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martes, 21 de febrero de 2012

No es que quiera presumir de ello, pero...

... estoy orgullosa de haberlo conseguido. He recibido los resultados del examen de Japonés que hice en Madrid el pasado diciembre, y el certificado que podeis ver abajo dice que soy apta para el nivel 5.



Por cierto, esa marca de agua que dice COPY sólo se ve al escanear el certificado. Como para falsificarlo, vamos.

Que nadie piense que puedo mantener una conversación, que para eso me faltan años, porque el nivel 5 es el más elemental de todos, y me llega para entender y hacerme entender en cosillas sueltas muy básicas de una conversación, una peli, un programa de televisión, etc, pero es una alegría cuando escuchas una canción que conoces desde hace años y de repente pillas algunas frases, o soy capaz de medio entender las instrucciones de preparación de algunas comidas que tengo por aquí (los dibujos ayudan).

El caso es que hemos llegado hasta aquí, y espero que nuestro pequeño grupo demos lo mejor de nosotros para alcanzar el siguiente nivel y volver a examinarnos a finales de año. がんばります!!

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Noviembre

Casi no tiene sentido ya hablar de noviembre cuando en unas pocas horas será ya diciembre.

Hay mucha gente a la que no le gusta este mes. Los días cortos, el frío... A mí, lejos de ponerme triste, me parece tan bueno, malo o emocionante como cualquier otro. Tengo unos recuerdos maravillosos de muchos noviembres, muchos proyectos y muchas ganas de hacer cosas, incluso con el frío más grande del mundo.

Este mes no he actualizado mi blog, y la verdad es que lo siento mucho, porque me gusta mucho la comunicación que tengo con algunos de vosotros a través de esto, y no es que no sepa de qué escribir, que tengo temas y foros para parar un tren, es que no he tenido un minuto libre.

Afortunadamente, algunas de las causas que me han mantenido en esta inactividad bloguera, aparte de un turno de noche que me tiene muerta, son cosas buenas. La más importante de ellas son dos dos maravillosas personas de 5 y 6 años que han venido a aumentar mi pequeña familia, y que han traído mucha más alegría de la que podíamos imaginar.

El otro motivo principal de mi falta de tiempo, es que dentro de cuatro días me presento al examen oficial de lengua japonesa en Madrid, y estoy muy animada pero bastante nerviosa. He trabajado bastante en este último año y medio, y hace unos diez años que no hago un examen de nada, así que la valeriana vuelve a ser mi compañera desde hace dos o tres días después de muchísimo tiempo.

Aparte de eso, el Google Doodle de hoy me recuerda que se cumple el aniversario el nacimiento de Mark Twain, lo cual hace que sea la ocasión perfecta para dedicaros una canción que siempre me encantó desde que era pequeña. Un cargamento de optimismo y energía para todos.

sábado, 29 de octubre de 2011

La Amenaza Fantasma


Presenciado en una ciudad española.

Quinqui 'intoxicado' apostado en una céntrica calle comercial: - Dame algo de dinero.
Señor Turista sin detenerse: - No.
Quinqui: - ¡Yo me voy a cagar en tu p... madre!
Señor Turista calmadamente sin mirar atrás: - Y yo en la tuya.
Quinqui: - ¡Tus muertos! ¡Cabrón! ¡Calvo! (nota: el turista no era calvo), ¡Nazi!... ¡No vuelvas a pasar por aquí! ¡Como te vea por aquí....! ¡Como te vea por aquí, no te pienso hablar!

...
...

El sonido de la última y más terrible amenaza se pierde en la lejanía.

Epílogo.

Señor Turista: - Será cabrón... me ha dicho calvo.

Fin.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Me voy a tomar viento (o lo que se tercie)


Esta tarde he salido a hacer fotocopias, pero la copistería de mi barrio estaba cerrada por vacaciones (que se las merece el hombre porque trabaja en el local más caluroso de España), así que fuí a la busca y captura de otro establecimiento en el que poder hacerlas. Ilusa de mí. El que no estaba cerrado por motivos de 'horario de verano', no tenía ya fotocopiadora (a pesar de llamarse 'Copytxxxxx'). La biblioteca pública también tiene horario de verano consistente en cerrar a las 2 la tarde, y en la única copistería en activo que encontré, me dijeron que no fotocopiaban de libros, ni siquiera una sola página (yo necesitaba tres), porque ya habían tenido problemas legales que implicaban libros y cánones de esos que tanto nos gustan.

Pues bien, una vez frustrada mi ardua misión, mis mejores deseos a todo los culpables de que haya llegado a casa muerta de calor y harta de patear media ciudad intentando sin éxito hacer tres míseras fotocopias. Que lo disfruten, que yo me voy del país, por desgracia sólo una semanita.




martes, 31 de mayo de 2011

Mientras estamos perdidos

Sabes que esta canción nunca me ha entusiasmado, pero definitivamente hoy es tu canción.

Mientras que estamos perdidos,
buscamos un camino incierto.
Empezamos a correr vacilantes,
en aras de tener un futuro caprichoso.

Vivimos refugiados en los recuerdos.
Ahora estoy escondiendo mis sentimientos en mi corazón.

Mis nuevas ropas parecen un poco apretadas.
Algún día, pintaré la continuación del sueño que tuve.

Algo tan vago que ninguna palabra puede describir.
Quiero que me enseñes tu sonrisa entonces.

Mientras que estamos perdidos,
los días pasan sin cambios.
Estoy recogiendo lágrimas
en aras de tener sueños que se habían olvidado.

El hoy parece más aburrido que el ayer.
No puedo controlar este sentimiento desesperante.

Si lo describo ahora, es algo tan común.
Quiero que escuches mi deseo sin reír.

Incluso sin ser una persona especial,
tengo la libertad en mis manos.
Vamos a volar más alto que nadie
para llegar al lugar que no podemos ver todavía.

Mientras que estamos perdidos,
buscamos un camino incierto.
Empezamos a correr vacilantes,
en aras de tener un futuro caprichoso.

Mientras que estamos perdidos,
los días pasan sin cambios.
Estoy recogiendo lágrimas
en aras de tener sueños que se habían olvidado.













¡A por ellos! ¡Y no vuelvas pronto! ;-)

jueves, 28 de abril de 2011

Me quedaría a vivir aquí




¿Quién no ha dicho eso en alguna ocasión al entrar en una tienda?

Curioseando por la web de la Fnac me fijé en una promoción que consiste en grabar un video explicando por qué debes ser tú el elegido, y tras pasar una entrevista personal, ¡puedes ser seleccionado para vivir 10 días dentro de la Fnac de Callao! Pero lo mejor es que después de 10 días leyendo, escuchando y probando artículos, puedes seleccionar 5.000 € en productos de la tienda para llevártelos.

No sé a vosotros, pero a mí me parece una pasada, porque concretamente en esa tienda me interesa TODO: música, cine, libros, tecnología y frikadillas varias. Si me dejan me llevaría hasta la moqueta.

Con una webcam y la propia aplicación de la web puedes grabar fácilmente tu video hasta el día 1 de Mayo, y a partir de ahí todo es bastante rápido porque los 10 días del premio son del 12 al 21 de Mayo. A mí me pilla un poco mal, ¡pero si viviera en Madrid no dudaría en apuntarme!


Las bases y todo lo demás, aquí.

miércoles, 6 de abril de 2011

Nos vemos en una semanita o así


Bueno, esto han sido casi unas vacaciones del blog. He tenido muchas cosas de las que me hubiera gustado y todavía me gustaría escribir, pero poquísimo poquísimo tiempo, y algo de menos ganas.
Mañana me voy una semanita de vacaciones a Asturias, tierra aún sin explorar por mí, y en la que encontraré unos cuantos amigos a los que tengo muchas ganas de ver. A mi vuelta espero llegar con energías renovadas (y tiempo) para el blog, o mejor dicho, para vosotros. Pero con lo que casi seguro que llegaré será con unas cuantas comilonas, alguna frikada y muchas risas en el cuerpo. ¡Hasta entonces!

domingo, 27 de febrero de 2011

Una prenda a recuperar


Cinco de la tarde. Uno de tantos diálogos absurdos entre Zelgadiss y yo:

Zelgadiss: Anoche estaba empezando la peli de "El retrato de Dorian Gray" y me quedé a verla.
Elphaba: Ah, ¿y qué tal está?
Zelgadiss: Está aceptable. El mejor es el personaje de Colin Firth, pero el príncipe Caspian está weno weno. Le queda muy bien la ropa de época.
Elphaba: Y la cota de malla.
Zelgadiss: También, pero es que la cota de malla siempre ha mejorado mucho a los hombres.
Elphaba: Es una prenda a recuperar.
Zelgadiss: Yo no saldría con un hombre que no tuviera una.




miércoles, 22 de septiembre de 2010

¡"Inglorious"! Gran Première

Me vais a permitir una breve pausa en la crónica de mi viaje para hacerme eco de este evento, que creo que bien lo merece.

Han sido un trabajo dilatado durante meses (lo creáis o no) y lleno de vicisitudes varias: "platós" escasos de espacio, falta de personal (en más de la mitad de las escenas nos filmamos a nosotras mismas), llevar ropa de abrigo en pleno verano, pelotas desinfladas que no botan, cámaras de fotos grabando sujetas con un par de libros, ataques de alergia al desempolvar un tocadiscos viejo, e incluso alguien que ha tenido que soportar estoicamente con su melena quemada sin poder pasar por peluquería para evitar fallos de raccord. La dureza del cine.

Pero lo hemos pasado muy bien preparándolo (cada una en una punta de España), y mejor aun lo hemos pasado viendo el resultado y la pinta que tenemos (somos más monas en realidad, o eso espero). No ganaremos el Globo de Oro a la mejor interpretación (ni a otras cosas) desde luego, aunque si somos simpáticas igual ganamos el Oscar.

Con ustedes, el estreno mundial del videoclip "Inglorious" simultáneamente en los blogs del Equipo Aiba, que somos Claire, Zelgadiss y una servidora (aunque aquí parezcamos más Manolo, Paco y Ramón XD). Ríanse a gusto.



Clicar aquí para verlo a tamaño grande.

Gracias a la amiga en la sombra por convertirse en ayudante de dirección a tiempo parcial y regar los cristales de su terraza para "darle más realismo", a su marido y gran amigo mío por prestarme su salón para algunas escenas, a mi cuñada por prestarme la pelota desinflada sin saber aun para qué era, a la familia de mis compañeras de equipo por facilitarles la tarea y, sobre todo, a la pericia como montadora de Claire, que ha posibilitado que el resultado se parezca mínimamente al original.


Y finalmente agradecimientos a nuestros homólogos masculinos en el video "Glorious", que son Ryo, Tadayoshi (*) y Subaru, del grupo Kanjani8, por la inspiración para decidirnos a hacer chorradas como esta, especialmente al último, que casualmente cumple hoy 29 añitos. Y son añitos y no añazos, porque el tronado melenudo este es realmente diminuto de estatura, aunque su voz cuando no canta baladas moñas sea tan grande como para llenar un teatro él solo, creedme.

(*) Al padre de Tadayoshi también le doy las gracias por las brochetas de pollo de su restaurante yakitori, que no tienen nada que ver con la realización de este video, pero estaban de muerte.

martes, 17 de agosto de 2010

A Tokio con Tokio

Sí, es otro de esos post con japoneses.
Tenía planeado escribir sobre un par de temas del tipo culturilla general: cine, libros, etc. Pero lo cierto es que, a menos de cinco días de mi marcha, estoy demasiado nerviosa y demasiado ocupada como para centrarme, así que tendrán que esperar.
Las últimas semanas han sido una locura entre trabajo, clases, algo de más vida social, reacciones misteriosas al aceite Johnson's, la amenaza de huelga de los controladores (justo para el día 22, el día de nuestro vuelo) que nos ha tenido con las carnes abiertas durante días, el reto agónico de conseguir (nuevamente) entradas de reventa (casi) imposibles, y muchos, muchísimos preparativos y planes friki-histórico-culturales que parece que se multiplican a medida que se acerca la fecha clave.
Sin embargo, amigos, la cuestión es que siempre haya un poquito de emoción. Como dijo alguien, cuanto más sufrimiento, mayor satisfacción después, aunque eso espero decirlo cuando me vea con las pruebas superadas. Pero la incertidumbre no mina la ilusión ni el optimismo. A pesar de todo. A pesar de las previsiones de lluvia. A pesar de las (añoradísimas) ausencias en el equipo. A pesar de todo.
Y para mantener el espíritu, este video que no paro de ver en estos días, y una frase en particular: "Taiyou nante irane". No necesito tal cosa como el sol, ahí, con un par. Y esto nos lo canta un viejo y querido conocido de algunos, Nagase Tomoya, del grupo Tokio, junto al líder más feo de la historia de las bandas de música, el batería más chulo y molón de toda la isla de Honshu, el bajista con más cara de melón de toda Asia, el teclista más pánfilo de la historia de la NHK y el protagonista de videoclip más simpático y adorable del planeta para algunas de nosotras (Claire, Geno, Zelgadiss, una reverencia ante Ikuta "presidente del mundo" Toma).

¿Pero quién osa darle una bofetada a este hombre? ¿Quién necesita el sol si sale Toma sonriendo y pegando saltitos?


Para el próximo, más relajada, lo prometo.

P.D. Mira, Blas, mira qué peli es la siguiente que va a protagonizar este hombre.

lunes, 26 de julio de 2010

Siempre nos queda Úbeda

Se me ha pasado el mes de julio tan rápido que no doy crédito. Pocos días después de las desventuras en Plasencia llegó mi esperada cita anual con la música de cine, sus creadores y sobre todo con unos amigos estupendos, la mayoría de los cuales solo veo cuatro días al año en una ciudad declarada patrimonio cultural de la humanidad como es Úbeda.
Como el año anterior, me queda ahora ese vacío post festival, esa añoranza de helados y batidos en Los Valencianos, y de las risas interminables que ponen una auténtica banda sonora a los momentos memorables.

El calor me vuelve muy perezosa, y la verdad es que no voy a hacer unas crónicas de ello porque otros lo hacen mejor que yo. Además, el enano, la joaquina, la maniática de la limpieza, el traductor desinformado, las piedras de Grusin o el hombre del monopie, son otras cosas que solo tienen significado para mí que lo he vivido, y sería como explicar un chiste.

Pero, ¿a que no sabéis lo que me pasó en el viaje de vuelta? Pues que estuve durante más de una hora en un atasco de mil pares a causa de un camión accidentado, ¡justo en el mismo kilómetro de la autopista en el que me tocó esperar a la grúa después del reventón hace un par de semanas! Me voy a tener que comprar una parcelita en ese trozo de autopista o algo, porque esto debe ser una señal.

En fin, que gracias por unos días geniales, al friki pero muchísimo, a Julio, que es el pedazo de artista que inmortaliza el festival como nadie, a Paco, a Manolo, a Javier, al otro Sergio, a Israel, a todos los de la mesa, y a toda la gente con la que he hablado y me he divertido aunque no tenga ni puñetera idea de cómo se llamaban.



Ea, a ver quién me encuentra en esta foto (obra de Julio, por cierto).

Um, por cierto, por si lo lee quien lo tiene que leer, que Edith Head tuvo 35 nominaciones (8 ganadas) al Oscar de mejor vestuario, y porque murió ya la pobre mujer. John Williams la superó como músico 21 años después, en 1998, aunque ha ganado en menos ocasiones.

jueves, 8 de julio de 2010

Edu, la esfingofosfolípida y las dos premoniciones.



Plasencia, Valle del Jerte, bello lugar. Tengo que conocerlo algún día. ¿Cómo? ¿Que acabo de estar dos días allí? Ummm, pues sí, pero conocerla conocerla… no se puede decir que la haya conocido…

Todo comenzó meses atrás cuando I. y yo nos inscribimos a un curso en la UNED sobre un tema “apasionantísimo” (nótense las comillas) movidas por nuestra necesidad imperiosa de adquirir puntos para la bolsa de empleo del Servicio Andaluz de Salud. ¿Y por qué “ese” y no otro? Pues porque era el único que ofrecía la oportunidad de convalidar el trabajo de investigación a cambio de asistir a unos seminarios en Plasencia. ¿Qué guay, no? Oye, pues hacemos de tripas corazón, pagamos la “simbólica” (¡de nuevo comillas!) matrícula en cómodos plazos, aguantamos el tostonazo y de paso conocemos la zona, nos paseamos, y lo pasamos de miedo. No entraré en detalles sobre la situación laboral en el S.A.S. que contribuye a que esos cursos sean un récord de matriculaciones.

Hago uso de la elipsis para trasladarnos a la mañana de hace tres días. Ay de nosotras, con 41° C de puro fuego a la sombra. El hotel cojonudo, eso sí, en todo el centro histórico de la ciudad.
I. baja a la cafetería y vuelve con la cara desencajada:

- I.: ¡Acabo de encontrarme abajo a Eduardo Noriega tomando café con una ‘mu’ fea! ¡Ay omáaaaaa! ¡Voy a llamar a mi amiga! (nota: omito otro comentario extra que añadió, que quedará entre nosotras XD)

A mí ese hombre me da un poco igual en estos momentos, pero tengo que reconocer que me hizo gracia la idea de que estuviera alojado en nuestro hotel, así que mandé un sms a una amiga:

- SMS de Elphaba: “Eduardo Noriega se aloja en mi hotel. ¿Le pregunto que quién mató a Figueroa?”
- SMS respuesta: “No sé, pero pídele a ver si tiene el teléfono de Fele Martínez, que me mola más”.

Aprovechamos media horita para echar una siesta antes de la primera charla, durante la cual cada vez que se oía una puerta en el pasillo I. se incorporaba y exclamaba “¿Edu? ¡Edu! ¡Es aquí!”, así que imaginad lo que nos cundió el descanso.



Subir con todo el peso del calor la cuesta que conducía hasta la monumental sede de la UNED se nos antojaba como remontar el Tourmalet o poco menos. Confieso que, aunque las señoras científicas ponentes (de la quinta de Severo Ochoa más o menos) me producen una sincera admiración por su inteligencia, entusiasmo y capacidad de trabajo que yo jamás tendré, las conferencias de hora y pico llenas de fosforilaciones oxidativas, inhibidores de la proteasa y esfingofosfolípidos varios provocaban más sopor que el campo de amapolas de Oz. Hubo quien jugó varias partidas o se vio varios capítulos de alguna serie en el portátil, I. se plantó las gafas de sol para aparentar que estaba viva, como Bernie, y yo leía alguna página del cómic que llevaba en el bolso en cuanto notaba que mis párpados me fallaban.

Bien saben los que me conocen que yo cuando viajo soy incansable, y madrugo y aprovecho hasta el último minuto para explorar hasta lo más recóndito de la zona, pero la verdad es que eso esta vez nos resultó física y anímicamente imposible. El horario del curso ocupaba casi toda la franja útil del día, la temperatura asfixiante hacía insoportable el moverse a más de un metro/hora, y el cansancio acumulado de muchas jornadas doblando turnos de día y noche en el trabajo hicieron el resto. Es tristísimo, sí, pero lo que más hemos hecho en Plasencia es dormir. No hemos sacado ni una sola foto ni visitado un puñetero monumento. Ni fotos tuvimos ganas de hacer, y mira que llevaba la cámara en el bolso. Ah, y no busquéis allí imanes de esos de souvenir catetillo como hago yo siempre, porque debe ser la única localidad en todo el planeta donde no venden.

Y para colmo tuvimos un par de contratiempos rodeados de cierta aura extraña.

El primero d todos en un lugar de tapeo. Nos sentamos para comer, y nada más llegar una amable pareja de ancianitos que sale, y el hombre nos dice sosegadamente con una sonrisa “espero que no os pase como a mi esposa”.

I. y yo nos miramos preguntándonos qué habría querido decir con aquello tan misterioso, porque no parecían descontentos: “¿será una premonición?”. Bueno, pues nos toman nota y a esto que el local, hasta entonces semi vacío, se empieza a llenar, no nos traen lo nuestro y empiezan a servir a gente que había llegado después. Llamamos a un camarero y le decimos tranquilamente que llevamos más de media hora y tal y cual. Respuesta: “yo no tengo la culpa, no he sido quien he tomado nota”. Y encima al volver a tomar nota pone pegas diciendo que es que lo que habíamos pedido… era muy entretenido (surtido de croquetas y tosta horneada de Torta del Casar: elaboradísimo). El estilo español, vamos. El camarero nos dice que intentará acelerar el tema, pero a los veinte minutos y tras comprobar que al resto de los clientes les seguían sirviendo sus croquetas y sus bandejas de tostas, pagamos las bebidas y les dejamos plantado nuestro pedido justo cuando nos lo traían. Una hora perdida estúpidamente.

Conclusión: “¿Sería esto lo que presagiaba el abuelo?”



Segundo contratiempo. Ayer nos pudimos poner en camino de regreso antes de lo previsto, así que nos las prometíamos muy felices con tiempo de sobra para ir tranquilas y estar temprano en casa. Aun recorríamos carreteras extremeñas cuando notamos una vibración extraña en el coche. Podría ser el pavimento, pero como ninguna habíamos tenido percances previos con nuestros coches y no sabíamos a ciencia cierta a qué atribuirlo, decidimos parar en una gasolinera para comprobar que no tuviéramos alguna rueda pinchada o algo. Palpamos, toqueteamos y comprobamos que las cuatro estaban aparentemente llenas y en perfecto estado. Proseguimos, y pareció que la vibración había desaparecido “era la carretera, seguro”.

Casi una hora más tarde I. hace una observación:

- I.: “¿Te has dado cuenta de la cantidad de coches que hemos visto durante todo el camino parados en el arcén con los triángulos puestos por alguna avería?”
- Elphaba: “Pues sí, la verdad es que me he fijado”.
- I.: “Quilla, no será una premonición, jejeje”.
- Elphaba: “Sí, como la premonición de los dos ancianos del bar, jajaja…”
- Mi coche: “BUM!!!!!!!!!!”

Aun no había terminado de hablar cuando el neumático delantero pegó un sonoro reventón de mil demonios, el guardabarros izquierdo voló enterito por los aires y se perdió en la campiña sevillana, e I. hizo gala de un magnífico dominio de la situación manteniendo el coche derecho y apartándolo rápidamente hacia el arcén antes de que cualquier otro coche nos llevara por delante. Un sustazo de mil pares. Que justamente sucediera cuando decíamos lo que decíamos, mosqueaba más si cabe.

Total, llamada al seguro, llamada del hombre de la grúa, explicaciones que no entendió bien, el gruísta que no nos encuentra, la señora gruísta que me llama para reñirme por decir lo que no dije, hora y media en medio del campo a 42 °C, la botella de agua que parecía ya que contenía caldo primitivo, el medio paquete de filipinos convertido en mousse, los paseos hasta el puñetero triángulo señalizador que se caía con el viento una y otra vez, el esqueleto blanco impoluto del ex-­perro que veía cada vez que iba a poner derecho el p**o triángulo, y yo que solo me acordaba de “Giro al infierno” de Oliver Stone (a mí es que cualquier situación de la vida me recuerda a alguna peli).

En fin, que algo más tarde de lo previsto, pero llegamos sanas y salvas. Recordad respetar SIEMPRE las distancias de seguridad en la carretera, cosa que raramente suele hacerse, porque probablemente no estaría contando nada de esto si detrás de nosotras hubiera venido algún vehículo.

Ah, tengo que hacer una corrección. Sí sacamos dos fotos durante el viaje:




Perdonad que no hable de fútbol, pero creo que hoy tengo mejores cosas de las que alegrarme.


Epílogo.

- Alumnos cargados con maletas, bolsas de quesos y alimentos extremeños varios: (murmullo generalizado).
- Señora científica de mala hostia coetánea de Severo Ochoa: “¡Como no esté todo el mundo sentado no reparto los títulos acreditativos!”.

Sí, hombre, solo faltaba eso, que después de todo no nos dieran el título… No te j….

martes, 29 de junio de 2010

Renovación y un poco de alegría de la vida

Bueno, en espera de poder retomar el ritmo, he visto conveniente decidirme a hacer las reformas que llevaba planeando desde hace varios miles de lustros (aproximadamente). Así que, tras veinticuatro horas de cierre provisional, os presento la nueva cara de Mars on Life.


Podrá gustar más o menos, pero desde luego está un poco mejor acabada que la que le hice la primera vez, con esas herramientas rudimentarias que blogger me dió y mis paupérrimos conocimientos del medio. Ahora al menos las fotos y otros elementos cuadran con las dimensiones de la plantilla, y además tiene pestañitas, que siempre queda como más 'cool'.


En el collage de la cabecera he querido tener representadas algunas mis cosas/personas favoritas. Os invito, si os apetece, a que identifiquéis a qué pertenece cada foto. Unas son de sobra conocidas, y otras digamos que algo menos. La barra lateral, como de costumbre, lleno de chorraditas que os traen sin cuidado, pero alguna tiene huevo de pascua.


Además de todo eso, podéis dejar vuestra opinión en la encuestita temporal que he añadido aquí al ladito, y que no llevará mucho tiempo responder.


Y para celebrar la reforma, nada mejor que los Monty Phyton en una auténtica fiesta de la vida (a pesar de todas sus penalidades). Que gran número musical aquel, qué grandísima canción, y qué ganas de estar en ese Royal Albert Hall coreando con todo el mundo.

jueves, 20 de mayo de 2010

Actualización (de mi "niponismo")

Últimamente escribo para este blog de forma bastante más espaciada de lo que solía ser habitual. No es porque no me apetezca o porque no tenga temas de los que me gustaría tratar, ni muchísimo menos. Simplemente es que los post que tengo pendientes requieren algo de preparación, y en eso yo suelo tardar lo mío. Unido a eso, pues resulta que también ando más limitada de tiempo debido, entre otras cosas, a un curso de la UNED de las narices que acabo de terminar, a los casi dos meses que llevo con turno de noche en el trabajo que me tienen un poco tarumba y a mis recien estrenadas clases de japonés.




¡Sí! Por fin encontré a una maestra japonesa que me ilumine un poco el camino del aprendizaje que hace tiempo empecé por mi cuenta. Porque las bases más primarias (muy muy primarias) las tenía, además de ciertas dosis de vocabulario y el oído bastante acostumbrado (acostumbradísimo diría yo...), pero sin un mínimo de disciplina y orden, te estancas en las cuatro cosas que realmente no te sirven para mantener una conversación sencilla, y te quedas con esta cara a la mínima frase que te dicen.


Casualidades de la vida, no soy la única miembro del Equipo Aiba que ha iniciado sus lecciones estos días, así que estamos encantadas. En mi trabajo les parece muy divertido eso de verme practicar escribiendo signos extraños a cierta velocidad, y a mí me encanta eso de mirar textos antes incomprensibles y reconocer algo, aunque sea una sílaba de cada tres y lea como Rainman. Aunque bueno, solo llevo cuatro clases con la de hoy.


Pero no temáis, que mi teclado es occidental y no puedo aburriros en mi afán por practicar. Además, no se puede escribir un post diciendo solo “el perro de mi profesor es blanco” o "el jueves a las 7 voy a ver una película con el amigo de mi hermano mayor”. Sobre todo porque no es verdad.



Pasando a temas culinarios, por fin estrené la caja para bento de Totoro (Bentotoro lo he bautizado XD) que me regalaron mis amigas por mi cumpleaños, y esto fue lo que me salió.






Decentito para ser el primero, aunque lejos de las florituras que nos mostró Anele en su blog. El mío contenía dos yakionigiri (onigiri tostados en la sartén) con sésamo negro, una ración de pollo teriyaki, ensalada y fruta. Una vez más, mis compañeros de trabajo estaban la mar de entretenidos conmigo mientras cenaba con mis palillos. Se me ha olvidado hacerle la foto a la bolsita de tela que tiene a juego. Es lo más.


Y ya que estamos con gastronomía, os dejo fotos de mis últimos experimentos con los ingredientes que me traje de Madrid.


El primero es el katsukare (el primero es el que probé en Tokio y el segundo es el que hice yo). Parece un simple filete empanado con arroz. Sí, pero no, que tiene su cosa. Al arroz ya le tengo pillado el punto, y definitivamente no vale cualquier carne ni cualquier rebozado. Aquí empleé el panko y el curry suave que me trajo la rana, que estaba de muerte.




Y por último, la clásica sopa de miso que tantas veces acompaña allí a las comidas. Lo venden instantáneo por montones de sitios, pero no es lo mismo que hecho a mano, con sus alguitas, su puerro, su cebolleta, su miso y su caldo dashi. Y prácticamente todo lo que quieras echarle.






Uf, y a todo esto, voy a hacerme la cena que me tengo que ir ya mismito.

lunes, 18 de enero de 2010

Con ustedes... ¡Johnny Fiama!

Para quien no lo conozca, este personaje tan apuesto de aquí arriba es Johnny Fiama, y el día 25 hacemos un mes juntos. Nuestra vida en común empezó en el momento en que abrí el regalo navideño de mi hermano y mi cuñada, y lo ví ahí, en su caja de plástico transparente. Irresistible.
Johnny es cantante y debutó en el show de Muppet Tonight hace casi catorce años. Algunos dicen que su rostro se parece mucho al de Martin Scorsese, y las malas lenguas aseguran que su estilo es sospechosamente similar al de Frank Sinatra, que su nombre artístico recuerda demasiado a Johnny Fontane, o que incluso su apellido es un anagrama de la palabra "mafia". Todo burdas patrañas para ensombrecer el prestigio y la singularidad de tan grandísimo artista.

Su guardaespaldas y compañero inseparable es un gorila llamado Sal Minella, y el amor de su vida es su querida Mamma, cuyo retrato siempre le acompaña.

La discografía de Johnny es muy completa, pero bajo el brazo traía su último EP en vinilo, "Johnny sings the blues... and greens". Johnny es lo más.


Algunos otros de los regalos que me han llegado estas fiestas son estos:


Un juego de chapas con todos los "Autos Locos".



Una alfombrilla para el ratón que me vuelve loca, de la grandísima serie de culto, requetepremiada, y una de mis favoritas, "The IT Crowd", responsable de sketches tan memorables como el de la piratería o el del nuevo número de emergencias. Verla doblada puede causar graves perjuicios para la salud.



El "elemento" Totoro no podía faltar. Siempre cae uno, y este año ha sido en forma de bolso. A su lado, uno de los regalos más bonitos que me han hecho este año. Un volumen con las obras completas de Shakespeare.


La edición está en inglés y con una encuadernación y papel preciosos, que pesa muy poco para lo gordo que es.



Lo mejor, las más de quinientas ilustraciones del pintor victoriano Sir John Gilbert (nada que ver con el actor).

Y para finalizar en este post, el último ganador del Premio Planeta, "Contra el viento", de Ángeles Caso, que nos habla de la lucha y las dificultades de la vida de São, una inmigrante de Caboverde. ¿Y por qué es especial este regalo? Pues porque es uno de los dos únicos ejemplares de este libro que existen dedicados por la autora y por la protagonista de la novela, y obviamente por el esfuerzo de mi amiga Lucía por conseguirlo.


Ha habido otras cosas, para nada peores que estas, pero estas son las que os he enseñado. Espero que os hayan gustado, porque a mí mucho.

viernes, 15 de enero de 2010

Una comida no tan frugal.

Por lo general suelo disfrutar las navidades, pero este año, como dije en una entrada anterior, cuando no he estado haciendo más turnos que un chino he estado mala en cama (¡¡dos veces!!), por no hablar del tiempo atroz con temporal de viento y trombas de agua. En resumen, no he pisado la calle más que para ir al trabajo, y eso son apenas siete minutos de camino.



Pero una nunca se aburre. Es lo que tiene contar con una variedad de intereses, que siempre encuentras algo en que entretenerte. Aprovechando que todos se habían largado a recibir el año a las heladas tierras de Braveheart me quedé de señorita Rodríguez. Las posibilidades eran infinitas, desde tomar posesión de la cocina, hasta casi desnucarme de un resbalón. Se me puede soltar en la otra punta del mundo, pero no se me puede dejar sola en casa cuatro días.
De las dos opciones mi favorita sin duda fue la primera, la de la cocina, una de mis aficiones. Mi ocasión de volver a experimentar con alguna recetilla exótica sin la presión de que me saliera de pena y lo tuvieran que comer todos. Creo que no se me da nada mal, pero siempre hay cierto riesgo. País escogido... mmm... no sé.... ¿Japón?, así al azar.

Venga, algo fácil de preparar pero con toda la esencia. Pollo teriyaki y arroz blanco estilo japonés. Lo más sencillo del mundo. Tan solo hace falta tener los condimentos necesarios y seguir las intrucciones de cocción. El resto es ponerle cierto estilo a la presentación.

Se trocea el pollo en porciones pequeñas (se supone que de un tamaño que no sea necesario cortar a posteriori) y se deja marinar unos 20 minutos en salsa teriyaki. Se corta un poco de cebolla y de pimiento y se rehoga con un poco de mantequilla en una sartén o un wok. Añadimos el pollo, lo cocinamos tres o cuatro minutos, cuando esté medio hecho, se agrega un chorrito de salsa de soja, un chorrito de aceite de sésamo, semillas de sésamo crudas y, finalmente, lo que sobró de la marinada de salsa teriyaki, que al consumirse al fuego quedará espesita y un poco caramelizada, lo terminamos de hacer unos minutos más y listo.
Para el arroz, pues simplemente hay que procurarse de un arroz de grano redondo y glutinoso, que se peguen los granos unos a otros. No vale el arroz largo o basmati, porque es un arroz suelto y no hay dios que coja eso con palillos, y vamos, que no es lo mismo ni de lejos aunque lo comas sin palillos. Los arroces que venden especialmente para comida japonesa son lo ideal, pero son un poquito caros, así que una buena alternativa son los arroces para risotto o el clásico La Fallera para paellas, que es el que usé yo para salir del paso.
Más o menos por lo que me documenté se usa un vaso de arroz por persona, aunque eso una vez cocido me parece muchísimo, pero bueno. Las proporciones aproximadamente la de dos vasos de arroz por dos vasos y medio de agua, aunque tengo que decir que cada tipo de arroz admite una determinada cantidad de agua, así que según el que uséis tendréis que pillarle el puntito. En primer lugar se lava el arroz dos o tres veces, hasta que el agua salga menos blanca.
A continuación se pone a calentar el arroz con el agua tapado a fuego alto (mejor si es un cacharro antiadherente) hasta que hierva. Entonces bajamos el fuego al mínimo y se deja cocer unos veinte minutos sin destapar ni mover, tiempo en el que tienen que coincidir dos cosas: que se haya absorbido todo el agua y que el grano esté en su punto, ni demasiado duro ni pasado. Se aparta y se le añade sésamo negro (que son esas pintitas que siempre veía en los arroces de las pelis y no sabía qué eran) y se mezcla bien con una cuchara o espátula de madera. El resultado debe ser un gran pegote de arroz, pero que no esté blandengue, de manera que no se haga puré al moverlo o sirva para alicatar las paredes del cuarto de baño.

Como véis, me lo serví en dos cuencos diferentes, como hacen allí, y se va cogiendo la comida de un cuenco y se va mezclando con el arroz a medida que lo comes.

En resumen, todos los ingredientes a ojo, y sin añadir nada de sal porque ya las salsas aportan la suficiente. El arroz se me pasó un pelín, pero estaba todo bastante bueno.

Debí haberlo acompañado de sopa de miso, que por ahí aun me queda un poco de una instantánea bastante conseguida pero, creedme, esto llena más de lo que parece, sobre todo porque los cuencos parecen pequeños, pero tienen una capacidad de fondo que como lo llenes revientas.


Itadakimasu!!

lunes, 11 de enero de 2010

Balance


El 2009 no empezó demasiado bien.

Hay pérdidas que dejan una marca muy profunda, pero a veces las cicatrices que dejan esas personas que nos cambiaron un poquito la vida sirven para recordarte cosas que jamás habría que olvidar. Intentar ser un poco mejor persona, ser positiva, aprovechar el momento, no enfadarnos ni preocuparnos por cosas que, en definitiva, no tienen tanta importancia o tienen solución, y no perder nunca de vista el horizonte. Vivir con esa filosofía es el mínimo homenaje posible, y esos pensamientos me han acompañado en el que finalmente ha resultado ser un año inolvidable también por cosas maravillosas y, sobre todo, por gente maravillosa, tanto los que ya estaban en mi vida como los que llegaron nuevos (aunque sea en la distancia).

En un mundo cada vez más caótico, y en un año catastrófico para tantas personas, he sido afortunada, por todo y a pesar de todo. Nada es para siempre, lo tengo claro, y la vida se encarga de darte pataditas y algún que otro susto (y menudo susto) para recordarte la volatilidad de todo este tinglado, pero ahora me siento muy afortunada. Prepárate 2010 que llego con energías.

Gracias.


En el próximo post prometo volver a temas insustanciales y hablar de pelis o de regalitos navideños ;-)

miércoles, 6 de enero de 2010

Brown paper packages tied up with strings...


... these are a few of my favorite things.



Siempre me he sentido identificada con esta frase de la canción, siempre lo digo. El hecho de recibir una carta, una postal o un paquete me parece algo de lo más excitante. Sobre todo los paquetes, tal como dice la letra, de papel marrón, con sellos bonitos y letras extrañas, conteniendo detalles de algún amigo lejano o alguna maravillosa ganga de segunda mano comprada en internet.

Yo sigo enviando y recibiendo paquetes, felicitaciones y montones de postales (incluido Japón, desde donde nos las enviamos mutuamente). Y cuanto más sobada y sellada llegue la postal más me gusta. El Tío Matt el viajero es mi modelo a seguir. Además, ¡sigo escribiendo y recibiendo cartas escritas a mano! De las de "querido tal" y dos folios.

Hoy en día es bastante difícil que el cartero reparta otra cosa que no sean sobres del banco y facturas. Sobres impersonales con datos impresos, franqueos prepagados, publicidad.

Ayer debió alucinar mi actual cartera, porque mi padre subió del buzón nada menos que un sobre de Alemania, otro de Irlanda, un paquete desde Chiba (Japón), otro desde Hong Kong y una postal desde Camboya. Todo para mí. Y dos feas facturas que sí iban a su nombre (las mías van por internet).

Por cierto, que la postal de Camboya es esa que se ve en la foto superior, y no tengo ni puñetera idea de quién me la ha mandado, aunque por el texto se ve que me conoce bastante bien pero se le olvidó firmarla. Si lee esto que levante la mano.

jueves, 31 de diciembre de 2009

¡¡Fieshtaaaaa!!

Bueno, a los que no os toca trabajar esta noche como a mí, espero que disfrutéis como mejor os plazca la transición hacia el 2010, tanto si es en plan tranquilo como si es en plan "fieshtaaa", en cuyo caso os dejo una sugerencia para bailar hasta la madrugada:


Y para los que no estemos resacosos mañana, aquí os muestro unos modelitos a elegir para la tradicional visita de Año Nuevo al templo...... Un momento, si aquí eso no se hace.... Bueno, es igual, los modelitos molan, y a ver si os creíais que os íbais a librar de la japonesada de turno por ser hoy :P

martes, 22 de diciembre de 2009

It Feels Like Christmas

Sé que hay mucha gente que no celebra o a la que no le gusta la Navidad, ni por tanto felicitarla, pero eso no implica que yo no pueda desear felicidad a quien me apetezca cuando a mí me apetezca, sin compromisos de reciprocidad de ningún tipo. Ante la pregunta de "¿y por qué ahora?", mi respuesta de "¿y por qué no?".
Así que daos todos por felicitados con esta escena de "Muppet Christmas Carol", una de mis adaptaciones favoritas del famoso cuento de Dickens, que me encanta en casi todas sus versiones.
Os dejo con el espíritu de las Navidades presentes y con Mr.Scrooge/Michael Caine.