Mientras los potterianos estamos aun de luto tras la finalización de la saga Harry Potter, todavía podemos seguir haciendo gala de nuestro potterianismo, frikismo, e incluso de nuestra solidaridad.
Después de terminar de escribir la serie, su autora J. K. Rowling decidió hacer un regalo muy especial: escribir "Los Cuentos de Beedle el Bardo". Este libro no es otro que el que aparece mencionado en la séptima y última entrega del mago y que juega un papel crucial en el desenlace de la historia. Se trata de cinco cuentos cortos que, como digo, la escritora decidió convertir en realidad, escribiéndolos e ilustrándolos ella misma a mano, y entregando seis ejemplares encuadernados de forma artesanal en piel con apliques de plata y piedras semi preciosas a las seis personas allegadas que más habían colaborado y se había implicado en el proyecto en estos años (dos de ellas sus editores inglés y americano), haciendo de Harry Potter lo que conocemos hoy día.
Pero hubo un séptimo ejemplar que fue destinado a subasta benéfica y que estaba previsto que se vendiera por unas 50.000 libras. Sin embargo, se superaron todos los precedentes y el libro alcanzó una cifra muy cercana a los 2 millones de libras. El comprador resultó ser la empresa de venta por internet Amazon.
Cuando ya pensábamos que nunca sabríamos el contenido de los cuentos del bardo, el día 4 de Diciembre de este año salió a la venta en todo el mundo la edición benéfica de los mismos, al módico precio de 10 euros, tal como sucedió en su día con
"Animales fantásticos y dónde encontrarlos" y con
"Quidditch a través de los tiempos". Los beneficios irán destinados a
The Children's High Level Group, que es una organización fundada por la escritora y que se dedica a nivel internacional a proteger y promover los derechos de los niños, así como a mejorar la calidad de vida de los más desfavorecidos. Los cuentos son de tipo clásico, fábulas con enseñanzas universales, no sin las dosis de ironía y humor negro que han caracterizado siempre a J. K. Rowling. Cada uno viene posteriormente comentado con anotaciones y conclusiones del propio Dumbledore (jejeje, no hay que olvidar que fue él mismo quien legó el libro a Hermione).
En fin, que creo que es un bonito detalle para regalar o regalarse uno mismo, y contribuir un poco a una buena causa. Se pueden encontrar fácilmente sus ejemplares en inglés o en castellano en cualquier librería.
Y ahora vengo yo, henchida de satisfacción friki, con mi última adquisición ^_^. Esto no puede encontrarse ya a la venta. Resulta que Amazon, además de negociar la venta de esta edición "normal", llegó a un acuerdo para editar en exclusiva a través de su tienda una edición limitada, e igualmente benéfica, del libro en facsímil. Lo reservé allá a principios de verano y me ha llegado hoy mismito. Una pasada. Los apliques no son ni de plata ni de piedras semipreciosas, pero es una buena imitación. Os pongo las fotitos:
Este no es el libro, sino el estuche.

El estuche abierto, con el clásico hueco donde esconder la pistola o la botella de whisky. En este caso con el libro y un sobre con láminas. El estuche no parece tan grande, pero lo es bastante, lo que pasa es que al lado de mi manaza...

Por fin, el libro, con sus apliques y cierra metálicos, y las piedrecitas turquesas. A su lado, la funda de terciopelo burdeos con el bordado en dorado de la firma de la escritora.


El interior con la letra figurando la escritura de J. K. y una de las ilustraciones.

El sobre con las diez láminas de ilustraciones.
Y ahora, ¿en qué estantería meto este pedazo de mamotreto? :S