Me gusta tener delante un programa de lo más diverso de películas apetecibles por lo que son, y no por el famoso que las protagoniza o las dirige. Me encanta elegir casi al azar y entrar a ver una serie de pelis "que tienen buena pinta" pero de las que no sabes nada, y descubrir que has acertado en una proporción más que aceptable.
El festival de cine europeo de Sevilla se ha convertido en algo más que una promesa en tan solo unas pocas ediciones. A pesar de no contar con premières de lujo y alfombra roja, en el curso de sus proyecciones se han estrenado para España y premiado cintas que más tarde se han convertido en éxitos internacionales, como "La vida de los otros". Definitivamente hay que seguirle la pista.
Este año he podido escaparme de nuevo un par de días y esto es lo que he visto:
"Robert Zimmermann wundert sich über die Liebe". Vale, aceptamos que se traduzca e incluso se acorte este título, quede como quede. Significa algo así como "Robert Zimmermann enredado en el amor" y no hay ni que decir que es alemana. Es una comedia romántica sobre un chico joven y algo inmaduro que tiene un flechazo con la gerente de una tintorería que podría ser su madre. Un poco surrealista y poco creible a ratos, pero una historia que se ve con agrado y entretiene un buen rato. Y no deja de ser guay felicitar en persona al director y al protagonista estrechándole la mano, jejeje.
"Tri price o nespavanju" o "Tres historias sobre el insomnio" es justamente lo que dice. Tres pequeños relatos croatas que no tienen nada que ver entre sí, aunque jueguen un poco a las vidas cruzadas con resultados bastante desiguales.
El primero es sobre una madre con su bebé que se desgañita llorando toda la noche. La madre no solo no da con la tecla de qué hacerle al niño (a mí se me ocurrían varias cosas y me desesperaba un poco la incompetencia de la madre) sino que, además de eso, contaba con la presión de una suegra bastante víbora (pero con bastante razón) y el no apoyo de un marido con turno de noche durante demasiadas noches. Esta trama no está mal, aunque bastante enervante. Sunpongo que en realidad era lo que pretendía. El bebé nos cautivó como actor de carácter.
El segundo es de una anciana que encarna lo peor de envejecer y quedarse sola, que pasea sus lamentaciones por su anticuado piso, mientras espera que una jovencita regrese de marcha. Este fue el más convincente de todos.
El tercero y último es una larguísima y repetitiva pelea en plena crisis de cama entre un señor croata y Rosana Pastor, que estaba sobreactuadísima. El que escribió sus diálogos debería ser juzgado por ello. Al final resulta toda una sarta de frases tópicas y manidas que podrían servir para casi cualquier discusión de pareja de telefilme, y nadie supo por qué estaba enfadada Rosana.
"Bienvenue chez les Ch'tis" o "Bienvenidos al norte". Sin duda la más divertida y, de hecho, ha ganado el premio del público del festival y está nominada a mejor película europea. Una de estas en las que "yo escribo, dirijo, me doy un papelito, y nos lo pasamos bien todos". En esta comedia costumbrista somos testigos de los avatares de Phillippe, un funcionario de correos al que le toca la china de ser trasladado al peor de los destinos: un pueblo al norte del norte de Francia. La adaptación al clima, al carácter provinciano de sus habitantes y, sobre todo, al dialecto incomprensible, produce situaciones desternillantes, sobre todo gracias al buen hacer de sus actores en general, y de su protagonista en particular. Un precioso y simpático homenaje a la vida sencilla de los pueblos, donde no son tan catetos como damos por hecho muchas veces.
Imprescindible la versión original en esta.
"Gomorra". La esperada por su
polémica. Me ha costado encontrar una foto que no fuera la del canijo en calzoncillos con la ametralladora, pero estaba hasta el gorro de esa imagen. Sé que voy a contracorriente de las opiniones que me llegan de todas partes, pero ha sido una gran decepción para mí. Me aburrí como pocas veces en el cine. Le concedo la nada desdeñable virtud del hiperrealismo, hasta tal punto que me resulta dificilísimo pensar que alguno de los que salen en la película no sea un mafioso o un delincuente juvenil en la vida real. Todo es absolutamente creible y auténtico, pero auténtico coñazo. Las pequeñas tramas, si se las puede llamar así, se presentan de forma inconexa y entremezcladas sin ninguna cohesión. No necesito que una película sea lineal, pero he visto hacer esto antes con mejores resultados. Salta de una a otra historia sin ningún equilibrio entre ellas.
"Gomorra" es contemplativa como un documental sin serlo, pero hasta los documentales tienen mejor hilo conductor. Lo que enseña es crudo y veraz, pero no me emocionó (excepto con una breve secuencia) ni me sorprendió. Porque esa es otra. No me pilló de nuevas nada de lo que me contaron.
Y qué laaaaaaaaargaaa....
En fin, mejor comprobad y juzgad por vosotros mismos, que es lo mejor.