El primer día de colegio después de las vacaciones de Navidad ha sido tradicionalmente el día en que te llevabas un juguete para enseñárselo a los amigos. Lo más fácil era que te encontraras alli con varios iguales, por lo que mi madre decidió marcar las bragas de mi hoy difunta Nancy Cumpleaños para que no me trajera de vuelta la que no era mía. Decisión acertada, porque alineadas debajo de la pizarra pude encontrar fácilmente unas cinco o seis muñecas iguales a la mía, excepto en el bordadito de las bragas :D.
En fin, que yo hace bastantes años que no voy al colegio pero hoy me apetece enseñaros algunas de las cosas que me han regalado. No voy a mencionar los típicos regalos de bolsos y pendientes u otros complementos comunes para cualquier treintañera, de los que también estoy muy orgullosa, sino los que van a ilustrar mi lado más freak, que es lo que realmente más me gusta, para qué voy a negarlo.

Aquí podeis ver una claqueta de madera de las de toda la vida, objeto que no debe faltar en casa de todo buen cinéfilo, además del típico Oscar de plástico. Lo del marco es una lámina con una reproducción de una ilustración de Quentin Blake, que es mi dibujante favorito e ilustrador habitual de la obra de Roald Dahl. Idolatro la obra de este hombre desde hace más de veinte años, y me he llevado doce buscando esta lámina, que hace juego con otra que hay ya en la pared de mi habitación.


El elemento brujil no podía faltar. El libro es el
Grimmerie del musical
"Wicked", que es un libraco cuyo contenido es un
making of que desmenuza todos los aspectos de la adaptación y el montaje de tan magnífico musical. Lo tuve en mis manos hace un par de años cuando fui a verlo a Londres, pero el presupuesto se me había terminado y también me pasaba ya de peso y de volumen en la maleta. Su diseño es precioso e imita el aspecto del viejo libro de hechizos que se menciona tanto en la novela como en la obra teatral. La página por la que he abierto os puede sonar de algo :P
Lo otro es nada menos que una varita de Voldemort, de la colección oficial de Harry Potter. Viene con su estuche y su certificado y... y... me chifla :______
Por ahora no funciona... no sé si descambiarla... :P

Esto es una caja metálica con un juego de treinta láminas de lujo impresas a partir de los masters de la película "La novia cadáver". Cada lámina mide 30x42 cm y en la foto no se aprecia la calidad, el relieve y el colorido precioso que tiene cada una de ellas. Va con certificado de autenticidad de Warner que dice que es el número 74 de una edición limitada de 1000. Mi padre me ha dicho que con las ediciones limitadas que tengo por aquí últimamente tengo para sacar unas perrillas en un eventual apuro el día de mañana.

Estas figurillas no necesitan presentación. Las de Pedro, Heidi y el abuelo pertenecen a un pack que ha salido a la venta hace poco (creo que por ahí anda otro con la Rottenmeier, Clara y Heidi vestida con la ropa de Frankfurt, pero no lo he visto). El otro es el mi Wall-e articulado que es una ricura ^_^.

Por último, no podía faltar algún DVD y algún material de lectura. Lo primero es un pack con tres producciones de la televisión británica que adaptan las novelas "Mansfield Park", "Northanger Abbey" y "Emma" de la escritora Jane Austen. No he visto ninguna de estas versiones, pero estoy bastante segura de que me gustarán.
"80 Películas de los 80. Una lectura ácida" es un libro que repasa la mayoría de todas aquellas películas que, más buenas o más malas, para niños o para adultos, fueron un icono para los espectadores de esa época, sobre todo aquellos que merendábamos nocilla y machacábamos el vhs para descubrir películas que por nuestra edad no pudimos ver en las salas. La selección es muy completa y se echarán en falta pocos títulos. Está escrito por Sergio Guillén y Andrés Puente, nacidos en 1978 y 1979, periodista y biólogo respectivamente, y digo esto para que entendáis que el análisis de estas películas no está hecho desde un punto de vista excesivamente culto, sino a partir de una mirada como público, llena de comentarios y anécdotas con las que es fácil sentirse identificado. Muy entretenido, muy interesante y muy recomendable.
Y eso es casi todo, amigos. Bendito internet que me ha servido para conseguir la mitad de los regalos que he hecho y de los que he recibido. Del bono que me han regalado para una sesión de spa, masaje, fangos del mar muerto y envoltura de chocolate ya os contaré cuando lo disfrute.