jueves, 10 de abril de 2008

Mi hermano es hijo único.

No os confundáis. No me refiero al mío. Voy a recomendaros esta película ahora que la tengo bien fresquita.

Con este curioso título, "Mi hermano es hijo único" consiguió despertar mi interés hace meses, cuando se programó para el Festival de cine de Sevilla. Me quedé con las ganas de ir, y al final se llevó el premio gordo. Me pasó lo mismo el año anterior, que la que me llamó la atención y no vi fue "La vida de los otros" y no solo ganó también, sino que hizo un carrerón. Menudo ojo tengo. Como el año que viene acierte la ganadora sin verla, cambio de profesión.

En fin, que volviendo a la del cartel, no es una peli fácil de encontrar por las salas españolas. La tragedia de siempre de tantas joyitas sin descubrir. Sin descubrir aquí, claro, porque en Italia ha tenido nosecuantos premios y nominaciones, y su protagonista estuvo nominado a los premios europeos de cine. Y con todo el derecho, porque es una preciosidad de historia sobre lo que significa tener familia, y sobre todo hermanos.

Su personaje principal es Accio, al que vemos desde su adolescencia en una pequeña ciudad de mala muerte entre los años 60 y principios de los 70. Tiempos turbulentos de cambios y revoluciones. A través de él vivimos su particular relación con su familia y, sobre todo, con su hermano Manrico que viene a ser lo opuesto a él en casi todo, aparentemente. Durante 90 estupendos minutos, nos emocionamos y nos reimos con este antihéroe, pícaro, noble, franco, torpe, apasionado e ingenuo en muchas ocasiones. Elio Germano le da vida con una naturalidad asombrosa, y nada forzada, y espero con muchas ganas encontrármelo en más pelis. No hay nada que suene a falso en esta película y me ha dejado una gran sonrisa en los labios para un buen rato.

Hamlet, te podrías haber venido hoy...

1 comentario:

Elphaba dijo...

Probando. Hamlet, no me da error.