martes, 30 de diciembre de 2008

Feliz Año Nuevo de Miss Kubelik

Respondiendo al "reto" del amigo Castedo Merinero, aquí teneis otra felicitación cinematográfica (¿lo he superado?) para desearos un 2009 fantástico a todos los niveles, y en el que podamos seguir viéndonos y contándonos nuestras batallitas por aquí.
Este video, como aquel navideño, también tiene SPOILER incorporado, como decía Alberto. Quedan avisados los que no hayan visto "El Apartamento" de Billy Wilder, jejeje.




¡¡Cuidado con las uvas y besos a todos!!

domingo, 28 de diciembre de 2008

My Blueberry Nights


Nos encontramos aquí con otro de esos misterios en el mundo de las distribuidoras de cine. Año y medio hemos tenido que esperar desde que se presentara en el Festival de Cannes para poder ver "My Blueberry Nights" en las salas españolas, y si pestañeo me la pierdo, porque aquí la he tenido en cartel nueve días de nada. Una película esperada por cinéfilos, un director de prestigio y de culto, y un reparto de auténtico lujo. Inexplicable.
Wong Kar Wai es un director que no gusta a todo el mundo. A veces demasiado minimalista, a veces demasiado raro, pero siempre con un gusto exquisito y con una habilidad especial para sacar a relucir la nostalgia, el amor (y el desamor) y la belleza de callejones oscuros y llenos de humo y de los insomnes que los recorren.

Posiblemente esta sea su obra más cercana y la más emparentada a su "Chungking Express" de las que yo he visto. También se trata de dos historias cortas, aunque en esta ocasión unidas por un hilo conductor que la propia historia del personaje de Norah Jones buscando su destino que, como suele pasar, está en el punto de partida. En su viaje por los Estados Unidos se encuentra a una serie de personajes perdedores y casi marginales que a su manera también buscan lo mismo que ella: aceptar el vivir sin la persona sin la que no pueden vivir.

La música que acompaña a la obra de Wong Kar Wai siempre es exquisita, con un marcado sabor retro, aun cuando sean canciones actuales. Esto va en consonancia con la estética de sus películas, que aun desarrollándose en nuestra época a veces parecen ser antiguas o atemporales. De la banda sonora de estas Blueberry Nights destacaría los temas "The story" de la misma Norah Jones y "The Greatest" de Cat Power, que son respectivamente los temas del principio y del final de la cinta. Además no podía faltar el bellísimo "Yumeji's theme" que se ha convertido ya en una seña de identidad del cine de Kar Wai, en una versión tocada con armónica, que suena un poco más a road movie americana.

En cuanto a los actores, están magníficos todos. Creo además que es la primera vez que rueda con un reparto completamente no oriental, pero no es difícil reconocer a sus personajes comunes que bien podrían estar interpretados por algunos de sus actores habituales. Mientras la veía no pude evitar imaginarme a mi Takeshi Kaneshiro (maremiademivida) haciendo el papel de Jude Law, a Tony Leung el de David Strathairn o a Maggie Cheung el de Rachel Weisz. Fantásticas equivalencias.


Casi al final se ha colado entre mis favoritas del año.



miércoles, 24 de diciembre de 2008

Merry Christmas desde Bedford Falls

Pues eso, que muchísimas felicidades a todos los lectores de este foro a los que no he podido felicitar personalmente.
El video es para todos, pero los que no hayan visto "Qué bello es vivir" mejor que lo vean en otra ocasión, porque es el final ^^U. Besos y no comáis demasiado.


lunes, 22 de diciembre de 2008

La huella de Robert Mulligan

Ha muerto el director Rober Mulligan. Ha dejado una obra maravillosa a sus espaldas, pero no voy a escribir su curriculum ni a hablaros de su biografía. Con noticias así solo se me ocurre pensar que espero que este hombre de 83 años supiera al morirse que en este mundo ha dejado huella en algunas personas.

Su maravillosa "Matar un ruiseñor" no solo es una de las mejores películas de todos los tiempos, sino que es una obra que ha dejado una marca profunda en mi, y que por mucho que la vea me deja con la boca abierta. De esta forma, este hombre al que no conocía de nada me ha hecho una persona más feliz, al igual que lo hizo mi ídolo Gregory Peck encarnando a Atticus Finch.



domingo, 14 de diciembre de 2008

Mis Doramas (I)


¿Nos creíamos que los japoneses solo veían por televisión series de dibujos y "Humor Amarillo (Takeshi's Castle)"? Pues resulta que producen series de acción real por un tubo, y las llaman doramas. La palabra dorama no es otra cosa que la transcripción japonesa de la palabra drama (TV drama significa serie de televisión). Y yo, señoras y señores, estoy completamente enganchada a los doramas desde hace semanas.

Para nosotros, que estamos acostumbrados a las producciones occidentales, españolas, americanas e inglesas básicamente, el cambio es notable. La mayoría de los que he visto son historias fundamentalmente juveniles, pero con una frescura y una chispa como hacía mucho que no veía en series de ese tipo. Y no porque los argumentos sean de una originalidad pasmosa, que muchos son más antiguos que la misma tele pero, definitivamente, es otra cultura. Me lo he pasado pipa con todas y cada una, me he hartado de reir y, no me averguenza decirlo, también he soltado lagrimitas de emoción, y el solo hecho de que un producto de masas te provoque emociones es un buen logro, aunque no sean ninguna genialidad.


Muchos de los doramas están basados en mangas de éxito, lo cual hace que a veces el lenguaje visual sea bastante friki, como que de pronto le salgan corazoncitos de la cabeza a un enamorado, o que se peguen alguna que otra hostia que mucha veces es metafórica (en plan planchazo). Los actores cómicos son más histriónicos de lo que estamos habituados, y eso también choca bastante a priori. Pero una vez superado el pasmo inicial, y el extremadamente pudoroso carácter nipón, que es mitad salido mitad pueril, es absolutamente adictivo. Además, la mayoría se componen de unos diez o doce capítulos nada más, lo cual beneficia a la trama, que tiene un fin definido y no se prolonga hasta el infinito en sucesivas temporadas que no saben a donde van.


En esta entrada os presento el primer dorama que vi, que se llama "Stand Up!!".

Los protagonistas son Shôei y sus tres amigos de la infancia que viven en un barrio periférico de Tokio, y que en el verano de sus diecisiete años deciden que van a dejar de ser los últimos pringados que no se han comido un rosco. La cosa es bastante absurda, porque son conscientes de que no están nada mal y, sin embargo, por ahí anda el tío más feísimo de todo el instituto coleccionando mujeres, así que algo falla. Para mayor desesperación, los integrantes de la comunidad de vecinos del barrio, entre los que están sus padres, se han autoerigido como defensores de la decencia de sus jóvenes.




Con este argumento uno se puede acordar de engendros del humor zafio como "American Pie", pero nada más lejos. Aquí se enseña poco, y se insinúa mucho (de hecho es bastante complicado ver un simple beso en un dorama). Se utiliza la ironía y la sátira un poco loca para hacer un retrato casi costumbrista del japonés medio, ridiculizando su hipocresía puritana respecto al sexo. Además de eso, es una verdadera exaltación de la amistad y la camaradería, que es un valor muy recurrente en todas estas series. No deja de ser una chorrada adolescente, pero con muchísimo fondo, y muy muy disfrutable.


En esta serie me gustó mucho el ritmo narrativo que mantiene algunas situaciones en suspenso de una forma muy hábil. Tiene además el punto justo de equilibrio de comedia con una pizquita de drama. La galería de personajes es de lo más variopinta, y son definitivamente el punto fuerte, empezando por sus protagonistas, encarnados por cuatro actores que son auténticos ídolos en su país: Narimiya Hiroki, Yamashita Tomohisa, Oguri Shun y Ninomiya Kazunari, que saltó la frontera de la mano de Clint Eastwood en su "Cartas desde Iwo Jima".



En definitiva, que os invito a sacudiros los prejuicios y a que os lo paseis tan tremendamente bien como yo con "Stand Up!!", que han sido un descubrimiento para mí estos japos y....... que al final tengo que darle la razón a Findûriel sobre Oguri Shun, jejejeje....

Aquí dejo el video de la cabecera de este dorama con el tema "Kotoba yori mo taisetsu na mono" del grupo Arashi, al que pertenece el protagonista :




sábado, 13 de diciembre de 2008

La la la


Pocos son los que hablan correctamente en el sentido más estricto y purista que dicten las normas. Muchos nos expresamos auspiciados bajo un habla o un acento local, o simplemente utilizamos ciertas incorrecciones por pura costumbre de nuestro entorno.

En muchos de esos casos, a pesar de utilizar ciertas fórmulas oralmente, sabemos perfectamente cuál es la versión académica y así lo intentamos reflejar al utilizar el lenguaje escrito. Y es más, creo que es nuestra obligación saberlo o tratar de aprenderlo.

Por mi parte lo intento a diario y, aunque comprendo bien la gramática y siempre se me dio bien la ortografía y la sintaxis, está claro que no soy académica y probablemente mis frases podrían estar mucho mejor construidas y mis comas y acentos mejor colocados. Leo mucho, y no cabe duda de que los libros deben ser nuestro ejemplo a seguir, ya que se supone que detrás de ellos hay una mano culta y un equipo lo suficientemente formado como para hacer buenas traducciones o para corregir algún lapsus.

Hace pocos días terminé de leer un gran clásico que es "Jane Eyre", de Charlotte Brontë, y en esta versión editada por Espasa Calpe en 2007 me encontré con nada menos que más de veinticinco laísmos (a partir del número veinte perdí la cuenta). Nada de lapsus ni de errores leves, sino laísmos de los que se te clavan en los ojos dolorosamente. De los que indican que la persona o personas responsables no tienen ni puñetera idea de lo que es un objeto directo o indirecto, y ni pajolera idea sobre sintaxis. Se le puede perdonar a cualquier persona, pero para una editorial es simplemente inadmisible e indignante.

No nos basta con el pobre lenguaje que utilizan tantos periodistas en los medios de comunicación, sino que ahora no nos podemos fiar ni de los clásicos de la literatura. De ahí es donde van a aprender las generaciones venideras.

martes, 9 de diciembre de 2008

Los Cuentos de Beedle el Bardo

Mientras los potterianos estamos aun de luto tras la finalización de la saga Harry Potter, todavía podemos seguir haciendo gala de nuestro potterianismo, frikismo, e incluso de nuestra solidaridad.

Después de terminar de escribir la serie, su autora J. K. Rowling decidió hacer un regalo muy especial: escribir "Los Cuentos de Beedle el Bardo". Este libro no es otro que el que aparece mencionado en la séptima y última entrega del mago y que juega un papel crucial en el desenlace de la historia. Se trata de cinco cuentos cortos que, como digo, la escritora decidió convertir en realidad, escribiéndolos e ilustrándolos ella misma a mano, y entregando seis ejemplares encuadernados de forma artesanal en piel con apliques de plata y piedras semi preciosas a las seis personas allegadas que más habían colaborado y se había implicado en el proyecto en estos años (dos de ellas sus editores inglés y americano), haciendo de Harry Potter lo que conocemos hoy día.

Pero hubo un séptimo ejemplar que fue destinado a subasta benéfica y que estaba previsto que se vendiera por unas 50.000 libras. Sin embargo, se superaron todos los precedentes y el libro alcanzó una cifra muy cercana a los 2 millones de libras. El comprador resultó ser la empresa de venta por internet Amazon.

Cuando ya pensábamos que nunca sabríamos el contenido de los cuentos del bardo, el día 4 de Diciembre de este año salió a la venta en todo el mundo la edición benéfica de los mismos, al módico precio de 10 euros, tal como sucedió en su día con "Animales fantásticos y dónde encontrarlos" y con "Quidditch a través de los tiempos". Los beneficios irán destinados a The Children's High Level Group, que es una organización fundada por la escritora y que se dedica a nivel internacional a proteger y promover los derechos de los niños, así como a mejorar la calidad de vida de los más desfavorecidos. Los cuentos son de tipo clásico, fábulas con enseñanzas universales, no sin las dosis de ironía y humor negro que han caracterizado siempre a J. K. Rowling. Cada uno viene posteriormente comentado con anotaciones y conclusiones del propio Dumbledore (jejeje, no hay que olvidar que fue él mismo quien legó el libro a Hermione).

En fin, que creo que es un bonito detalle para regalar o regalarse uno mismo, y contribuir un poco a una buena causa. Se pueden encontrar fácilmente sus ejemplares en inglés o en castellano en cualquier librería.

Y ahora vengo yo, henchida de satisfacción friki, con mi última adquisición ^_^. Esto no puede encontrarse ya a la venta. Resulta que Amazon, además de negociar la venta de esta edición "normal", llegó a un acuerdo para editar en exclusiva a través de su tienda una edición limitada, e igualmente benéfica, del libro en facsímil. Lo reservé allá a principios de verano y me ha llegado hoy mismito. Una pasada. Los apliques no son ni de plata ni de piedras semipreciosas, pero es una buena imitación. Os pongo las fotitos:


Este no es el libro, sino el estuche.


El estuche abierto, con el clásico hueco donde esconder la pistola o la botella de whisky. En este caso con el libro y un sobre con láminas. El estuche no parece tan grande, pero lo es bastante, lo que pasa es que al lado de mi manaza...


Por fin, el libro, con sus apliques y cierra metálicos, y las piedrecitas turquesas. A su lado, la funda de terciopelo burdeos con el bordado en dorado de la firma de la escritora.


El interior con la letra figurando la escritura de J. K. y una de las ilustraciones.

El sobre con las diez láminas de ilustraciones.

Y ahora, ¿en qué estantería meto este pedazo de mamotreto? :S

viernes, 5 de diciembre de 2008

Crepusculeando


Sí, ¿qué pasa? He ido al preestreno de "Crepúsculo". Yo no tenía ninguna prisa, pero mi amiga quería verla ya, así que bueno, la he visto hoy ^_^U. Me leí los libros de la saga de un tirón y, aunque no tenía expectativas muy elevadas, me apetecía bastante poner imágenes todo lo que había leído.

Por un momento temimos ser las mayores de la sala, pero luego vimos que no. Incluso me sorprendió encontrar a un grupo más o menos nuestra edad, ¡y compuesto solo de chicos! Es sorprendente cómo ha triunfado la Meyer.

De los libros ya hablaré en su momento, que merecen un espacio aparte para elogiarlos y atacarlos debidamente, porque tiene para las dos cosas, aunque más de una cosa que de otra, así que me voy a referir brevemente a la película.

Empiezo directamente con la conclusión: esta peli solo interesará exclusivamente a los fans de la saga. De verdad que no tiene más.

Los personajes y los sucesos están más o menos fielmente reflejados, aunque muchos plantearán la eterna queja de que han cambiado o quitado cosas. Asumo que no puede durar cinco horas, y lo que sucede en cuatro pasajes distintos de la novela se unifica en una sola secuencia donde ocurra lo esencial. Con eso estoy conforme, además tampoco pasan tantas cosas. Lo que no me parece bien es que hayan desdibujado tanto la historia de amor, de forma que llegas al final y no te explicas como ha evolucionado todo para desembocar en ese amor y pasión taaaaan desenfrenados que en realidad no vemos por ninguna parte, y te deja bastante fría. No sientes para nada los personajes, ese arrobamiento de Bella (que en la peli parece siempre aburridísima de todo, incluso del vampiro), las luchas internas de Edward por aguantar el tipo, la dulzura tan cursi de sus primeros momentos juntos o cualquier otro tipo de emoción. Todo ocurre muy por encima, superficialmente. Y creo que no es culpa totalmente de los protagonistas, que en su versión original no sé cómo estarán, pero en la versión doblada tienen voces de adolescente pijo-guay. El guión no da para mucho, y la dirección de actores... no parece muy allá, pero vamos, de donde no hay, no se puede sacar.

Sigo pensando que Robert Pattinson no desentona tanto con la personalidad del vampiro (pero es que no me parece tan fantástico como a la mayoría), a pesar de que físicamente no es el Edward que te imaginas, y de que sus hermanos en la ficción son bastante más guapos que él (para los no familiarizados con la novela: no es un comentario superficial, es que ésa cuestión tiene importancia en el asunto y se supone que Edward está bueno de quitar el hipo, pero no ha sido el caso). El Pattinson tiene ya el sambenito de encarnar personajes mucho más guapos que él, y a los que nadie jamás imaginaría con una cara parecida a la suya (y hablo de Cedric Diggory en Harry Potter, que todavía me duele).

No me quiero enrrollar, y se podrían comentar muchos más puntos, pero me vienen ahora mismo estas ideas:

El partido de béisbol me ha recordado a un partido de Oliver y Benji. No aporta mucho, la verdad, y se lleva un buen trozo de metraje.

El maquillaje y peluquería de los Cullen son absolutamente horribles (casi comparables a los de Teenwolf :P), sobre todo los tintes de Carlisle y Rosalie (una actriz morena de rasgos latinos ha pasado a ser una pálida rubia timotei, y no cuela), y a otro de los hermanos se le ven hasta los pegotones blancos del maquillaje.


Me hubiera hecho gracia ver la sudadera y el pijama zarrapastrosos que usa Bella para dormir según el libro, en lugar de ese conjuntito sexy tan poco apropiado para el frío. La del libro era menos petarda y tenía un poquito de más sentido del humor.

Forks y La Push existen de verdad, y son una preciosidad, a pesar de la lluvia permanente, pero seguro que lo van a explotar con este tema.

Quiero el número de teléfono del dentista de Jacob Black.



Me he entretenido un rato, pero no tengo ningún interés en volver a ver o conservar esta película. Ya me contaréis.