domingo, 12 de octubre de 2008

Inocencia y pijamas de rayas.


No he leido el libro, aunque es probable que lo lea más adelante. O sea, que no es su lectura lo que me ha decidido a ver esta película, y creo que a veces es conveniente verlas así, libre de influencias, en la medida de lo posible, porque es difícil valorar objetivamente una película a la sombra de un libro con tantísima repercusión.

"El niño con el pijama de rayas" es una historia dura, más en su fondo que en su forma, y que está contada de una forma concisa y sencilla, sin recurrir a la lágrima fácil, porque lo que narra es suficientemente trágico y demoledor por sí mismo. En una película se corre el riesgo de mostrar todo de forma demasiado explícita, cuando con detalles más sutiles el espectador es capaz de comprender lo que ha pasado. Una mirada, un cambio de peinado o una sirvienta limpiando una fatídica mancha sirven para vislumbrar la inocencia, el conflicto interior de sus protagonistas o las distintas actitudes de los integrantes de la casa ante la barbarie. Puede que los que hayan leido la novela echen de menos algún detalle o alguna conversación. No lo sé. Yo no he echado nada en falta a nivel argumental.
Únicamente me ha chocado una cosa, y es que se me antoja demasiado fácil la forma que tienen los niños protagonistas de reunirse. Me cuesta creer que Shmuel, el niño judío, se pueda escaquear tan fácilmente de sus trabajos durante horas sin ser visto, de la misma forma que parece estremadamente sencillo poder salir de aquel lugar.
Me han gustado bastante la forma en que se muestran los lazos afectivos y las relaciones entre los miembros de la familia, teniendo en cuenta sus personalidades y sus ideas tan dispares.

El reparto es bastante eficaz en conjunto. Me gustó particularmente la interpretación de Vera Farmiga como la madre, y la del niño Asa Butterfield que encarna a Bruno. La hermana es la única que me pareció sobreactuada.
Mark Herman es un director al que estaba acostumbrada a ver dirigir películas fundamentalmente agradables y bastante blancas. Quizá no ha dirigido una obra maestra, pero sí que ha salido bastante bien parado ante un tema tan delicado.

19 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Elphaba: efectivamente, a veces hay cosas en las películas que se hacen difíciles de creer, porque las suponemos imposibles en determinadas situaciones.
Acabo de comprar el libro. No sé si ocurrirá como en "El nombre de la rosa", comparando libro y película. Para mí siempre ganan los libros.

Inma dijo...

Yo estoy al otro lado, he leido el libro pero no he visto la película, así que tampoco puedo comparar. El libro es una delicia, per también he pensado q es un poco raro que se pudieran ver con facilidad.

Anónimo dijo...

Yo opino como Charo, para mí también suelen ganar los libros, ya que en las pelis se han de dejar cabos sueltos para no hacerlas extensísimas. El problema estriba en que quienes hemos leido los libros echamos de menos esos cabos sueltos. A mí me pasa siempre con "Lo que el Viento se Llevó", una de mis pelis favoritas (Escarlata O´Hara es mi heroina favorita de ficción), y aún así sigo pensando que se deja demasiadas cosas sueltas que aparecen en el libro y que ayudan a entender mejor alguno de los personas, amén de los personajes que ni siquiera aparecen (como los otros hijos de Escarlata, por ej.). Con "El Nombre de la Rosa", lo mismo digo aunque desde luego, Jean-Jacques Annaud fué magnífico y tanto el guión, como la dirección y los intérpretes de los papeles no pudieron ser mejores (desde Fray Guillermo de Baskerville y Adso de Melk,hasta cada uno de los monjes que van apareciendo, ninguno tiene desperdicio...) Y así me puedo tirar media hora hablando de librazos impresionantes y sus correspondientes pelis. (Y ya me he desviado, como siempre del tema en cuestión...) En relación a la obra de John Boyne, he de decir que aun siendo un libro de los conocidos como "juveniles", a mi me impactó. Aunque pensé que iba a ser una chorrada me lo compré y terminé leyéndomelo en una tarde imbuida totalmente en él, de hecho, al comenzar a olerme el final me encontré con medio culo fuera del sillón y con la espalda encorvada encima del librito. Al finalizarlo tuve que llamar a no recuerdo quien para comentarle lo inusual de encontrar un libro con un final así. Elphaba, el niño judio se escapa cuando tiene un pequeño descanso o su trabajo está cercano al lugar de la alambrada, ya que a los niños no los consideraban necesarios y no los tenían tan vigilados los guardias como a los adultos. Aunque se explica en el libro someramente, ésto era lo normal en aquella realidad, (cuando se leen testimonios de esta época, suele comentarse...) Evidentemente, en la peli se profundiza mucho en las relaciones internas de la familia, y el por qué de que el niño alemán se vaya tan frecuentemente a dar "una vuelta". En cuanto pueda iré a ver la película, y aunque ya conozco el final, siempre prefiero haber leído antes el libro.

Anónimo dijo...

Cuando al final de mi mega-comentario he puesto que "en la peli se profundiza mucho en las relaciones internas de la familia", etc... Quería decir en el LIBRO, logicamente. Equivocación mía. Un abrazo.

Elphaba dijo...

Bueno, todo eso que dices sobre las escapadas del niño judío queda bien explicado en la peli, pero aun así me resulta demasiado sencillo.

Es verdad que los libros suelen dejar más satisfechos porque es muy difícil lograr una buena adaptación, ya que en muchos casos lo que encontramos es un resumen y un "quita un trozo allá" y "pego este con este". Sin embargo creo que también es muy difícil como espectador desprenderse de lo que ya sabes, cuando se supone que una película debe ser una entidad que hay que valorar por sí misma.

He visto películas maravillosas que vienen de libros maravillosos y extensísimos. "Lo que el viento se llevó" y "El nombre de la rosa" son dos buenos ejemplos, y "Príncipes de Maine" es otro que se me viene a la cabeza (la película es "Las normas de la casa de la sidra). En todos esos casos leí el libro a posteriori, y las tres películas me parecieron estupendas y no eché nada de menos en ellas. Luego evidentemente descubres montones de detalles, subtramas y personajes que complementan más la trama, y esto me encanta, pero el arte de una buena adaptación está en que el argumento de la película tenga vida propia y se cree una historia completa. No se puede estar comparando todo el rato si falta tal personaje o si este otro se lo han inventado. Sintetizar también es un arte (yo nunca he sido capaz de hacerlo en el colegio y terminaba subrayándolo todo). Creo que hay que mirar que el resultado sea bueno, y que el recurso empleado sea una buena alternativa a una subtrama larguísima en la que los guionistas no quieren centrarse. No se trata de elegir libros o cine. Son dos lenguajes distintos y, si están bien hechos, ninguno me parece mejor que el otro.

El problema es cuando una adaptación está tan mal hecha que necesitas "libro de instrucciones" para pillarlo todo, que no son pocos los casos, sobre todo los best seller con peli firmada en el mismo contrato. También me he encontrado con libros que me han parecido un rollazo y cuyas adaptaciones lo han mejorado bastante.

La pregunta es: si no existiera el libro ¿te parecería una buena peli? A mí me lo ha parecido.

Anónimo dijo...

A mi lo único que quizás pueda no encajarme, no es que el niño judio no pueda darse de vez en cuando una escapadita de ese tipo, por lo que ya he explicado y porque el margen temporal en la novela es muy amplio, no se ven constantemente, a veces tardan dias o incluso semanas (no sé qué márgen han puesto en la película); sino el hecho de que haya un hueco así en la alambrada sin vigilar, teniendo en cuenta la casi patológica seguridad de los campos de concentración. Un hueco así era casi impensable, aparte que de ser descubierto semejante descuido en la alambrada, el responsable de seguridad del campo no hubiera durado vivo ni una semana...

Respecto al otro tema, mi problema cuando veo una peli adaptada antes de su libro correspondiente es que soy incapaz de olvidar la imagen mental que ya me han facilitado y no consigo crear mis propias "imágenes", con lo cual no disfruto igual de la lectura. Por ejemplo, al ver antes "Lo que el Viento se Llevó" y leer el libro mas tarde, ¿cómo logras imaginarte a Escarlata sin la cara y los gestos de Vivien Leigh...? No digo que las pelis sean peores que los libros, muy al contrario, estoy hablando de algunas de mis favoritas, como Lo que el Viento...; o El Nombre de la Rosa, las adaptaciones de los libros de JAne Austen, las hermanas Brontë, Victor Hugo, Tolstoi, N.Sparks, Marc Levy, etc, etc..., o mi última preferida, "Memorias de una Geisha" (maravillosa BSO, por cierto) Me he releido los libros varias veces y he visto las consiguientes películas muchas más, pero estas historias ya las había yo imaginado con otros paisajes, personajes y contextos diferentes a los que luego he encajado en la peli, viendo de este modo lo que otros han imaginado, pero no me han quitado la oportunidad de hacerlo yo misma. No sé si he conseguido explicarme... También reconozco que, aunque soy bastante cinéfila (mucho), mi auténtica debilidad es la lectura y los libros, por lo cual siempre antepongo el sentimiento que me inspira una buena lectura al de una buena peli, por lo que no suelo "arriesgarme" viendo antes la adaptación de un libro sin haberlo leído previamente. Por lo tanto, habiendo leído "El Niño con el pijama...", veré la peli en cuanto me sea posible, y por lo que he visto y leido sobre ella, imagino que me gustará.

Pd.: Elphaba, me lo estoy pasando pipa con Midori... Ya seguiré informándote de mis progresos Manga. De momento, genial. Gracias.

Elphaba dijo...

Lo del trozo de alambrada permanentemente sin vigilancia es justo a lo que me refiro. El hecho de que el niño encuentre un rato para evadirse no me choca. En cuanto al tema temporal, en la película no dan referencias claras, pero da la sensación de que entre una escena cualquiera y otra pueden pasar días.
Lo de las caras de los personajes y de los actores es uno de los puntos que más cuesta conciliar. Yo creo que casi nadie imagina lo mismo. Yo a veces leo los libros antes y a veces después, según me pille, y claro, a veces tengo en la cabeza un personaje que va cambiando de rostro según el momento.
A estas alturas de la vida yo creo que el binomio Escarlata/Vivien es indisoluble, lo mismo que si cambiaran de actor para hacer de Indy.

Y me alegro de que estés disfrutando con Midori. Es que, hablando mal y con perdón, es un descojone.

Anónimo dijo...

Releyendo tu comentario, también es cierto y estoy contigo en que hay algunas pelis que mejoran la obra literaria, por poner un ejemplo, me pasó con el libro de Irvine Welsh, "Trainspotting", que me pareció bueno, pero pelín duro, y sin embargo, la adaptación que hizo Danny Boyle, me encantó, aún siendo un tema peliagudo. Y en lo referente a la última pregunta que haces de que "si no existiera el libro, me gustaria la peli?", está claro que sí, no ésta en concreto porque no la he visto todavía, pero sí de cualquiera de las que he ido mencionando en mis comentarios anteriores. De hecho están, como ya dije, entre mis películas favoritas.

Elphaba dijo...

Mira, con "Trainspotting" también coincido plenamente contigo, que me encanta la peli y es un ejemplo de adaptación con muchísima eliminación de subtramas y personajes, y la novela me parece bastante inferior. Lo mismo digo de "Forrest Gump".

Candela dijo...

El libro es sencillamente sublime, pero como he dicho en muchas ocasiones, en ingles tiene mas sentido por el uso de juegosde palabra que se pierden en la traduccion y que me he repasado en el libro en castellano, pues se lo regale a mi hermana, y pierde mucho. Sucede tambien en las cenizas de angela en cierto pasajes donde se utilizan localismos, peor vamos, que ese no es el tema.
Lo qu hay que tener en cuenta tambien es que el libro ya tiene merito propio teniendo en cuenta que John Boyne lo escribio en un fin de semana, asi de una tacada. Y hay mucha inocencia, que es dificil hoy en dia.

Bandini dijo...

Santa época esta en la que los libros capitales se escriben en un fin de semana. Casi lo mismo que tardo Goethe en escribir Fausto ;-)

Inma dijo...

Sigo sin ver la película pero he pensado que es un libro muy profundo pero de concepción muy sencilla. Tanto que la adaptación al cine no debería ser muy complicada. Quiero decir que no hay subtramas complejas ni personajes complicados. Todo lo vives desde un punto de vista único, que además es muy sencillo e inocente. El libro lo construyes tú que sabes más que el propio protagonista. Si esa inocencia se ha sabido trasladar, lo demás (diálogos, descripciones, personajes)es fácil de trasladar a otro lenguaje.

Enlaza con la inocencia del niño de "La vida es bella". Pasa por toda una tragedia sin percatarse de lo que está viviendo en realidad. Peliculón por cierto muy divertido y tierno.

Mi pregunta de siempre. ¿puedo llevar a mi hijo de 10 años a verla?

Elphaba dijo...

Uf, difícil decisión. Eso depende de tí y de la madurez de tu hijo. Sabes bien lo que se trata y como termina. Tiene valores muy bonitos que creo que son buenos para un niño, pero también es cierto que la dureza del argumento es innegable.

Yo misma dijo...

Yo he leído el libro pero no he visto la peli, y no sé si lo voy a hacer. Lo que más me gustó del libro es que todo está escrito desde el punto de vista de un niño inocente, más aún, un poco alelado (eso de no saber pronunciar el nombre del Furias siendo hijo de un militar de alto rango...) Y no creo que esto se pueda trasladar a la pantalla.

Decidido, vas a mi lector de feeds, Wicked, Ravenclaw... ya son demasiadas coincidencias como para pasarlo por alto.

Yo misma dijo...

Por los dioses, y acabo de ver en tu sidebar mi frase favorita de mi personaje favorito de HP!!! Tú no serás mi hermana gemela, verdad???

Elphaba dijo...

Creo que no, pero le preguntaré a mi madre xDD
Acabo de echar un vistazo y te voy a añadir definitivamente también a mi circuito habitual de blogs ^_^.

Yo misma dijo...

Gracias! Y ahora Sayid, otra coincidencia más ;)

Geno dijo...

No puedo comparar porque solo he leido el libro que, como me gustó tanto, hace que me dé un poco de miedito la pelicula. pero acabaré viéndola, seguro.
Geno

chema dijo...

elphaba, tu post sobre esta película lo leí hace bastantes días, y he estado pensando en ello.

yo he leído el libro (en inglés, por recomendación de candela) pero no he visto la película. hay quien dice que en el libro quedan muchas cosas a la imaginación del lector, y que en la película, al poner esta historia en imágenes, se estropea todo lo que hay de subliminal en ella.

sin embargo, aunque no he visto la película, trato de imaginármela y creo que también se puede jugar bastante con lo implícito y lo subliminal. para empezar, evitando toda alusión a cualquier término relacionado con los hechos históricos de los que trata la película: 'nazi', 'campo de concentración', 'cámara de gas', 'ocupación', o por supuesto el nombre del dictador, hitler.

es decir, una película que trate sobre un campo de concentración nazi visto desde los ojos de un niño de 9 años es algo complicado, pero que se puede hacer.

por otro lado, estoy de acuerdo en que sorprende que bruno y shmuel pudieran pasar tantas horas conversando sin que les pillasen a ninguno de los dos. eso también es así en libro.