martes, 23 de septiembre de 2008


Porque no solo del teatro musical se alimenta mi afición por las artes escénicas (aunque en mi caso a veces lo parece), hace unos días fui a ver “El caso de la mujer asesinadita”, escrita conjuntamente por Miguel Mihura y Álvaro de Laiglesia en 1946.

La mujer asesinadita es Mercedes, una señora bien bastante cursi que debido a una serie de extraños sucesos está convencida de que su marido la quiere envenenar. Y hasta aquí puedo leer, más que nada porque lo suyo sería que la vierais si hubiera ocasión, porque lo merece. Es una obra divertidísima y de lo más original teniendo en cuenta la época en que está escrita. Su estructura es sorprendente, introduciendo escenas oníricas y de saltos en el tiempo que contribuyen a mantenerte en vilo para saber qué nuevo giro tomará la historia. Historia que se me pasó en un suspiro. La protagonista, Isabel Ordaz, está soberbia dando vida a Mercedes, dotándola del ingenio, la expresividad y la ironía que merece el texto. Por si hubiese alguna duda, olvídense de los prejuicios de ver a “la hierbas” en el escenario: es perfecta para esto.

El formidable humor un poco absurdo de Mihura está presente, como siempre, a lo largo de toda la pieza, al igual que ese constante trasfondo reivindicativo y de lucha frente a los convencionalismos y estrictas normas sociales que tiñe toda su obra, dotándola de un toque bastante melancólico que te deja saborcillo agridulce por detrás de las risas. Más claro ejemplo de esto es “Tres sombreros de copa”, su título cumbre y más valiente, que escribió en 1932 y que tardó veinte años en verse en los escenarios debido a la incomprensión de los empresarios. Precisamente esta fui a verla en su momento tres días seguidos (era gratis, no estoy tan loca).



Afortunadamente Mihura terminó teniendo el reconocimiento que se merecía. Fue dos veces Premio Nacional de Teatro, Premio Nacional de Literatura, y miembro de la Real Academia Española de la Lengua. Sus escritos han tenido innumerables adaptaciones a la escena y a la pantalla. Además de las ya mencionadas, me encantan “Sublime decisión” y “Ninette y un señor de murcia” (excepto la versión de Garci que no la puedo soportar), y haré lo posible para ver el resto de sus comedias más célebres. Y qué decir de su colaboración en el guión de “Bienvenido Mister Marshall”…

En cuanto a Álvaro de Laiglesia, su primer trabajo junto a Miguel Mihura fue en el semanario “La Ametralladora”, para el que este contó con él como redactor jefe con tan solo 16 años, dedicándose a partir de entonces al periodismo y literatura humorísticos. Fue un año más tarde cuando escribió su primera obra teatral. Más tarde Mihura volvería a contar con él para el mismo puesto en la mítica “La Codorniz”, llegando a suceder a su mentor en la dirección de la revista durante tres décadas, lo que compaginó con más de cuarenta libros, decenas de reediciones, programas de televisión (el genial “Estudio 1”) y un gran éxito de público allá donde apareciese.
Hoy parece estar totalmente olvidado, ironías de la vida, y yo no lo hubiera conocido de no ser por “El caso de la mujer asesinadita”.

13 comentarios:

Inma dijo...

Varias cosas:

La versión de Garci de Ninette la viví muy de cerca porque en ese año veíamos bastante a Carlos Hipólito y nos contaba cosas de rodaje. Se rodaba de noche por cuentión de horarios de teatro.Con esto quiero decir que no soy objetiva y que es una peli muy querida para mí.Fue una época genial en la que conocí mucha gente del cine.

Me encanta una anécdota de La codorniz. El nieto de Franco se cambió de orden los apellidos para llamarse Francisco Franco como su abuelo. Esa semana La codorniz salió a la venta así

Codorniz La

Genial.

Anónimo dijo...

Aunque solo hagas un inciso sobre ella, sin embargo me gustaría comentar que la revista "La Codorniz" tiene un lugar muy especial en mi familia, ya que allí escribió durante muchos años nuestro tio-abuelo, D. Juan Chorot Castillo, quien pertenecía a aquella generación y entre aquel círculo era un autor muy conocido y querido, hasta su muerte hace un par de años.
Por otro lado, y respecto a "Ninette", he de reconocer que siempre me gustó cuando la ví en el teatro en Madrid todas las veces que fué repuesta, y cuando tuve edad para que me "dejaran" leerla, ya que casi todas las obras que mencionas eran muy conocidas en mi casa (por la relación que comento arriba). Sin embargo, difiero con Inma, ya que la película de Garci para mí fué un shock, no tenía nada que ver "mi" Ninette, con la Ninette con la que "homenajeó" este director en su centenario (1905-2005) a Miguel Mihura. Entre otras cosas, no pudo escoger peor intérprete para ese maravilloso papel, ya que E. Pataky es muy mona, pero como actriz para mi gusto no dá la talla y menos en papelones como ese.

Inma dijo...

Estoy de acuerdo con lo de Elsa Pataki. No dió la talla.

Elphaba dijo...

Desde luego es una película que a pesar de contar con buenos actores falló en algo (puede que en Garci), y lo cierto es que no tenía la gracia ni la chispa por ninguna parte. Lo siento por tí, Inma, y espero que no lo lea tu amigo Carlos Hipólito que tampoco tiene la culpa, pero hacer eso con esa obra es un fiasco. En tu posición también hubiera disfrutado muchísimo, creeme.
Elsa Pataki me parece malísima en todas sus interpretaciones, pero en "Ninette" me dio hasta un poco de vergüenza ajena. Lo único que le aportó al personaje fueron sus tetas, que las enseñó bastante e innecesariamente, para gusto y disfrute de sus admiradores y de Garci.

Genial la anécdota de "Codorniz La" xDDD.

Arancha, un honor para tu familia, supongo, teniendo en cuenta el nivel de los colaboradores de esa revista, que se permitió rechazar a Cela y a Umbral.

Natalia dijo...

A mí tampoco me gusta Elsa Pataky como actriz, creo que aún no he visto ninguna película suya en la que actúe medianamente bien...
En cuanto a Mihura, me gustan un montón sus obras de teatro, y eso que no he visto nunca ninguna representada...

Elphaba dijo...

Esta ha sido la primera vez que he visto una suya en teatro, Lynx, porque el resto las vi en la tele.

Anónimo dijo...

Mas que un honor, era un gustazo estar a su lado, te encandilaba con su sentido del humor, no del tipo "graciosillo" (no sé si me explico...), sino irónico, sutil y limpio. Si C.J.Cela y F. Umbral no fueron aceptados en sus filas es porque, aun siendo magníficos escritores, no tenían ese humor crítico de hilado finísimo, que caracterizó a La Codorniz durante sus mejores años. Hoy en día ese sentido del humor es ya casi desconocido, por no decir extinto. El ejemplo perfecto lo ha puesto Inma con su anécdota de "Codorniz La"...

Bandini dijo...

Arancha, no se quien ostentará los derechos de todo ese material -la codorniz- pero debería hacerse algo digitalmente hablando para que ese legado soberbio no se pierda. Fue un oasis todo aquello en el páramo cultural español de por entonces, y escritores y realizadores como Edgar Neville, Tono o el propio Mihura no deberían pasar desapercibidos para las generaciones venideras.

Yo me ofrezco a poner en marcha el proyecto. Ahora solo falta el capital -maldito parné- ;-)

Buen post, Elphaba.

G. K. Dexter dijo...

La lectura del completito post me acaba de servir como un aldabonazo de aviso: hace tiempo que no visito la biblioteca pública... porque lo de ver obras de esa calidad por acá arriba se hace un tanto cuesta arriba (y no precisamente por la cordillera).

En cuanto a la proposición de Bandini (money, money, money aparte, of course) si se ha hecho con Hermano Lobo, ¿y por qué no?

Un saludo cinéfilo-literario.

Bandini dijo...

Pedazo de link, Dexter. Estas son las cosas por las que sólo se puede amar internet.

Ariel Luque dijo...

Ánte mi ignorancia sobre esta pelicula solamente me meto para saludar jaja. Voy a pasar seguido asi engancho alguna que haya visto. Un beso y estas invitada a que des una vuelta por mi blog. Un beso.

Ariel.

Anónimo dijo...

Hola: caramba, te dejo de visitar y enseguidas vas y hablas de teatro, que es mi pasión. En cuanto a la película de Allen, la verdad es que no tengo mucha curiosidad por verla. ´
Bueno, Match Point sí que la ví...

Charo Barrios dijo...

La Codorniz me trae muchos recuerdos, pues se leía mucho en casa. Nunca olvidaré, cuando en pleno franquismo, coincidiendo con los celebrados XXV años de paz, sacó el titular de portada:
"XXV años de PAZ-
CIENCIA..."
y claro, lo censuraron al poco de salir....

En cuanto a Mihura, tengo todas sus obras en casa, y confieso que me he reído a carcajadas leyéndolo...