Últimamente estoy tratando de alternar la lectura de cualquier otro libro con uno de Agatha Christie. Hace años leí un par de relatos suyos y me resultaron bastante entretenidos, y además conozco de sobra y aprecio alguna de las adaptaciones más famosas de sus obras al cine. Así que animada por ello decidí tratar de conocer más a fondo su obra y así descubrir el secreto de su éxito, que no ha sido poco.
Aún me queda bastante para completar la tarea, si es que la llego a completar, pero ya he ido llegando a ciertas conclusiones al respecto.
La fórmula que la convirtió en Reina del crimen es bastante sencilla. Suele haber una presentación de personajes en primer lugar. Cuando están todos en escena se produce el crimen, y es a partir de entonces cuando todos los presentados anteriormente se convierten en sospechosos potenciales, y de esa forma vamos pasando de uno a otro conociendo pequeños detalles de la vida y las relaciones de cada uno de ellos, de manera que una llega realmente a imaginarlos como homicidas alternativamente; ¡cualquier cosa puede haber sucedido! Bueno, en realidad no cualquier cosa, porque es cierto que se proporcionan datos suficientes para culpabilizar o absolver a cada uno; siempre hay un pequeño detalle que hace imposible que fuera nadie más que la persona X. Pero, claro está, en infinidad de ocasiones la única que sabrá como encajar todas las piezas de la verdad es la señora Christie, a través de Jane Marple o de Hercule Poirot, sus protagonistas más recurrentes. Porque la fórmula es simple, pero el caso no necesariamente lo es. Cierto es que muchas de sus historias son un bastante rebuscadas, incluso algo forzadas, pero no deja ningún cabo suelto.
De sus más de ochenta obras las hay más tontas y más conseguidas, pero todas absorbentes para mí. Y me he dado cuenta de que la autora no solo tenía una gran habilidad para idear tramas detectivescas de consumo fácil, sino que tenía un conocimiento de la psicología humana tremendo. A través de una certera mirada, más moderna de lo que cabía pensar, nos transmite una imagen nítida de la conservadora sociedad británica de primera mitad del siglo XX. Lo mismo te desmenuza la dinámica claustrofóbica de una pequeña comunidad rural, que los entresijos de oscuras y complicadas relaciones de pareja, de una forma sorprendentemente lúcida y extrapolable a situaciones de la vida actual. ¿De verdad hemos evolucionado tan poco en algunas cosas?
Sus narraciones destilan un gran sentido común y, escarbando un poco en su biografía, me doy cuenta de que debío ser una mujer de mente bastante abierta para el lugar y la época que le tocó vivir. Culta, educada, divorciada y vuelta a casar con un hombre mucho más joven, al que siguió en numerosas expediciones arqueológicas, debió comprender bastante más de la vida que unas partidas de bridge los jueves o las reuniones de la parroquia que tanto aparecen en su literatura. Fantásticos sus "Diez Negritos", "El asesinato de Roger Ackroyd" o "Sangre en la piscina".
Dame Agatha Mary Clarissa Miller Mallowan Christie, gracias por dejar entretenimiento para muchos años.
12 comentarios:
La verdad es que esas relaciones humanas y su desarrollo psicoafectivo de la que hablas no es solo que no hayan cambiado, es que seguro que no cambiarán.
La ilíada y la odisea misma, ya nos dejan entrever la esencia misma de la condición humano. ¿acaso no motivo la guerra de Troya una simple "manzana de la discordía"? ¿cómo venga Aquiles la muerte de Patroclo?. y así podría poner cientos de ejemplos de la cultura clásica que son claramente extrapolables a nuestra sociedad actual.
Sí que era la reina del crimen... Poirot y Miss Marple eran unos plastas de tomo y lomo... pfff... XDXDXD
Diez negritos muy buena, pero la mayoría de sus obras son pesaditas, no?
Supongo que era demasiado leer esas historias a los diez años...Aunque a esa edad trinqué El Hobbit y me lo ventilé en tres días... Quizá es hora de un emotivo reencuentro. Pero nunca me sentí cercano de sus "detectives" con ese Poirot repelente lanzando coletillas en francés... y ese bigotillo... pfff... y siempre tuve la indisociable imagen de la srta Marple como una tremeeeenda cotilla...
Por otra parte, los sentimientos, las motivaciones siempre son las mismas: el que mejor las maneja? Por supuesto, Shakespeare.
Gracias por este post. Una de mis escritoras favoritas, sin duda. Me enganchó bastante jovencilla y permanece ... Está dentro de mi santísima trinidad, junto con el Profesor J.R.R.Tolkien (que para mí es Dios) y Bécquer ( me marcó tanto en una época de mi vida ...). Peeeero, la verdad es que mi universo de escritores es pelín amplio jejeje
Gracias por el post nuevamente!!
HOmbre, supongo que para un niño de diez años es bastante más atractivo leerse el Hobbit que un monton de problemas matrimoniales y relaciones tensas que poblaban las historias de Christie.
A mí nunca me disgustaron pero, como tú, tenía una imagen más caricaturesca y más plana de sus personajes, quizás reforzados por las innumerables copias del estilo señora Fletcher. En mi reencuentro me ha sorprendido comprobar que nada tienen que ver en realidad con los protagonistas vacíos y estereotipados que nos sabemos de memoria ya.
Oye, que también estás en tu derecho de que no te gusten.
Lo que tampoco me parece del todo acertado es compararlos con ciertos clásicos de la literatura. Es otro tipo de géneros, y en ningún momento los elevo a ciertos niveles, pero sí trato de darles el sitio que, quizás, una excesiva mediatización les ha quitado.
Alhambrarum, está claro que la condición humana ha variado poco en sus raíces, y eso se ha reflejado desde los albores de escritura. Pero cuando aquí digo que son extrapolables me refiero a que directamente puedes coger un pasaje de una escena doméstica y, si no sabes de qué contexto se trata, pensar que es totalmente contemporánea.
Siguiendo fielmente las reglas del premio bloguero, tienes una cosita para ti en mi blog.
Besossss
A mí el q mas me gusta es "El asesinato de Roger Ackroyd"
¿Te sabes la historia de la desaparición de Agatha C.? No recuerdo muy bien la historia, pero un día la escritora desapareció y durante unos dias no dió señales de vida. Cuando la preocupación llegó al límite apareció, pidió q no le preguntaran por esos dias nunca y no se supo q había pasado en ese lapso de tiempo. Muy curioso.
Algo he leido sobre esa desaparición. Por lo visto la encontraron alojada en un hotel bajo un nombre falso y con una supuesta amnesia. Luego se comentó que el hotel era un lugar cercano a donde presuntamente su marido infiel iba a pegársela con otra. Tambien se dice que el nombre bajo el que se inscribió era el de la amante en cuestión. El caso es que hubo muchísimas especulaciones y realmente no se sabe a ciencia cierta los detalles de esa desaparición. Por lo visto hay una película al respecto con Vanessa Redgrave que se llama "Agatha".
Oh, las pequeñas células grises... Siempre me gustó más Poirot que Marple, quizá por extravagente uno y sosilla la otra. Eso sí las tramas son geniales, más de una noche me he tenido que quedar hasta las tantas leyendo porque no podía parar de leer hasta saber qué era el asesino.
Saludos Elphaba.
Espero que no te importe si me uno a tu blog para dejar algunas paranoias.
Soy profesor de Historia y eso me ha dado mis lecturas, lo que hace que haya cosas que no acabe de perdonarles a los ingleses, caso de la "liberación" de Badajoz por Wellingthon o las visitas de cortesía a Cádiz y ciudades españolas en América.
Sin embargo, si me entran ideas peregrinas al respecto, no tengo más que pensar en una serie de escritores y actores británicos, tal vez no muy académicos pero que alegraron rotundamente mi infancia y adolescencia, caso de Peter Cushing (me emociono cada vez que aparece en una pantalla), Conan Doyle, Enid Blyton, Peter Ustinov (el mejor Hércules Poirot en mi modesta opinión), Christopher Lee...
Y qué decir de Agatha. La descubrí de muy niño en las novelas de la editorial Molino, ya que mi madre era, es y será devota lectora. A los diez años, o antes, leí "Diez Negritos", la gran novela de mi infancia, que me hizo levitar y soñar, en una época en que mi abuelo seguía regalándome Mortadelos.
Otro momento mágico fue una sesión en mi desparecido cine de verano con "Asesinato en el Orient Exprés" (nueve personas y dos se salieron antes de finalizar) fue la experiencia más agradable de mi vida ante una pantalla.
Con tu permiso añadiré algo a la fórmula para el éxito de estas novelas.
No comparto el tono de hamlet (no me gusta atacar gratuitamente) pero coincido en que los argumentos atrapan más si los lees con pocos años, al menos en nuestra sociedad en que se emite violencia y sexo en horario infantil.
Ciertamente hay poco realismo en muchos aspectos, los ambientes son muy selectos (nunca falta algún duque y el coronel retirado de la India) ya que la autora plasma su eduación victoriana. Ni referencia a los ámbitos marginales.
Pero sería un error despreciarlas. Ya escribí una vez en otro blog que creo que Agatha Christie puede dar lecciones de dignidad femenina a más de una radical de boquilla. Ni hay frivolidad ante los problemas humanos, lo que pasa es que la autora no gusta de hacerlos explícitos. No es menos cruel descerrejar un tiro en un palacio a una rica heredera que un apuñalamiento en un callejón infecto. Ni es mejor una asesina educada de cabello levemente encanecido que un vergante borracho.
En un relato de misterio hay tres cuestiones esenciales a resolver ante un asesinato, robo o lo que sea:
_ ¿Quien?
_ ¿Cómo?
_ ¿Por qué?
Si recuerdas a Donald Sutherland en "J.F.K." en un magnicidio lo único que importa es el ¿Por qué? lo otro "son montajes para el público".
Pero en un misterio clásico (luego Dashiel Hamet lo haría trizas) lo realmente importante es el ¿cómo?
Y en eso se centran Allan Poe, Conan Doyle, Gaston Leroux y, naturalmente, Agatha Christie. Lo importante es que hay un crimen imposible, pero alguien lo ha cometido. De ahí la importancia de las coartadas complicadas.
La esencia es que de tantas personas reunidas en un espacio cerrado alguien ha tenido que cometerlo y ha podido ser cualquiera o, por el contario, nadie podía ser.
Y generalmente, acaba siendo el más inverosímil.
Fíjate las puestas en escena, en un tren aislado en la nieve, en un barco en el Nilo, en un avión en pleno vuelo, en una mansión señorial o en una sala cerrada donde se juega al bridge.
Lo esencial es cómo demonios alguien ha sido capaz de matar sin ser visto. En realidad importa poco quien lo hizo o nada en absoluto el motivo, generalmente explicado al final.
Y es adorable el método de Poirot con sus larguísimas explicaciones que pongan nerviosos al asesino y le obliguen a confesar.
Raymond Chandler se quejaba de la falta de rigor y es cierto. La autora juega con el tiempo, lo creible y la ciencia forense (no siempre) a su antojo, pero ahí radica el encanto.
Si alguien espera que funcione en la vidareal gritar para atraer la atención de quince pares de ojos y así permitir al asesino arrastrarse fuera, llegar a la habitación, matar en un segundo y regresar, sin que nadie se percate, mejor que se dedique a otra cosa.
Pero leído con la suficiente inocencia es un efecto mágico.
Un abrazo.
Por supuesto que no me importa que te unas a mi blog, Lombard, para eso está (por cierto, me suena tu nick, ¿dónde te he leido antes?). Estoy bastante de acuerdo en lo que dices de Agatha Christie.
Y no te tomes a mal lo que dice Hamlet. Expresa su opinión que es muy válida, y su tono responde a la confianza que hay entre nosotros desde hace muchos años :)
Saludos Elphaba.
Gracias por tu atención. Soy un rato pedante a la hora de escribir y siempre me preocupa meter la pata u ofender a alguien. Cuestión de timidez supongo.
Y no me molesta el comentario de Hamlet, cada cual tiene su estilo y sus gustos. Sólo hacía constar mi propia opinión, que es que no me caen mal Poirot y Marple. Muchos años haciéndonos compañía. También he hecho amistad (toque reverteriano lo reconozco) con otros personajes mucho menos delicados.
Por cierto, a menos que más de una persona firme con el mismo pseudónimo, tuviste la cortesía de dejar dos comentarios en mi insignificante colaboración en el blog "Lo que dice Candela" sobre mi desagradable encuentro con mi exidolatrado Joaquín Araujo. Cosa que te agradezco.
Por lo demás he colaborado con algún comentario en "Friki pero poco" de Sergio Arán donde también he visto tu nick. Y escribo asiduamente en "Quefuede". Supongo que de alguno de estos te suena.
No tengo blog propio pero me encanta colaborar en aquellos en los que percibo afinidad en gustos e intereses. Acabo de descubrir el tuyo y espero que podamos intercambiar mensajes interesantes.
Un abrazo.
Ah, sí sí. Estaba segura de que te había leido antes. Recuerdo bien lo de tu ex-ídolo, y también leo a Sergio Arán.
No te preocupes, que tener opiniones diferentes es lo que da sentido a esto. Así que lo dicho, bienvenido ^_^.
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