios!! cómo pueden permanecer sentados sobre sus pantorrillas durante horas y horas?? Parece fácil pero yo no aguanté más de 5 minutos. Tienen toda mi admiración.
Muy delicado todo.
En nuestro caso la temperatura era bastante "bebible", y estoy totalmente de acuerdo en cuando a la posición. En nuestro hotel me ponía muchas veces así, pero no duraba ni cinco minutos tampoco. Es cuestión de hacerlo desde pequeño.
Lo de la postura me mataba a mi. Es que no duré nada! Se me dormían las piernas, me dolían todo... Vamos, quedé fatal y al final me senté normal, es que me dolía pero que mucho!
Realmente fue una experiencia muy interesante y també divertida (a pesar del dolor de piernas, jejeje)!
Pero ese dolor de piernas se nos quitó con el super baño que nos dimos luego en el ofuro del hotel, jejeje.
Pues sí, vamos a tener que practicar un poquito cada día, je, je.
Claire, te entiendo perfectamente; mira que lo intenté, por cortésía, pero dolía tanto que no fui capaz.
Qué envidia con el ofuro, debe de ser tremendamente relajante.
He leído algo sobre este tema. Tampoco me gusta nada el té aunque supongo que en este caso es lo de menos.
No te quejes, en las fotos se te ve bastante airosa!
Publicar un comentario