jueves, 28 de abril de 2011

Me quedaría a vivir aquí




¿Quién no ha dicho eso en alguna ocasión al entrar en una tienda?

Curioseando por la web de la Fnac me fijé en una promoción que consiste en grabar un video explicando por qué debes ser tú el elegido, y tras pasar una entrevista personal, ¡puedes ser seleccionado para vivir 10 días dentro de la Fnac de Callao! Pero lo mejor es que después de 10 días leyendo, escuchando y probando artículos, puedes seleccionar 5.000 € en productos de la tienda para llevártelos.

No sé a vosotros, pero a mí me parece una pasada, porque concretamente en esa tienda me interesa TODO: música, cine, libros, tecnología y frikadillas varias. Si me dejan me llevaría hasta la moqueta.

Con una webcam y la propia aplicación de la web puedes grabar fácilmente tu video hasta el día 1 de Mayo, y a partir de ahí todo es bastante rápido porque los 10 días del premio son del 12 al 21 de Mayo. A mí me pilla un poco mal, ¡pero si viviera en Madrid no dudaría en apuntarme!


Las bases y todo lo demás, aquí.

viernes, 15 de abril de 2011

Llamadme Elphabada

De vuelta ya, y un día después de incorporarme a la rutina laboral, repaso mis fotitos recién descargadas. Mis expectativas se han cumplido. He vuelto con las comilonas, las risas y las frikadas, y muy buenos recuerdos junto a gente a la que quiero mucho y a la que por desgracia no puedo ver a menudo. Mi semana tuvo dos etapas diferenciadas: Oviedo y Gijón. Cada una diferente y cada una especial. Pero antes de llegar a Oviedo, Lili y Ark pensaron en empezar bien fuerte el itinerario llevándome con maletas y todo al precioso pueblo de Cudillero.

En esta localidad pesquera, de postal y vertical, nos dimos un buen homenaje culinario en el restaurante El Faro, también conocido como Casa Jose, que fue imprescindible para emprender el camino de retorno, porque bajar se baja muy bien, pero subir... Menos mal que las vistas son espectaculares, y eso recompensa. En un pueblo en el que tu vecino de enfrente es casi lo mismo que decir tu vecino de abajo, se te deben poner los pulmones y las piernas a punto en tres días.


Un fantástico comienzo de mi primera visita a Asturias, donde a menos de cinco minutos del centro te puedes relajar con paisajes como éstos de los senderos que conducen a los monumentos prerrománicos de Oviedo, Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo. Y a la vez que te imaginas mil películas que se podrían rodar ahí, se puede tomar contacto con los animalillos. O mejor todavía, hacer fotos mientras otros toman contacto con los animalillos ^_^U.

No se puede decir que no tuve magníficos anfitriones, que aparte de recibirme en casa con una fabada casera que no se la salta un gitano y de descubrirme otras especialidades de la zona, me llevaron a pasear las mismas calles de la Regenta.

O a saludar a otros personajes ilustres como Mr. Woody Allen, que probablemente se haya dado ya láser para la vista después de que le hayan robado las gafas innumerables veces.


O descubrir ciudades emergentes como Avilés, antiguamente escondida bajo negras capas de hollín y años de dejadez. Una ciudad que en unos años dará mucho que hablar, con un casco histórico bellísimo y con la cara recién lavada, un centro cultural con grandes aspiraciones como el Niemeyer y un gran parque donde realmente apetece tirarse en el césped a ver como algunos abuelos artrósicos intentan jugar al fútbol con nietos incansables.

Y además de mucho turismo, momentos de Rockband de los Beatles en pijama a horas imprudentes, lecciones de cocina con Jamie Oliver, etc, etc. Y todo eso en Oviedo, porque en Gijón.... ¡más!

miércoles, 6 de abril de 2011

Nos vemos en una semanita o así


Bueno, esto han sido casi unas vacaciones del blog. He tenido muchas cosas de las que me hubiera gustado y todavía me gustaría escribir, pero poquísimo poquísimo tiempo, y algo de menos ganas.
Mañana me voy una semanita de vacaciones a Asturias, tierra aún sin explorar por mí, y en la que encontraré unos cuantos amigos a los que tengo muchas ganas de ver. A mi vuelta espero llegar con energías renovadas (y tiempo) para el blog, o mejor dicho, para vosotros. Pero con lo que casi seguro que llegaré será con unas cuantas comilonas, alguna frikada y muchas risas en el cuerpo. ¡Hasta entonces!