lunes, 13 de febrero de 2012

Sigo siendo una West End Girl

Antes de que me vuelva a absorber la pereza y la vida cotidiana, y antes de organizar la tradicional porra anual de los Oscars (dentro de unos días aquí, en este blog), continúo con las crónicas londinenses. Alguno ya se habrá extrañado de que yo haya ido por la capital británica y no haya mencionado ningún musical. Nooooo, ¿ir allí sin ver nada de nada? No, hombre, eso no es posible. Antes me paso la semana en ayunas. Es más, era uno de los principales objetivos de mi escapada, calmar mi síndrome de abstinencia musicalera. Lo de la tarta de zanahoria fue un añadido posterior.

Yo no sé si es casualidad o si es que la demanda ha subido como la espuma, pero cuando empecé hace pocos años con esto de los musicales en Londres, no me costaba demasiado encontrar entradas en las taquillas oficiales, ya fuera por internet o en el mismo teatro. Sin embargo, las últimas veces, el encontrar localidades para algunos espectáculos se ha convertido en una aventura para mí. Así pues, entre varias opciones, me fui para allá con sólo una entrada en mi poder, la de "Crazy for you", y con la esperanza de cazar alguna otra in situ.


"Crazy for you" es una comedia musical de las de antes. Y cuando digo antes, es realmente antes, porque es un refrito muy simpático de varios espectáculos de los años treinta, y cuenta con un surtido de las canciones más conocidas de los hermanos Gershwin, que hemos oído miles de veces. Y desde luego tal espectáculo se representa en un teatro que también es de los de antes, el Novello Theatre, en el que tan sólo entrar supone un presagio del viaje al pasado que vas a encontrar en su interior.


Así que si queréis pasar unas agradables dos horas y media de romance, humor, enredos, personajes suplantados y coristas intentando montar un show en medio del desierto, pasaos por aquí, que queda poco más de un mes en cartel.



Y además de "Crazy for you", he visto otro musical más en este último viaje, pero como creo que debe ir en un post aparte, y este me ha quedado muy corto, voy a hacer un repasito de otros que he tenido la suerte de ver en mis escapadas del último año.

Así pues, me remonto al invierno pasado, al día que más frío recuerdo haber pasado en toda mi vida. Ese día fui a ver "Jersey Boys" al Prince Edward Theatre.


"Jersey Boys" cuenta la historia del cantante Frankie Valli y su grupo "The Four Seasons". ¿Que no os suena? Ja, eso pensaba yo. Quizás a muchos os resulte familiar la voz de Frankie Valli interpretando esta canción. Pero no es esta época en la que se centra el musical, sino en el período de máxima popularidad del grupo (que fue muchísima, gracias a la peculiar voz de falsete de Valli, y a los temas de Bob Gaudio) en los años sesenta.



Reconozco que esta obra se me hizo un poco pesada en algunos ratos, en lo que al desarrollo del argumento se refiere. Hace algún tiempo, mi amigo Julio y yo comentábamos esa actitud tan típica de los que no han tenido suerte de descubrir lo grande que es el género musical, que cuando toca canción, refunfuñan diciendo "pff, otra cancioncita", mientras que los amantes de la música y del musical solemos pensar "joder, que se dejen de charlas y sigan cantando". Pues eso, con la historia de Frankie y los Four Seasons estás deseando que se dejen de charlas y canten, porque artísticamente son monumentales.

¿Eso quiere decir que mi recomendación es tibia? Nooooooo, para nada. Recomiendo esta obra con insistencia, porque su calidad musical es fuera de serie y compensa sus otras carencias, como así lo muestran todos los premios que lleva a cuestas. Además he tenido la suerte de ver al mejor cast protagonista que ha tenido este musical según muchos, sobre todo por el especialísimo timbre de voz de Ryan Molloy, raro como él solo, como el del verdadero Frankie.

"Sherry", "Big Girls Don't Cry", "Walk Like A Man", todas las que salen en esta actuación y más, las había escuchado mil veces sin tener ni idea de que eran de ellos. ¿Sabéis esa sensación de que te den ganas de chillar y subirte al escenario sabiendo cantar y bailar? Bueno, vale, igual sólo nos pasa a unos pocos, pero mis ganas de saber cantar y bailar alcanzaron un pico máximo en el último tercio de "Jersey Boys", sobre todo durante el tema final "Who Loves You" (minuto 6:50 del vídeo), con el que parecía que el teatro se iba a venir abajo entre el ritmo que venía del escenario y la euforia del público. Creedme, eso hay que vivirlo.



Y los muchachos de Jersey prometen quedarse un tiempecito más en cartel. De momento pueden adquirise las entradas hasta octubre de este año en su página oficial, que además está llenita de material extra.

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El segundo día más frío de mi vida fue el que escogí para ver "Oliver!" en el Theatre Royal Drury Lane, el teatro en activo más antiguo de Londres, aunque el actual data de 1812, y es el cuarto construido sucesivamente en el mismo lugar desde 1663. A pesar de que la obra de Dickens ha tenido infinidad de adaptaciones, es a través de la película musical de 1968 como más se ha dado a conocer popularmente. A mí desde luego me encanta esa película, cinematográfica y musicalmente hablando, así que la versión teatral fue una elección clarísima.


Con "Oliver!" nos encontramos con uno de esos MUSICALES, con mayúsculas. El tipo de gran espectáculo que nos viene a la mente al hablar de musical, con una gran producción, decorados grandiosos y elaborados, números multitudinarios, magníficos actores (y personajes), cantantes y bailarines, y un argumento que no necesita más avales.



Si difícil resulta quedarme con un personaje favorito (aunque yo siempre he sido muy fan del pícaro Artful Dodger, mucho más que del sosito personaje Oliver Twist, y que si el primero en la peli era genial, en la obra no se queda muy atrás), más complicado todavía resulta quedarse con un número o una canción. Pero he tenido la grandísima suerte de que en esta ocasión el papel de Nancy estaba interpretado por Kerry Ellis, a la que he podido ver anteriormente en Los Miserables y en Wicked (haciendo de mí :P), y muchísimo más de mi gusto que la intérprete del cast inicial (y la que se oye en el CD, grrrr).

Y para muestra, os dejo un video de su último día interpretando a Nancy, con el tema de amor al maleante Billy Sikes, "As long as you love me", que a pesar de que la calidad del video es un poco de andar por casa (ya sabéis, una fancam, totalmente ilegal, no repitáis esto en casa, niños), a mí me sigue poniendo los vellos de punta esa voz tan extraordinaria. Eso sí, no me interesa nada el tipo de música que hace aparte del musical, pero subida a un escenario en un teatro la tengo idolatrada.



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Por último (en este post), una obra con una temática más acorde con la época en que lo vi, que fue en pleno verano, aunque no lo pareciera por el diluvio que me cayó de camino al Barbican Centre.


"South Pacific" es otra comedia romántica musical añeja, aunque no tanto como "Crazy for You". Un musical de esos con saborcillo a película antigua de sábados y domingos por la tarde. De hecho me enamoré de él viéndolo por la tele de pura casualidad, en su versión más moderna con Glenn Close. Cuesta resistirse a los temas tan pegadizos de Rodgers y Hammerstein que, aparte de llenar teatros, nos han entretenido tantas de esas tardes de tele de las que hablábamos, con "Oklahoma!", "El Rey y Yo" o "Sonrisas y Lágrimas". Y "South Pacific" no es una excepción. Independientemente de los Tony, el Pulitzer y demás que esta obra tiene en su haber, es que se pega la puñetera.



Aunque no es mi musical favorito, sí puedo decir que es de los que más canturreo, con diferencia, y esa tendencia se agudizó después de disfrutar en directo de la panda de marineros alborotados entonando "There is nothing like a dame", de Samantha Womack en la piel de la encantadora enfermera Nellie cantando "I'm gonna wash that man right out of my head", o de la presencia y la pedazo de voz del barítono Paulo Szot interpretando "One Enchanted Evening" . Creedme: ¡no se te quitan de la cabeza!Enlace
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Y con esto llego al final de esta pequeña actualización musicalera (mi colección de programas crece, bwahahaha...), en espera de escribir un poco sobre el último que me ha sorprendido y del que he disfrutado hasta ahora, y con la ilusión de que siga habiendo más tras ése, sobre todo después de ponerme los dientes largos con los montajes de "Singing in the Rain" y "Sweeney Todd" (Michael Ball e Imelda Staunton, OH, DIOS, MÍO) que se preparan para dentro de pocas semanas.

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Y ya sabéis, id pensando en vuestras apuestas, que en próximos días llega la Porra de los Oscars 2012, más tarde que nunca.

7 comentarios:

Zelgadiss dijo...

Bueno, hablo de lo que he visto y por lo tanto sé. El "Crazy for you" me gustó mucho, es un musical muy alegre, muy "de otra época" y con escenas muy divertidas, me reí bastante con algunas cosas. No hay nada mejor que disfrutar viendo algo, y más si es en buena compañía, jejeje. ^_^

Que fan me hice de los paletos, de la corista tontita y sobretodo del dueño de la taberna/hotelucho que había en el pueblo, ese tío era lo más!!! XDDDDD

Por cierto, en el Drury Lane vi yo el musical de El señor de los anillos hace unos años.

Tengo muchas ganas de ver "Singing in the rain", si te animas o algo ya sabes dónde puedes encontrar compañera de butaca. ;-)

Me quedo a la espera de tu próximo post sobre el otro musical. Bueno... primero toca la porra de los Oscars, jejeje.

Elphaba dijo...

Los paletos y la rubia tonta eran muy buenos, y el dueño del hotel la leche, pero con lo que más me reí fue con la borrachera "gemela" de los dos Bela Zangler, el verdadero y el falso XDDDD.

Ya sabes que si pudiera me plantaba allí ya mismo que yo soy muy de tener suerte encontrando entradas para todo XD.

Inma dijo...

Un musical debe tener un gran montaje, con mucha gente en el escenario, música en directo, grandes bailes y una apoteosis final. Si no, es algo triste.
Hace un par de años fui a ver Chicago. Maravillosa música, maravillosa historia, perfectos los actores y cantantes pero..me quedé a medias.Faltó "eso" que hace que salgas entusiasmada. Y creo que es la misma obra en sí que da tantísimo en la película y que se queda corta en teatro.

Carol dijo...

Yo no soy muy de musicales, aunque reconozco que mi fobia ha nacido en España, eso de que traduzcan las canciones me pone de los nervios, me parece muy hortera. Sin embargo, hace años vi Grease en Londres y me pareció genial, supongo que si los de aquí fueran en inglés me gustarían más. Bsos

Elphaba dijo...

Carol, yo hace años he visto en Madrid algunos musicales estupendos, pero luego empezó la fiebre de los musicales y cada vez me convencían menos, y la verdad es que desde que empecé a verlos en Londres, no he sido capaz de ver uno aquí sin horrorizarme un poquito. Los Miserables ni se me ha ocurrido intentarlo, porque después de verlo tres veces en inglés y de escucharlo en ese idioma otros cientos de veces, como que iba a chocar lo que escuchaba con lo que tenía en mi cabeza.

Claire dijo...

No tengo envidia, no tengo envidia, no tengo envidia... Con tres veces ya vale? jajajaja
Que buena pinta tienen todos! Es que si se va a Londres es obligado ver unos cuantos musicales!

anele dijo...

Cómo no!! ya me extrañaba a mí...
Acaban de estrenar uno en Madrid, que por lo que cuentas de "Crazy for you", debe de ser algo parecido, una especie de refrito de otros musicales: "Folies". A ver si me apunto.
Uuuhh, y el de "Singing...", todo un clásico. Te veo buscando billete a Londres en unos meses, je, je. El de Sweeney me encantó (lo ví en Madrid hace unos 3 años); es una historia tétrica pero me gusta mucho. Tanto como la peli de J. Depp.