lunes, 26 de abril de 2010

Golden Bowl y Yamato Nadeshiko Shichi Henge (Mis doramas VI)

Mucho tiempo desde que no hablo de un dorama, ¿verdad? Pues no será porque no he visto ninguno desde la última vez. He tenido la intención de hablar sobre muchos, pero soy muy perezosa, y cuando me voy a dar cuenta me han surgido otros temas. Esta vez no quería que me sucediera eso, así que antes de que se pase, escribiré sobre los dos últimos que he visto y me han encantado.
Golden Bowl es un dorama "viejo". Vamos, que es de 2002, pero hay que aclarar que realmente la fiebre de los fansubs fue posterior, y ahora prácticamente todas las series actuales se subtitulan con bastante rapidez, en algunos casos por varios fansubs simultáneamente. Sin embargo de ese año es complicado encontrar algo, y solo los doramas muy sonados andan por ahí accesibles a no asiáticos.

Cuenta la historia de una vieja bolera de barrio venida a menos, con sus clientes habituales que forman una auténtica y pequeña familia de lo más entrañable. La época de auge del local pasó hace mucho tiempo, y la yakuza del barrio hace una y otra vez intentos de coseguirlo y montar un love hotel, muchísimo más rentable que este viejo punto de encuentro anclado en los 60.

De esta forma, en cada uno de sus once episodios, el viejo dueño se juega su negocio literalmente a una partida de bolos: los dos mejores del Golden Bowl contra dos contendientes de élite elegidos para cada ocasión. Y el mejor del Golden Bowl es sin duda Shu Akutagawa (Takeshi Kaneshiro), un ejecutivo treintañero de vida bastante solitaria, que emplea hasta los descansos en la oficina para acercarse a jugar una partidita. Lo difícil es encontrar un partenaire a su nivel, hasta que llega alguien nuevo: Hitomi (Hitomi Kuroki, se llama igual que su personaje), una ama de casa madurita que últimamente pasa demasiado tiempo sola por el trabajo incesante de su marido, y además vecina de Akutagawa.

Así, de primeras, no me parecía un argumento que diera para gran cosa, y por eso este dorama se llevó aquí cogiendo polvo más de un año (gran error), hasta que vi "Acantilado Rojo" y sentí la imperiosa necesidad de volver a ver algo de Takeshi Kaneshiro. En realidad es cierto que el argumento de la bolera no es para tanto, pero entre ambos surge una camaradería muy especial y una química realmente impresionante.

Episodio tras episodio, los dos te enganchan discutiendo, riéndose, hablando de sus problemas personales y arreglando el mundo mientras dejan boquiabierto al personal haciendo strikes como churros. La música de Paul Anka acompaña el casi continuo diálogo chispeante y delicioso entre la alegre y natural Hitomi y el apacible y un poco ingenuo Akutagawa, a los que podría imaginar interpretando sus papeles sobre las tablas de un escenario, una tensión inesperada, y un maravilloso desenlace que me dejó con el klinex en la mano como solo los buenos finales pueden hacer.
Y todo lo contrario que hice con Golden Bowl, he hecho con este otro dorama, porque está fresquito fresquito. Yamato Nadeshiko Shichi Henge fue votado como el dorama favorito del público en la temporada televisiva de este invierno y se basa en un manga del mismo nombre.

Una Yamato Nadeshiko es como decir "fulanita de tal" pero refiriéndose al prototipo de mujer perfecta japonesa: bella, elegante, alegre y educada según los cánones nipones.

Conocemos entonces a Sunako (Aya Oomasa), una joven traumatizada desde su época de instituto porque el chico que le gustaba le dio calabazas llamándola fea. Desde entonces se refugió en el terror y en su pasión por lo gótico. Hasta ahí tampoco parece un problema, sino fuera porque jamás se ha vuelto a mirar a un espejo y se oculta de la vista de los demás con una capa negra escondiendo su rostro tras su pelo. Sunako cree que es un ser horrible y no se relaciona apenas con nadie excepto su mejor amigo, Hiroshi-kun, un muñeco de anatomía que obviamente siempre la escucha y le muestra "su interior" tal cual es XDD.

Pero Sunako tiene un problema más: no soporta la visión de "criaturas brillantes". Vamos, que le da un telele con tan solo ver a personas demasiado guapas, simpáticas o alegres. A su tía no se le ocurre otra cosa que meterla en la boca del lobo colocándola como ama de llaves en una mansión impresionante que posee y que funciona como casa de huéspedes para cuatro estudiantes universitarios con una incombustible legión de admiradoras. Los cuatro se ven obligados a aceptar el reto de la señora de forma que si convierten a Sunako en una Yamato Nadeshiko, no pagarán el alquiler durante tres años, mientras que si no lo consiguen este se triplicará. Y así se inicia esta historia con estos cuatro peculiarísimos pigmaliones:

Yukinojo (Yuya Tegoshi): definido como un chico tan lindo y tan tierno como un cachorrillo. Tan delicado que resulta femenino, provoca a las mujeres un deseo irresistible de abrazarle. Es amable, colorista y un poco cagueta (le da miedo la habitación de Sunako).
Ranmaru (Shuntaro Miyao): un auténtico playboy de modales afectadísimos, imán para las mujeres mayores y enamorado de sí mismo.
Takenaga (Hiroki Uchi): el perfecto heredero, elegante, inteligente y educado. Es el más razonable de todos y tiene apariencia de persona segura, fría y distante, aunque en realidad es un gran tímido.

Kyohei (Kazuya Kamenashi): el protagonista de esta historia. Un cardo borriquero que vive casi permanetemente cabreado y no confía en casi nadie porque cree que todo el mundo le juzga por su físico. Huye de las chicas porque le acosan, y pierde los trabajos a puñados... porque le acosan.

Pero el mejor de todos es... el gerente de la casa de huéspedes:

Takeru (Seishiro Kato) tiene cinco años y es el hijo de la dueña, y primo de Sunako a la que adora. Está a cargo de todo el tinglado ya que su madre está más tiempo viajando que en casa, y se enfrenta como nadie a las malas pulgas de Kyohei. Por lo general no me interesan nada los niños actores, y casi siempre me resultan repelentes o poco creibles, pero es que Takeru me ha cautivado. Es absolutamente genial.

Yamato Nadeshiko Shichi Henge es un dorama realmente precioso, además de una comedia increiblemente divertida, irónica e ingeniosa. Tiene golpes impresionantes, y me he tenido que aguantar con mucho esfuerzo las carcajadas en mitad de la noche, que es cuando más aprovecho para ver estas cosas.
Las movidas de estos cuatro, a los que en realidad les importa un pimiento que Sunako sea gótica, son un auténtico show, y absolutamente todos los personajes se hacen querer a su manera.

Os dejo con el opening de la serie, que me parece de lo más gracioso y original, con el tema "Love Yourself" del grupo Kattun.



13 comentarios:

Candela dijo...

Me partooooooooooooo

Cloti Montes dijo...

Lo que disfrutarían los muchachos estos del vídeo con nuestro festival de Eurovisión!
Bss
Cloti

Elphaba dijo...

Ella sobre todo disfrutaria con el grupo Lordi, los monstruos que ganaron en 2006 XDD.

Claire dijo...

jejeejeje Porque me suena todo lo que dices de Yamato Nadeshiko Shichi Henge? Lo has visto super rápido, no? Así me gusta! Y ya veo que también te ha molado, eh? Tenemos que comentarla a fondo, eh? El niño es una monada, ya lo dije yo, lo hace genial!!! Y vamos, los cuatro ikemen están tremendos! jejejee

La de Golden Bowl la tengo entera, pero aún sin ver. Como siempre, se nos acumula el material!

Y como ya dije en mi blog: MABUSHIIIIIIIIII!! jejejeje ;-P

Zelgadiss dijo...

Pues he de decir que esta tarde empecé a descargarme Yamato Nadeshiko... así que creo que aparco "My girl" para más adelante y voy a ver esto primero. A ver si al final me gusta el personaje que tú decías, lo comprobaremos, jejejeje.

La de Takeshi no me llama mucho pero tb he de decir que es más que nada x pereza, tengo tantos doramas por ver antes, que en fin, tengo que ponerme mucho las pilas para verlos todos. Y menos mal que ahora están subtitulando muchos tb de los antiguos.En su momento me costó un montón encontrar un sitio donde "fansubearan" Akihabara@deep al castellano, y ahora estoy que me muerdo las uñas esperando que sigan con el dorama del año 1999 con Nino y Subaru siendo unos críos.

Elphaba dijo...

PUes sí que la he visto muy rápido, que ya sabes que eso es fácil cuando te está gustando mucho. Ya te digo, muy graciosa y muy bonita.
Sí que tengo que comentar contigo, porque hay puntazos que me parecieron absolutamente geniales, y no los puedo poner aquí porque nadie lo ha visto XD.

Busanako!! Busanako!! Busanako!!!XDDDDDDDDD

Zelgadiss, normalmente te gustan los personajes más cómicos, y desde luego esos son sin duda Ranmaru y Yukinojo, aunque hay toques de humor para todos.

Geno dijo...

Yo me reitero en lo de "la canción mola aunque sea de Kattun", jejejejje, porque el dorama ¡a saber cuando me puedo poner con él, jajajjaja. Mi lista de espera es taaaaaaaan laaaaargaaaaaa

anele dijo...

¿Pero qué es estoooooooooo!!??
Sois como una secta. Anoche estaba aburrida y me puse a repasar los blogs, así que cuando terminé fui a youtube a buscar al Busanako, ja,ja. Me vi los 2 primeros episodios.
Me parto en la escena del HostClub cuando aparecen los 4 chavales tan arregladitos.

Elphaba dijo...

XDDDDDD Muy en su papel, ¿verdad?

anele dijo...

Pero es que eso no es lo peor, que esta tarde le enseñé a Germán un trocito del 1º episodio y....

¡¡¡ que acabamos de tragarnos 4 episodios enteritos uno detrás de otro!!!
Ma...Ma...
Tiene puntos buenísimos, como el episodio del Omiai... y Kyohei es una monada, aunque más bruto que un "arao".
Por cierto, si alguien tiene el teléfono de esta chica, que me lo pase, que ando buscando cocinera...

anele dijo...

Por cierto, me dice Germán que le suena el dueño de la cafetería. ¿Es conocido?

Elphaba dijo...

Mabushiiiii!! XDD

El episodio del omiai es genial, sobre todo el desenlace y las bofetadas, que me parto solo de acordarme. Kyohei es muy muy entrañable a pesar de sus malísimas a pulgas.
A mí también me dieron unas ganas locas de comerme todo lo que cocinaba ella.

Dile a Germán que tiene muy buen ojo, que el del bar era el mafioso que le guardaba las espaldas a Tornado Makio mientras estaba en el instituto, junto al otro que le bordaba los calzoncillos XD. Veo a tu marido muy japonófilo.

anele dijo...

Pues sí, miedo me está dando de que entre todas le abduzcais, ja, ja.
Le paso la información.
Y de paso me dice que le espere (porque se va 2 días de viaje), así que me ha suplicado con cara de perrillo abandonado que no vea ningún episodio más hasta que él regrese.

¡¡Esto no es formal!! me tendré que enganchar a otro hasta que vuelva si no puedo ver al Busanako!!