Después de aquel concierto caí rendida ante su música y su forma de interpretarla. Aquel de hace dos años está sin duda entre mis directos favoritos de todos los que he tenido la suerte de disfrutar. Es posible que una grabación sonora o un vídeo no puedan transmitirlo de la misma forma, y seguramente yo no sería fan sin ese concierto. Sin apenas conocerle me dejó absolutamente anonadada con la belleza melancólica de sus melodías, su voz rota y desafinada (a veces mucho mucho), y la fuerza que desprendía él mismo, solo en el escenario, con un único músico acompañando a veces.
De él se puede decir que físicamente es raro y su indumentaria es incluso contradictoria. Parece como que no se le puede encajar en ningun estilo predefinido. Su apariencia de nerd imberbe un poco panoli no tiene nada que ver con la firmeza de su actitud, y mucho menos con la experiencia real de su tormentoso y atormentado pasado, en el que basa la inmensa mayoría de sus letras, dotándolas de una profundidad inusuales en una vida tan corta.
Criado en el seno de un hogar de un cristianismo fundamentalista, resultó que a los diecinueve años estaba metido hasta el cuello en peleas, drogas y había pasado ya por la cárcel (por falsificación de recetas médicas). Al salir libre sus padres renegaron de él, y tuvo que vivir durante un tiempo vagabundeando y durmiendo donde podía hasta poder pagarse un motelucho de esos cutres tan americanos. Fue allí donde compuso más de treinta temas con instrumentos que le prestaron de aquí y allá. El resto pues como todo: encontrar a la gente adecuada en el momento justo.
Su último disco de versiones no me ha hecho mucha gracia, pero sus otros tres trabajos de larga duración, completamente suyos, están permanentemente en mi lista de reproducción. He escogido cuatro de mis canciones favoritas así que, con ustedes, Micah P. Hinson:
He tenido una tarde nefasta, cinematográficamente hablando.
Aprovechando mi libranza en día laboral (odio ir al cine los fines de semana), decicí hacer una sesión doble en el cine, con la intención de acortar mi lista de espera y evitar perderme esos estrenos de muy cortita vida. Las elegidas fueron "I'm not there" y "En tierra hostil (The hurt locker)".
He esperado"I'm not there" casi tres años a que se estrenara en España, a pesar de ser un título bastante conocido y de contar con un reparto fascinante y algún premio, y aquí va a durar la friolera de siete días siete en cartel. La idea de plantear esta especie de biografía es francamente original, pero lamento tremendamente decir que me he aburrido mucho, muchísimo, como una ostra deprimida. Casi he echado de menos que hubiera alguien más en la sala para distraerme, pero ha sido de estas ocasiones en que han proyectado la peli para mí solita.
"The hurt locker" es una película que a priori no iría a ver. No me disgustan las películas bélicas para nada (de hecho alguna está entre mis favoritas absolutas), pero supongo que las guerras desarrolladas en Irak, Afganistan, etc, etc, no me atraen a nivel visual. Pero no le hago ascos a una buena peli, y el chorro de premios y nominaciones que tiene son un argumento lo suficientemente persuasivo.
Tengo que reconocer que se me estaba haciendo un poco pesadita, ¡pero no puedo valorarla en su justa medida porque me he tenido que salir antes de tiempo! Es la primera vez en mi vida que me salgo de una sala. Ni los bodrios más infumables han conseguido que abandone el barco. Pero es que los puñeteros movimientos de cámara y ese tembleque parkinsoniano me estaban mareando de verdad. Me he llevado más tiempo con los ojos cerrados que abiertos, hasta que me he tenido que levantar e irme porque tenía el estómago revuelto como si me hubieran dado un paseo en coche por una carretera de montaña llena de curvas y más curvas. En cuanto salí me alivié, pero cuatro horas después aun estoy un poco (más) atontada. Una pena, porque aunque no sea un argumento que me motive, estoy segura de que me he perdido la mejor parte (por eso nunca me salgo, porque siempre pienso que puede haber algo que remiende lo anterior). Como soy justa, ni siquiera voy a valorarla en filmaffinity, a pesar de haber visto las tres cuartas partes.
Por cierto, que solo me han mandado sus votos para la porra dos personas. ¿Se lo vais a poner así de fácil? Os dejo aquí los resultados de los Globos de Oro y de los Bafta, más que nada para liaros un poquito más XD.
No, no os habéis confundido: este no es el blog de Chema. Es más, este post habla de letras, y no de números. Bueno, o quizás sí.
Ayer terminé un libro que me habían regalado y que creo que es de las cosas más hermosas que he leido en mucho tiempo. La belleza de La Fórmula Preferida del Profesor de Yoko Ogawa no se basa en palabras grandilocuentes ni hechos extraordinarios, sino que radica en una narración directa y sencillísima de un amor puro que de verdad me ha conmovido hasta la médula y me ha dejado un nudo en la garganta. Pero no me refiero al amor romántico o apasionado, sino al afecto platónico y desinteresado que surge entre una discreta asistenta doméstica y su hijo de diez años, y un anciano matemático cuya memoria reciente solo dura ochenta minutos. De esta forma, el viejo profesor comienza cada día en el mismo punto que veinte años atrás, con la misma modestia y la misma mente lúcida y generosa capaz de comprender a la perfección tanto la vida a través del infinito mundo de las matemáticas como el corazón de un niño. Los tres personajes y la relación que se forja entre ellos son una auténtica delicia.
Creo que nunca los números han estado tan cerca de las palabras, y jamás la aritmética ha inspirado tanta poesía como desprende esta novela.
Como me gusta investigar un poco, resulta que he dado con una película de 2006 basada en esta obra, y aquí la tengo lista para ver. Tiene muy buena pinta pero, la verdad, creo que solo por oir la música compuesta para ella va a merecer la pena.
"In 1899, the streets of New York City echoed with the voices of newsies, peddling the papers of Joseph Pulitzer, William Randolph Hearst, and other giants of the newspaper world. On every corner you saw them carrying the banner. Bringing you the news for a penny a pape. Poor orphans and runaways, the newsies were a ragged army without a leader, until one day all that changed."
Desde que empecé a escribir este blog (que por cierto ayer hizo dos añitos) este era uno de esos post que siempre me propongo escribir pero voy aparcando hasta una mejor ocasión.
A todos nos viene la imagen de esos chiquillos vendedores de periódicos voceando titulares en cualquier película que se desarrolle a finales del siglo XIX o principios del XX. En el Nueva York de esa época eran miles los que sobrevivían a base de vender prensa: los llamados newsboys o newsies, que pertenecían a las clases más pobres e incluso a veces eran niños que vivían en la calle. Estos newsies no eran empleados del periódico, sino vendedores independientes que tenian que hacer una inversión y comprar ellos mismos la prensa previamente. El periódico no admitía la devolución de los ejemplares no vendidos, por lo que muchos de estos chicos estaban hasta la noche intentando liquidar toda su mercancía para no perder el poco benefício que le sacaban.
Y encima de todo eso no eran precisamente acogidos por la sociedad. Me llaman muchísimo la atención testimonios escritos de la época que dicen cosas como esta: "Hay 10000 niños viviendo en las calles de Nueva York [...]. Los newsboys constituyen una importante división de este ejército de niños sin hogar. Los ves en cualquier parte. Desgarran el aire y te ensordecen con sus gritos estridentes. Te rodean en las aceras y casi te fuerzan a comprarles sus periódicos. Están andrajosos y sucios. Algunos no tienen abrigos ni zapatos ni sombrero."
Hubo otras huelgas previas de estos niños trabajadores, pero la que trata este post estuvo causada por una serie de circunstancias concretas. Con motivo de la guerra hispano-americana de 1898 aumentaron las ventas, y los periódicos decidieron aumentar el precio, pero no para el público, sino para los vendedores independientes. Sin embargo no hubo problemas porque el incremento de coste se compensaba con el incremento de ventas. Al finalizar la guerra los precios volvieron a bajar, excepto en el caso de los dos periódicos más importantes, dirigidos por Pulitzer y Randolph Hearst.
Los newsies se negaron a distribuir dichos periódicos y convocaron una huelga seguida por más de 5000 muchachos liderados por un tal Kid Blink. Finalmente la presión surtió efecto, y no se bajaron los precios, pero se consiguió que a partir de ese momento los periódicos se responsabilizaran de los ejemplares no vendidos y admitieran su devolución.
La huelga de Nueva York tuvo mayor repercusión de la esperada, ya que en buena parte la ciudad funcionaba gracias al esfuerzo de los niños trabajadores, y se convirtió en ejemplo para posteriores huelgas en otros lugares del país. Esos son los hechos en los que se basa esta película.
"Newsies" se estrenó en España en 1992 con el equivocado título de "La Pandilla" (no sé qué pandilla sería esa) y con un doblaje cantado absolutamente horroroso. Como me gustan los musicales desde que tengo uso de razón, el trailer me había fascinado, y creo que fui de las pocas personas que fueron a verla en la semana mal contada que estuvo aquí en cartel.
Fue un fracaso de taquilla, y no solo en nuestro país, e incluso tuvo el triste honor de contar con cuatro nominaciones y un "ganador" en los premios Razzies. Sin embargo, con el tiempo y por diversos motivos, se ha convertido en cierto modo en una especie de peli de culto, sobre todo en Estados Unidos, donde hay muchísima afición al musical. Precisamente es allí donde está editada su única versión conocida en DVD (maldita zona 1...), llena de extras con motivo del décimo aniversario de su estreno, y gracias a las peticiones de sus muchos fans, tanto del género musical como de su protagonista, un Christian Bale de dieciocho añitos y antes de su definitivo salto a la fama.
Reconozco que Christian Bale fue el otro motivo para esperar ansiosa esa película. Ya parece que no nos acordamos, pero en tiempos anteriores a internet era muy muy difícil seguirle la pista a cualquiera que no estuviera en la cresta de la ola. Lo fácil es ser fan de algo cuando te bombardean con ello a diario. Lo mío era fe: sabía que existía y que le adoraba, pero no lo veía nunca. He sido balehead desde los diez años, y eso tiene su mérito. Ataques de ira aparte, tiene una lista de trabajos realmente variados y buenos, y una filmografía con pocos tropiezos, pero con muchos títulos realmente desconocidísimos. Su formación en ballet y su facilidad para los acentos le ayudaron a cazar un papel que exigía cantar y bailar buena parte del metraje, y lo cierto es que el chico no tiene un vozarrón pero se defendía más que bien.
Christian fue el protagonista absoluto de la cinta como el arrogante y carismático Jack Kelly, liderando un grupo de jóvenes prácticamente desconocidos que luego en su mayoría han encauzado su profesión como bailarines o cantantes de teatro. Aun así entre ellos se puede reconocer algunas caras como la de Max Casella, el que solía ser Vinni, amiguete del doctor Doogie Houser en la serie de TV "Un médico precoz", o David Moscow, el niño que se convirtió en Tom Hanks tras echarle una monedita a la máquina de Zoltan.
Los adultos de la cinta, aunque secundarios, son nada menos que Robert Duvall encarnando al magnate de la prensa Joseph Pulitzer, y Ann-Margret como la madurita cabaretera Medda Larsson. Bill Pullman también anda por ahí haciendo de periodista, pero es tan malo....
Realmente si hay algo por lo que destaca la película es como musical, en unas horas bajas para el género en el cine antes del resurgimiento del mismo en estos últimos añitos. Por lo demás es un producto familiar o para adolescentes muy Disney (por aquello del hacerte sentir bien, la alegría y tal), muy entretenida, con chicos monísimos, pero con una trama de lo más predecible. Se puede decir que es la hermana mayor de "High School Musical" pero muy superior musicalmente hablando, e intentando arrimarse visualmente más al estilo de clásicos como "Oliver" o "My Fair Lady" (guardando respetuosamente las distancias). De hecho si la considero emparentada directamente con "HSM" es también porque su director es el mismo, Kenny Ortega, que desconozco qué sabrá de cine, pero de baile sabe un ratito, y ha trabajado como coreógrafo en películas como "Dirty Dancing", por poner un ejemplo.
¿Y por qué "Newsies" pasó sin pena ni gloria teniendo todos los ingredientes, mientras que su hermana pequeña aparece en las mochilas escolares de medio mundo? Pues cualquiera sabe, puede que no fuera el momento de hacer una película así, que la promoción no fuera la adecuada, porque "HSM" se estrenó en la tele y no en el cine, o por todo ello junto. Por mi parte yo hubiera dado todos mis posters de New Kids on the Block por tener uno solo de "Newsies". Claro que por entonces hace tiempo que yo ya pasaba de NKOTB. Pero vamos, que la idea es que la peli me volvía loca, y aun me gusta.
El mérito de las canciones de "Newsies" es obra de Alan Menken (composición), Jack Feldman (letras) y Danny Troob (orquestación y arreglos vocales). Puedo afirmar que me sé todas las canciones de memoria con pocas probabilidades de equivocarme en la letra, incluido el prólogo narrado del CD, que es el que he escrito encabezando este post. Y comprarme ese CD también fue un acto de fe. Ya he comentado antes que la película aquí se estrenó con un doblaje horrorosísimo en las canciones, que daba auténtica risa. Sin embargo salí del cine con la sensación de que aquellas canciones debían ser geniales en versión original, así que lo pedí por correo a Estados Unidos. El disco incluía un libro con todas las letras que está ya sobadísimo, y unos folletos de propaganda de los discos de una niña de unos once años muy repelentilla que creo que se llamaba Britney Spears.
En su momento creo que he debido alquilar el VHS en varias ocasiones, pero cuando te has visto un musical cierto número de veces terminas yendo directamente a tus números favoritos (para lo cual se agradeció la llegada del DVD), que suelen ser todos. En este caso supongo que la cuestión hormonal también influyó lo suyo, pero adoro las escenas corales como la del comienzo con "Carrying the banner", en la que baila hasta el cojo (que por cierto, qué poca gracia tenía el cojo). Un número precioso.
No obstante, mi Jack era mi Jack, así que esa preciosa balada que es "Santa Fe" (y sobre todo el momento "I want space, not just air", ¿verdad Claire?) me hizo darle mucho trabajo al botón REW del vídeo. Mirad, mirad qué bonito.
Siendo una película tan desconocida aquí, si mirais en youtube podéis encontrar cientos de versiones grabadas en funciones escolares o recitales universitarios de Estados Unidos, y algunos son realmente buenos, como esta versión de "Santa Fe" o esta de "Carrying the banner" interpretada por alumnos de la universidad de Brown.
Como anécdota puedo contaros que en parte conozco a una de mis mejores amigas gracias a esta peli (ya hablaremos del "very" de Christian Bale otro día, Claire ;-)).
Parece ser que se está preparando el salto de este musical a los escenarios, que ya era hora. Esperaré a verlo con muchísimas ganas. Mientras tanto, con ustedes, el trailer de la vieja peli.
Últimamente he mencionado un par de veces la película "Juno" por distintos motivos. No tengo fijación con esa peli ni nada, pero las cosas surgen así. No me disgustó, pero tampoco me pareció la releche. Me encantaron las canciones, el personaje de Michael Cera y me divirtieron muchas cosas. Me cargaron las exageradamente "espontáneas" y "naturales" frases geniales de la protagonista, y su actitud sobrada y excesivamente fría para las circunstancias que estaba viviendo.
El caso es que buceando de esa forma que solo puede hacerse en la red me he topado de pura casualidad con una película coreana de 2005.
"Jeni, Juno" es una comedia sobre una chica que queda embarazada de su compañero de clase. Ninguno se esperaba que pudiera ocurrir tal cosa por "aquello que pasó el otro día en tu casa". Totalmente torpes e inexpertos, lo afrontan con inseguridad pero con todo el optimismo de los quince años.
No sé a vosotros, pero a mí me recuerda sospechosamente a la "Juno" americana de Jason Reitman, con la peculiaridad de que la coreana es de dos años antes que el guión "original" (cof cof cof) de Diablo Cody.
No es exactamente igual y la guionista se apresuró en su momento a negar toda acusación de plagio, claro está, y por supuestísimo puedo estar equivocada, pero en mi opinión tiene las suficientes coincidencias como para prestarse a duda, o al menos para comentar la curiosidad.
Como diferencias notables, en la película coreana Juno no es la chica, sino el chico (aunque no es un nombre precisamente corriente), y tampoco se plantea la posibilidad de dar el bebé en adopción. Tras sopesar las opciones deciden tenerlo y, por supuesto, mantener el embarazo en secreto todo el tiempo posible, para que no haya marcha atrás cuando sus padres descubran el pastel. Jeni es bastante más dulce e inocente que el personaje de Ellen Page, aunque al contrario que esta tiene claro desde el principio que quiere con locura al padre de su bebé, que es un muchacho absolutamente para comérselo de puro adorable y buenazo (en ese sentido los papás de ambas pelis coinciden en ser unos cacho pan).
"Jeni, Juno" es título bastante menor y creo que notablemente inferior a su prima americana en muchos aspectos. Es un poco simplona y bastante ingenua, pero tiene una frescura que me resultó encantadora y en muchos momentos me resultó más fácil de creer que "Juno", aunque no sea el colmo del realismo, y las situaciones de ese tipo no sean nunca tan amables y simpáticas como aparecen en el cine.
Ah, bueno, un detallito. A los coreanos se les olvidó ponerle barriga a la prota. He conocido casos así pero, ¡se lleva todo el embarazo más lisa que una tabla! Mi michelincillo abulta más que su tripa de nueve meses U_U.
No soy partidaria de abusar de los enlaces no autorizados para ver películas, pero teniendo en cuenta que ni se ha estrenado, ni se va a estrenar, ni se va a vender en España, los viajes hasta Corea son caros y los DVD que venden son zona 3 que no podemos ver aquí (todo esto es por si me detienen XD), os comento que está disponible para descargar en la red, y que podéis verla online aquí.
Os dejo un par de trailers, uno aquí (el que más me gusta) y otro en este mismo blog.
Me llamaron inevitablemente la atención esas galletas caseras de chocolate de la portada de la edición española. Eso me hizo tomarlo del montón de la librería en que estaba y echarle un vistacillo. La sinopsis de la parte de atrás fue la que me hizo atraparlo en la biblioteca. Sus quinientas doce páginas disfrutadas en pocos días son las que me hacen escribir ahora para recomendarlo.
La novela de Kathryn Stockett se desarrolla en Jackson, Mississippi, entre 1962 y 1964 aproximadamente, una época de muchísimos cambios sociales en todo el mundo, y particularmente en el sur de Estados Unidos. Las protagonistas son tres mujeres muy diferentes.
Skeeter es una universitaria recien graduada de clase media acomodada, que nunca ha sentido encajar en el papel que de ella se espera en la sociedad ultra conservadora y rural de Jackson.
Aibileen es una experimentada criada negra, que ha criado casi una veintena de niños blancos. Es la mujer sabia y maternal que todo el mundo quisiera tener a su lado.
Minny es la mejor amiga de Aibileen y, como la define alguien, es "la peor pesadilla de cualquier señora blanca sureña". Minny es temperamental, y tiene la lengua más larga y afilada de Mississippi, lo que no le añade pocos problemas a los que ya trae de serie. Ah, y también es la mejor cocinera de todo la comarca.
Las vidas de estas mujeres estaban infinitamente próximas pero sin tocarse, como las asíntotas. Sin embargo el destino las cruza inesperadamente en un proyecto común, secreto y de consecuencias imprevisibles, mientras el país cambia a una velocidad vertiginosa y suceden algunos de los acontecimientos claves de su historia. No obstante Kathryn Stockett apenas habla de esos acontecimientos, tan solo una breve mención de pocas palabras para situarnos en el contexto porque, como el personje de Minny dice, "me importan un bledo los derechos civiles, lo que me importa es cómo tenemos que vivir día a día".
"Criadas y Señoras", o "The Help" como se titula originalmente, es un libro de luces y sombras y personajes complejos, que no cae en el recurso fácil de simplificar en buenos idealistas y malvados racistas. La gente no es de una sola manera, sino que tiene muchas capas y muchos compartimentos, y eso queda perfectamente reflejado. De la misma forma, las historias no hablan siempre de penalidades y no son siempre negras (sin dobles sentidos, no me refiero a la piel), sino que pasan por una amplia gama de grises hasta incluso el blanco nuclear. No ofrece un panfleto reivindicativo, sino un costumbrismo libre de lágrimas fáciles y no exento de buenas dosis de humor, y sin embargo con un mensaje realista y de gran trascendencia. Evita la crudeza, pero se encarga de que te des cuenta de que está ahí detrás. Te diviertes, te c***s en la puñetera madre que parió a alguno, te enterneces, te apenas, te emocionas y te inquietas como si formaras parte del plan secreto.
Ahora mismo hay una lista de espera considerable para tomarlo prestado en mi biblioteca, y le auguro bastante popularidad de aquí a un tiempecito. Así que espero que, si también os ha llamado la atención, podáis leerlo ahora tranquilamente y no cuando parezca que solo lo lees porque todo el mundo lo hace.
El maratón ha empezado. A partir de ahora viene una avalancha de estrenos tal que, como no me espabile y aproveche las tardes que tengo libres, se me acumulan (tanto para verlas como para comentarlas) y se me escapan de la cartelera.
"Invictus" supone la (primera) cita ineludible de este año con Clint Eastwood, que parece que lleva tiempo queriendo alcanzar el ritmo de producción de Woody Allen en lo que a la dirección de pelis se refiere.
Regresa con esta peli a un tema histórico contado desde el punto de vista más personal y humano, como a él le gusta. Nos acerca a la figura de un Nelson Mandela estrenando libertad y presidencia, aparcando lo puramente político para centrarse en las relaciones personales (genial el asunto de la convivencia entre los agentes de seguridad blancos y negros del presidente), y mostrando lo que simbolizó a nivel social la victoria de los Springboks, equipo nacional de rugby de Sudáfrica, y el esfuerzo de Mandela para que esto se convirtiera en inspiración y motivación para la reconciliación del país después del apartheid.
A lo mejor no está a la altura de los títulos más redondos del tito Clint, pero es que esa altura es mucha. La narración de los acontecimientos tiene el ritmo justo, y es sobria e incluso un poco aséptica para lo que nos tiene acostumbrados, pero no le falta emoción y sentimiento. En algún momento quizás me da la impresión de que presenta de una forma demasiado comprimida el discurso ideológico de los protagonistas, tal como más de uno ha comentado al respecto.
Tiene momentos realmente preciosos, como la secuencia de los Springboks y los niños, y la apasionante recreación de la más apasionante todavía final de la Copa Mundial de 1995. Casi me hubiera gustado agitar una banderita para animar, porque se me iba a salir el corazón por la boca, y eso que ya sabía como terminaba (si alguien no lo sabe, que no mire esto).
Estupendas las interpretaciones de Morgan Freeman como Mandela y de Matt Damon como François Pienaar, capitán del equipo y pieza fundamental de los eventos.
Por cierto, que a este chico más le vale tener un buen endocrino si no quiere acabar hecho polvo, porque es de los que adelgaza y engorda que da gusto según el papel que se tenga que preparar. La primera vez que le ví en el cine en el año 96 pasaba de estar normal a estar caquéxico con unos veinte kilos menos a lo largo de la misma película, en su trabajo anterior a "Invictus" aparecía con una buena panza y papada, y en esta de ahora sale casi con el mismo peso pero de puro músculo, hecho todo un ropero de cinco puertas.
"Precious" es la revelación de la temporada. Una película de las que a priori irían a ver cuatro gatos por su carencia de glamour y de nombres conocidos, pero que ahí está, coleccionando premios, nominaciones y espectadores.
Precious es una chica de dieciséis años embarazada pero es lo opuesto a Juno. Es negra, obesa, ignorante y con una completa falta de cariño y autoestima. Su vida es dura, durísima, y ella la vive estoicamente, en silencio con sus pensamientos y sus sueños. No se puede contar más, es mejor verla.
Es imposible no sentir una inmensa ternura hacia Precious y conmoverse con la película, porque es de las que pegan una patada en la boca y vapulean el alma. Pese a toda la hiel, recomiendo hacer un poco de tripas corazón e ir a verla, por la pequeña luz de esperanza que deja vislumbrar, y porque es una película fabulosa con unas interpretaciones impresionantes.
¡No podía faltar este año una nueva edición de la Porra de los Oscars!
Tenéis las nominaciones aquí, o de forma más completa aquí.
Los participantes tendrán que escoger a sus favoritos o a quienes crean con mayor probabilidad de ganar en las siguientes 11 categorías:
- Mejor película.
- Mejor director.
- Mejor actor principal.
- Mejor actriz principal.
- Mejor actor de reparto.
- Mejor actriz de reparto.
- Mejor guión original.
- Mejor guión adaptado.
- Mejor película de habla no inglesa.
- Mejor banda sonora.
- Mejor película largometraje de animación.
El vencedor de la porra será como siempre el que más aciertos obtenga y, en caso de empate, ganará el que acierte la mejor película, después el mejor director, y así sucesivamente siguiendo el orden que he puesto hasta desempatar.
Este año nos encontramos con una dificultad añadida, y es que en la categoría de mejor película del año hay nada menos que diez nominados en lugar de las cinco habituales, lo que multiplica las opciones posibles.
El premio o chorrada para el flamante triunfador aun está pendiente de concretar, aunque alguna idea hay en mente. Pero tranquilos, que de todas formas tampoco este año pienso desvelar la sorpresa (buena o mala) hasta el final.
Los votos o apuestas podéis hacérmelos llegar de la forma que os dé la gana u os sea posible hasta el mismo día 7 de Marzo a las 12 de la noche hora peninsular, así que tenéis tiempo más que de sobra para pensarlo o incluso cambiar vuestra decisión. Ya os haré un par de recordatorios cuando se acerque la fecha tope.
Por favor, no os despistéis y leed bien las reglas, las categorías y los nominados, porque quien vote a gente no nominada o categorías no incluidas o cosas por el estilo no entrará en el juego, y es una pena.
Ya sabéis que no hace falta tener ni idea del tema ni haber visto las películas. Esto es una simple diversión que tiene mucho de azar, y cuantos más entren más divertido será (no os hacéis una idea de lo bien que me lo paso contando los votos a lo largo de la retransmisión de la ceremonia de los Oscars XDD).