
¿Qué niño o niña de mi generación no disfrutó con esta aventura inolvidable? ¿Quién no quiso ser un goonie y estar dentro de esa historia de tesoros piratas, pasadizos secretos y trampas mortales? ¿Quién no estaba secretamente (o públicamente) enamorado de alguno de sus personajes?
Recuerdo perfectamente el verano de 1985, con mi primo de vacaciones en casa, intentando decidir qué película ibamos a ver en el cine aquella tarde. Los niños apostaban por ella, mientras que yo era un pelín reticente porque había visto el trailer en la tele (cuando aun nadie les llamaba trailers aquí en España) y en una escena salía un esqueleto, de modo que pensaba que podría darme miedo. Bendita hora en la que me convencieron.
"Los Goonies" está firmada por tres nombres que en aquel momento eran casi una garantía de éxito. El argumento fue imaginado por Steven Spielberg, guionizado por Chris Columbus, que acababa de cosechar el éxito de escribir
"Gremlins", y dirigido por Richard Donner, que traía a sus espaldas los buenos resultados de
"La Profecía",
"Superman" y
"Lady Halcón". De todas formas Spielberg trabajó totalmente implicado en el proyecto ya que, en la práctica, fue co-director junto a Donner, además de producir la cinta (el trío Kennedy-Marshall-Spielberg) y participar de forma no acreditada en el montaje junto a Michael Kahn, habitual en su filmografía.

El reparto estaba compuesto por Sean Astin (Mickey Walsh), Josh Brolin (Brand Walsh, el hermano mayor cachas), Jeff Cohen (Gordi o Chunk en su versión original), Corey Feldman (Bocazas o Mouth), Kerri Green (Andy, la chica guapa), Martha Plimpton (Stef, la chica con gafas) y Jonathan Ke Quan (Data). Tan solo este último y Corey Feldman habían debutado en el cine respectivamente con los taquillazos de
"Indiana Jones y el templo maldito" y
"Gremlins".Sus personajes se llamaban a sí mismos “goonies” porque eran vecinos de la comunidad de Goon Docks, que iba a ser vendida y demolida, lo que da origen a la conocida historia.
Lo cierto es que, aunque suene a tópico, parece ser que el ambiente durante la filmación fue muy distendido y familiar, como se puede ver el pequeño documental de apenas siete minutos que incluye el DVD. Los niños cuando se juntaban eran unos trastos, eso sí, aunque según Richard Donner, el más niño de todos era Spielberg. Aun hoy siguen en contacto, sobre todo Jeff Cohen, Jonathan Ke Quan y Kerri Green.

En cuanto a sus vidas profesionales tan solo Sean Astin, Josh Brolin y Martha Plimpton continúan con unas carreras actorales medianamente saludables. Durante los 80 Corey Feldman se convirtió en una estrella adolescente que protagonizó junto a su colega y tocayo
Corey Haim (conocidos como "los dos Coreys") algunos éxitos del momento como
"Jóvenes Ocultos". Después cayó en la clásica espiral de drogas y autodestrucción para reencauzar más tarde su vida. Actualmente se puede decir que es prolífico en títulos directos al DVD o subproductos televisivos. El resto de Goonies realizaron estudios universitarios y a pesar de algún trabajillo suelto para televisión no han hecho de la interpretación su modo de vida.
Aparte de
los goonies, los otros protagonistas de la cinta eran
los Fratelli, una familia de criminales compuesta por Mama Fratelli (Anne Ramsey), Jake Fratelli (Robert Davi), Francis Fratelli (Joe Pantoliano) y
Sloth (John Matuszak). El personaje de
Sloth resultó uno de los más queridos por el público (
Sloth quiere a Gordi) y le proporcionó a Matuszak, ex jugador de fútbol americano, una fama efímera como actor. Este deportista de 2 metros y 127 kilos de peso fue a pesar de sus logros profesionales (Hombre más fuerte del mundo en 1978 y dos veces ganador de la Super Bowl) un chico malo que le dio a todo tipo de drogas, y tras su retirada no era raro verle haciendo de primo zumosol en series como
“El equipo A” o
“Corrupción en Miami”. Como curiosidad, en la película viste una camiseta de su antiguo equipo, los Oakland Raiders.

Para transformarse en el grandullón
Sloth tenía que someterse a diario a cinco horas de maquillaje, que incluía la colocación de los dispositivos que movían su ojo falso y sus peculiares orejas. Conseguir la sincronización entre el parpadeo de su ojo real y el de su ojo mecánico por control remoto costó lo suyo (en plan “un, dos, tres, ahora! Un, dos, tres, ahora!”).
Matuszak murió en 1989 a los 38 años, debido a un debilitamiento cardiaco producido por el abuso de sustancias durante tantos años.
El rodaje tuvo lugar en Astoria (Oregón), y la mayoría de las localizaciones fueron en la playa de Cannon Beach. Concretamente el Haystack Rock situado en dicha playa, santuario de aves y de especies marinas, son las tres rocas cuya silueta encaja con el viejo medallón del desván de Mickey Walsh.

Para los niños aquello fue como un parque de atracciones, porque las escenas de acción eran una sorpresa continua para ellos. Quedaron especialmente impresionados por el famoso barco pirata de Willie el Tuerto, que fue construido completamente a tamaño real, y las tomas interiores se hicieron realmente allí, y no en estudios separados. El director prohibió expresamente que vieran el barco antes de rodar la escena, aunque sabían que estaría ahí. De ese modo, al caer por los toboganes de agua hasta la laguna subterránea, sus rostros de sorpresa serían más creibles. Y vaya si alucinaron, que hasta tuvieron que cortar una taco que uno de ellos soltó exclamando al ver la tremenda figura. Tristemente el barco fue destruido tras terminar porque nadie estuvo interesado en quedárselo, a pesar de que fue ofrecido a quien lo quisiera.
La película está llena de guiños para los espectadores más avispados. Entre ellos hay referencias a las anteriores obras de sus creadores, como “Gremlins”, “Superman” o “Starwars” (hay una miniatura de R2 D2 en la cubierta del barco). Además el director hace un cameo apareciendo de policía en la escena final de la playa, en la que varios miembros del equipo, desde operadores de cámara hasta ayudante de dirección hacen de padres de los chicos, además de algunos de los verdaderos padres.
Cindy Lauper también hizo su pequeño cameo al salir en un videoclip que los niños están viendo en la televisión en una escena del principio. El videoclip en concreto es el del tema de la película “The Goonies ‘R Good Enough”.
Somos muchos, según he ido descubriendo con los años, los que conservamos con mucho cariño el recuerdo de esas emociones cinéfilas que han convertido a
"Los Goonies" en un título de culto y en un referente cultural de la década de los 80. Existe una auténtica red de fans a todo lo largo y ancho del mundo que organizan todo tipo de actividades a través de su web
TheGoonies.com, y en la que puedes incluso localizar a otros
goonies que vivan cerca de ti.
Para conmemorar el vigésimo aniversario de la película se organizó un encuentro en Astoria con más de 1000 fans de todas partes (alguno español había también), incluyendo visita a la casa de Mickey (que sigue intacta) además de la participación de sus protagonistas, que siguen muy vinculados a la película que supuso su debut y su salto a la fama.
Sean Astin cuenta que conservó tras el rodaje el famoso mapa del tesoro, con tan mala suerte que, algunos años después, su madre lo encontró pensando que era un papelucho viejo e inservible, y lo tiró la buena señora.
Los lugares, personajes y diálogos de
"Los Goonies" han dado pie a infinidad de
referencias, pero especialmente en el mundo de la música pop rock han inspirado desde títulos y letras de canciones a nombres de grupos como los escoceses “The Fratellis” o los mismos “La Oreja de Van Gogh”, que titularon uno de sus álbumes “El viaje de Copperpot” refiriéndose a Chester Copperpot, personaje mencionado en la película y que se supone que fue en busca del tesoro de Willie el Tuerto.
Lleva años especulándose sobre una posible secuela, e incluso se habla de musical teatral, pero parece que no se ha llegado a nada a pesar de
este video de Josh Brolin que sospecho que es una coña irónica consecuencia de las miles de veces que se lo han debido preguntar.
No se lo digáis a nadie, pero es mi cazadora de goonie.