Hay lugares que huelen a historia por todas partes, y es difícil no quedarse embobado pensando en todas las cosas que han ocurrido allí, en todos los personajes que han pisado sus calles y en todo el arte que han inspirado.
París es posible que sea uno de los lugares que tengan tanto de mito como de histórico. Cada rincón tiene una historia, un cuadro, un libro o una película. Imposible abarcarlo en una sola visita. Cuánto vida y cuánto arte a orillas del Sena.
Era imprescindible la visita al Moulin Rouge, cabaret por excelencia (con perdón del Folies Bergère), donde Christian y Satine sellaban su pasión y donde siempre me vendrá a la cabeza la escena del "Tango Roxanne". Ese lugar de perdición donde Toulouse Lautrec, en mi mente siempre con el rostro de José Ferrer, ahogaba sus penas y se consolaba con la amistad de las gentes de mala reputación, y que ha sido curiosamente escenario para los artistas más reputados. Por fuera parece casi un lugar de cuento. Una bonita foto para el álbum.

Si miras para arriba ves que el Moulin Rouge te da la bienvenida a Montmartre, el barrio más artístico, bohemio, turístico y pintoresco de la ciudad. Parece que te vas a encontrar a una soñadora Amélie Poulain comprando en la tienda de su vecino el señor Collignon, que está en la esquina de una calle cualquiera y se llama realmente Collignon.

Te asomas por la puerta del Café des Deux Moulins y esperas verla servir mesas mientras imagina cómo arreglar el mundo, o esperas en el mirador a los pies del Sacre Coeur, junto al tiovivo, a que aparezca el adorable Nino Quincampoix con su álbum de desechos de fotomatones, solo que rodeada de unos plastas que intentan timarte con unas pulseritas.


Como os digo, cada paseo en París han sido para mí cientos de "ah, mira, aquí es donde...bla bla bla". Pero el que más me dejó con la boca abierta fue la gran Ópera Garnier, en cuyos subterráneos el fantasma construyó su guarida y deseó con toda su alma poseer a Christine, según Gaston Leroux. A pesar de la fidelidad con que ha sido reproducida tanto en el cine como en los escenarios, nunca esperas encontrar la grandiosidad y la magia que inspira ese edificio. Las escalinatas centrales te dejan directamente sin resuello, y de forma instintiva me llevé tarareando "Masquerade" durante toda la visita.

Cuántas películas y cuántos musicales. No sorprendería oir a Maurice Chevalier o al guapísimo Louis Jourdan cantarle a Gigi. Qué ganas de bailar esos pasos imposibles a orillas del río, como Woody Allen y Goldie Hawn en "Todos dicen I love you". Qué pena no poder contemplar París desde un tejado abuhardillado como un aristogato.
16 comentarios:
Qué bonita te ha quedado tu narración del peregrinaje por Montmartre, me he vuelto a ver subiendo por aquellas empinadísimas cuestas llenas de curiosidades e historia (y luego bajándolas...) Allí yo también recordé a Gene Kelly en "Un Americano en París" (aunque ya sabemos que todo se rodó en platós...). A mi el teatro de la Opera Garnier también me dejó sin habla y no sé ni cómo conseguí colarme en un palco durante el ensayo de uno de sus ballets... También rememoré al Fantasma, lógicamente, en cuanto ví la lámpara y por supuesto en las escaleras centrales y las balconadas que dan al mismo (allí mismo se rodaron también las escenas de una fiesta en la película de Sofía Coppola, "M.Antonieta". No lo nombras, pero a mí también me impactó por su relevancia histórica, la Concergerie, donde me estremecí en la celda en la que pasó sus últimos días M. Antonieta, viendo sus escasos efectos personales, y paseando arriba y abajo por aquel pequeñísimo y lúgubre patio, después de haber tenido para ella sola los magníficos jardines de Versalles y haber disfrutado en el Petit Trianon... Visitar un sitio y luego el otro me llegó a resultar incluso desconcertante, muy fuerte, vaya...
Y tanto. Subir esas escaleras es un mito por si mismo, aunque nosotros llegamos por la parte de atras y las teniamos que bajar, perocansada de patalearnos Paris, las bajamos en el teleferico.
Otro paseo brillante en Paris es el de El Codigo da Vinci, que hicimos.
Tambien hicmos en roma el de Angeles y Demonios.
Niña, a este paso, vamos a r haciendo posts paralelos, jijiji.
Jejeje, es lo que pasa cuando se tienen muchas cosas en común.
De todas formas la verdad es que le tengo bastante manía a todo lo que se refiere al código Da Vinci, aunque sería más exacto decir que no me interesa. A pesar de eso tuve la suerte de visitar en Escocia la Rosslyn Chapel, que es una maravilla de capilla de la época de los templarios situada en medio del campo, y creo que había bastante gente por ahí que la visitaba porque creo que figura en el libro. La recomiendo muchísimo.
Así de sitio mítico-cinéfilo tengo unas ganas horrorosas de hacer mi ruta "Vacaciones en Roma". Por cierto, que el otro día me regalaron un delantal de la película. Lo mona que voy a estar yo sirviendo mis experimentos culinarios con la foto de Gregory Peck puesta ^_^.
Precioso viaje!
Curiosamente, sólo he estado en París una vez, pero no dejé de pasar por el teatro de la Opera de París. Es curioso como un musical puede marcarnos tanto.
Yo canto por la calle el "Past the point of no return", la pieza que me pone la piel de gallina cada vez que la oigo.
Alasse tiene la foto en el tiovivo de Amelie. Lo que me ha dejado de piedra es que la tienda de verduras exista realmente, jamás lo hubiera pensado.
También he cenado en el Moulin Rouge, hace años y pagando mon padre jejejeje.
El tour de Vacaciones en Roma lo hice hace unos años. Si me animo posteo las fotos en la Plaza de España y con la mano en la Boca de la Veritá...o como se diga. La verdad es que son sitios tan turísticos que no hace falta buscar mucho porque a poco que pasees por la ciudad te vas topando con ellos.
Inma, la verdad es que también me sorprendió la existencia de la frutería. Además, me la encontré de casualidad bajando por una calle desierta, y fíjate que aquello está lleno de fruterías por el estilo, pero me paré y la reconocí de inmediato, y el cartelito de Collignon me lo confirmó. Hace un poco de más ilusión encontrar esta clase de lugares más anónimos porque, como tú dices, los demás te los encuentras aunque no quieras, y encima llenos de gente.
Querida tía elphaba:
Comentarte que ayer fuí a mi primer musical: high school musical, acompañando a mi primita de 10 años. ¡Me encantó! Estuve todo el rato pendiente, de la música y de los actores!
Tenía que ponerlo en tu blog...
Besitos
Lucía Rita
Vaya! No sabes la alegría que me da ver un comentario tuyo por aquí :D
Veo que tu educación va estupendamente y con poco más de 2 años tu madre te ha puesto en el buen camino ;)
No te preocupes, ya te llevaré algún día a uno de los buenos, El Fantasma o quizás algo más alegre, cuando pases la edad del pavo y te desengañes de Troy Bolton y esas cosas :P
Por una de las cosas por las que más me paetece volver a parís es por buscar escenarios de Rayuela y por recitar delante de la tumba de Boudelaire eso de "Ser sublimes sin interrupción"
Hola Elphaba: creo que París es la mejor ciudad del mundo, porque lo tiene todo, y, afortunadamente pasé en ella un mes entero en un verano de hace algunos añitos.
Pero coincido contigo en todo...
Y yo como soy una copiota me voy a bajar Amelie, que verguenza me debería de dar decir que no la vi. Chulísimo el post, siempre quise ir a París y a Londres, espero hacerlo algún día. Besos
¿Alguna vez duermes en tu casa? xDDD
¡¡¡MASQUERADE!!!
Este verano me fui a ver el Phantom en Londres. ¡ME ENAMORÓ!
Y me pasé todo el viaje tarareando canciones, entre ellas, Masquerade.
Besos, y ¡qué envidia!
¡Pero mira quién fue a hablar! Que si Quinta da Regaleira, que si Londres, que si la Mereth. Vamos, que a ver quién de las dos duerme menos en casa :P
Pedazo de colección, sólo echo en falta la foto de Maxim's :P
Cuando yo estuve iba con el colegio en plan borreguil y no pude buscar Les 2 Moulins, me dio una rabia... pero es verdad que tengo mi foto delante del famoso tiovivo.
Me acuerdo de que cuando mi madre se lo contó al Frikiperopoco él dijo: "Cómo cambian los tiempos... cuando yo estuve en París, la foto friki que había que sacarse era haciendo de James Bond frente a la Torre Eiffel..."
Para que veáis los abismos generacionales %D
París es mi ciudad preferida: las callejas de Monmartre, le Quartier Latin, el Montparnasse literario, el Pére Lachaise o la Defense. Me falta ver la zona de la Biblioteca que últimamente está en auge.
Un saludo.
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