Cuando decidimos ir a Japón no pensábamos que esto del concierto se iba a convertir en un reto personal. Madre mía lo que ha costado conseguir las puñeteras entraditas.
En un principio esto del J-Pop (o jotapop que diría una que me sé) no casa nada con el resto de música que puebla mis estanterías y mi disco duro, pero la verdad es que en no mucho tiempo he entregado mi
kokoro a los Arashi. Disfruto como una enana con sus prefabricadas canciones, sus videoclips en los que no pasa absolutamente nada, sus bailes vertiginosos, las surrealistas y horrorosas indumentarias que les hacen vestir muchas veces y, sobre todo, me río muchísimo con ellos, que son unos cachondos mentales.
Dicho esto como antecedente, os cuento que hicimos coincidir la fecha del viaje con sus tres primeros conciertos de la gira 10º Aniversario en Tokio, por si caía la breva. Sabíamos que allí son unas personalidades desde hace años, que no solo venden como churros, sino que tienen tres programas de televisión de máxima audiencia, cuatro programas de radio, y hasta uno de ellos presenta una sección de los informativos de la noche, pero ni de lejos imaginábamos la magnitud que alcanza cualquier cosa que hacen ni el impacto social que tienen. Una buena parte de las entradas son para miembros del fan club, que como es medio país, pues tienen que recurrir a sorteo. Para el resto de las entradas, que venga kamisama y te asista, porque conseguir entradas para Springsteen está tirado en comparación. En las vitrinas de las tiendas de reventa hemos visto entradas de 1600 €, y todo vuela, así que nos dimos por muy afortunadas de llegar con entradas, aunque aun no en nuestro bolsillo.
Paseando por Tokio dos días antes de nuestro concierto, vimos a mucha gente con bolsas de lona y material oficial de la gira, por lo que preguntamos, y eso nos llevó al Estadio Kokuritsu, lugar de celebración. Al salir de la estación encontramos a una multitud congregada mirando a todo el que salía por la puerta, con bolsas, maletas, y carteles. Barajamos dos posibilidades: que estuvieran allí para recibirnos cordialmente, y que estuvieran mendigando una entrada desesperadamente. Pensamos que era la segunda.


Nos acercamos al Kokuritsu siguiendo la riada de gente pero sin saber muy bien a qué íbamos. En los alrededores nos encontramos con esta cola con niños, madres, abuelas, algún padre, familias completas, que daba varios giros, vueltas, se metía entre los árboles, cruzaba varios semáforos, subía y bajaba escalones, y no alcanzábamos a ver hacia dónde llegaba.

Caminando durante un buen trecho llegamos a lo que creíamos que era el final, que era este solar tan ordenadamente abarrotado a pleno sol.

Después de hacer fotos y seguir sin saber para qué estaba todo el mundo allí (no podía ser para hacer cola para el concierto de la noche porque todas las localidades eran numeradas), fuimos a cruzar de vuelta hacia la estación. En ese momento un par de policías paraban el tráfico mientras personal del staff hacía pasar el paso de cebra a un pequeño grupo de esa cola hacia las puertas del estadio, y nos hacen una seña insistente de que no nos separemos del grupo, y venga, como un rebaño de ovejas, nos miramos y así nos vimos subiendo las escalinatas del interior del recinto.

Deberíamos tener remordimiento de conciencia pero: A) no nos colamos premeditadamente; y B) todas esas personas pueden ir a ver la ciudad en cualquier momento, y nosotras habíamos viajado 11000 kilómetros y teníamos solo diez días para hacer un millón de cosas. Pero sí, de acuerdo, está mal, y no sigáis nunca nuestro camino, niños.
Total, que nuestra curiosidad estaba a punto de llegar a su fin, justo arriba de las escaleras del estadio, y lo que encontramos fue una especie de paraíso del merchandising. Una hilera interminable de tenderetes con todo el material oficial, uno con posters, otro con camisetas, otro con libros de la gira, otro con uchiwas para animar a tu integrante favorito del grupo, etc. Cada uno con su cola correspondiente delante (malpensados, ahí respetamos el orden), con lo cual no tardabas más de cinco minutos en comprar cada cosa.
En un ratito nos fuimos felices y contentas, integradas con la masa, con nuestra bolsa repleta a la espalda y yo con mi uchiwa preparada, con la ilusión que me hacía a mí un concierto a la japonesa de Arashi XDD.
14 comentarios:
Pero que malvadas somos... y qué bien que lo hicimos sin tenerlo pensado sikiera, con el: "Ah wakarimasen" se va a todas partes.
Mi kokoro te lo entrego a ti, que no paro de buscar los termnios que usas.
¡Qué Kamisama me ilumine!!!
Hola Elphaba. Muy bien toda la información sobre Japón, que efectivamente acaba con muchos tópicos.
Evidentemente, aquí, los occidentales, somos cada vez más vulgares y maleducados.
Me encanta el silencio de los japoneses y la cadencia de sus movimientos.
Un abrazo Elphaba.
Pero ¡¡qué bien te lo pasaste!! Cada vez que leo una de estas entradas me hago la manicura a dentelladas...
No hay nada como meterse en un sarao de estos para respirar The Japan Way of Life, si me permites la expresión.
La primera vez que estuve en EEUU fui a un concierto de John Williams, que sin ser un rockero es una autentica personalidad allí por lo que no necesito explicar.
Así que entiendo perfectamente, y envidio, las sensaciones que habréis vivido.
Eso sí, sois una frikis de tomo y lomo. Porque al grupo ese no lo conoce ni su padre fuera de Japón.
¡¡¡So Frikis!!!
Firmado: otro friki.
Es curioso lo de colarse en sitios sin querer cuando está uno fuera de su país, a mi me pasó en el metro de Londres nada mas llegar a la ciudad. XD
Y si te gusta el J-Pop deberías jugar al Osu Tatakae Ouendan y a su secuela en la DS, estoy convencido de que te iban a encantar.
Ah!, me he levantado con una visión de la Tokio Tower! :*****
¿por que tus posts saben a tan poquito...??? mas, mas, mas...
Venga, bah, no os colasteis, os empujaron hacia el grupo, solo obedecisteis, jajajajaj Estos Arashi, que manera de revolucionar el país y parte del extranjero ¡toy ansiosa por entrar al concierto! jajjajaja
Elphaba and friends son unas colonas.
¡Colona, colona,colona! jajajaja
Más, más, más.
Bssssss
Cloti
Pero que peaso morro que tenéis.
Sí, veo que kamisama os iluminó y os guió derechitas al principio de la cola. Y esas prudentes niñas ni se atrevieron a deciros nada. Vamos, que repetís esa misma hazaña aquí y como poco os arrastran de los pelos.
Increible, esa cola solo para el merchandising!! Estoy deseando leer el resto.
Por cierto, no tiene nada que ver pero me acabo de enterar de que Japón ya ha seleccionado la película que va a enviar a los Oscar para optar a la final.
Habrá que esperar unos meses...
Es la mejor "colada" que he hecho en mi vida! Fue genial!
Seguro que ni de coña pensaban que nos estábamos colando: "estas estranjeras no saben donde van y dentro de nada vuelven".... jajaja sabíamos perfectamente a lo que ibámos: ¡¡¡a comprar todo el merchandising!!!
Pues lo sabrías tú, porque yo ni de coña imaginaba que ese pedazo de cola era para eso. Me tenía totalmente desconcertada. E intentar la "hazaña" premeditadamente... pues como en el colegio, que nunca fui capaz de copiar por el miedo escénico.
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