viernes, 20 de enero de 2012

Cool

Ah, 2012, año del "no sé si el mes que viene tendré contrato" o del "no sé si este año se acabará el mundo". En cualquier caso, a pesar de que el panorama laboral es un poco incierto, alrededor veo cosas que realmente están mal y no tengo mucho derecho a quejarme. Aun con todo creo que soy afortunada. Así que no pienso dejar que el miedo me contagie, y tengo la intención de que sea otro año más de "voy a disfrutarlo como si no hubiera un mañana, junto a la familia, los amigos y con todos los viajes y experiencias que pueda permitirme mi tiempo, mi bolsillo y mi buen juicio". Bueno, vamos a dejarlo en "juicio" a secas.

Para hacer honor a este propósito de año nuevo, mucho más divertido sin duda que el de perder peso, aproveché unos diíllas que la empresa me debía del año pasado para largarme una semana a Londres, ese destino recurrente en el que siempre encontraré algo diferente que hacer, o quizás lo mismo pero en distinta forma.

Esta vez me he escapado sola, ya que aunque he contado con la siempre interesante compañía de Zelgadiss (gran amiga y residente en Londres), su jornada laboral no lo permitía hasta casi las cinco de la tarde. Esa circunstancia y el hecho de que ésta fuera mi séptima visita a la ciudad, han propiciado que yo pareciera un poco menos turista y un poco más londinense. He desayunado fuerte al estilo inglés con huevos, baked beans y delicioso beicon del de verdad (no del que nos venden por aquí). He pateado mucho la ciudad, muchísimo (tanto que tenía un dolor horroroso en los gemelos), pero sin la presión del tiempo o de tener que visitar éste o aquel atractivo turístico que ya conocía, sino que he aprovechado para ver otras cosillas que nunca tuve tiempo de ver. No he hecho uso de plano ni guías, y me desplazaba de un lado a otro con mi Oyster Card, sin apenas tener que pararme a mirar qué línea de metro o qué autobús debía tomar. Me he detenido a almorzar algo rápido sobre las 12 como todos los trabajadores de las oficinas de alrededor. Me he mezclado con la ciudad todo lo que he podido, porque cuando dejas de correr para ver monumentos y la ciudad empieza a ser tu amiga, tienes tiempo para disfrutarla de otra forma.

Y he ido a unos cines muy muy cool. Veréis, cuando una persona vive en provincias y lo único que tiene a mano son las pelis y las salas que tiene a mano, donde se da mucha más importancia a la calidad de las palomitas que a la de los títulos que traen, a la versión original (inexistente), a la proyección, a limpiar el suelo de la sala, encenderte las luces y cortarte los créditos cuando tu mente todavía está dentro de la historia, etc, etc... No me interpretéis mal, que todo puede ser divertido y tener su encanto (bueno, lo de que te enciendan las luces y te corten la peli no lo tiene), pero en fin.

El caso es que ir a un cine del Soho londinense, que más que tener una cafetería, es la cafetería la que tiene tres salas de cine en el sótano, es MUY cool. Y una cafetería con sofás, wifi y unas tartas que dejan en pañales los de cualquier franquicia de cafés que se os ocurra. Se me ocurren pocas ocasiones en mi vida en las que haya probado algo tan increíblemente sublime como la tarta de zanahoria que me he zampado allí (dos veces).



Entrar en los servicios y que estén decorados así es muy cool.


Y salir de la sala y encontrarme en los sofás al director de la peli comentando la peli con el público, definitivamente es muy cool.

Todo esto suena terriblemente a gafapastismo británico, pero qué le vamos a hacer, en el cole se me daba bien en inglés y llevo gafas de pasta desde los siete años. Total, que yo estaba encantada en un lugar donde hasta el taquillero parecía cool además de ser monísimo. Todos... menos yo XD. Y os lo ilustro a continuación con algo completamente diferente.

Probablemente muchos sepáis (y muchos no) que Harry Potter para ir al colegio Hogwarts tenía que tomar el tren en el mágico andén 9 y 3/4 de la estación de King's Cross. Desde hace varios años ese andén cuenta con su placa correspondiente y un carrito portaequipajes atravesado en el muro para que los fans se hagan su foto, pero debido a las recientes y continuas obras de remodelación, dicho trozo de muro ha ido cambiando de ubicación sucesivamente, haciendo de su búsqueda toda una pequeña aventura.

Zelgadiss y yo andábamos por King's Cross buscando dicho muro, que podía estar en cualquier parte excepto entre los andenes 9 y 10. No hacíamos nada especial, simplemente deambulábamos por allí como cientos de personas más. No sé si os hacéis una idea de lo concurridísima que está esa estación a hora punta, pero os aseguro que lo está mucho. En esto que nos cruzamos con un mozo que caminaba con bastante prisa, y sin apenas detenerse nos dice desde lejos con una gran sonrisa: "Go this way until the end of the platform, then turn left and then turn right, and there it is that Harry Potter thing".

???????????????????????
Pero vamos a ver. ¿Cómo sabía ese buen hombre lo que estábamos haciendo? ¡Si ni siquiera llevaba mi varita! Es decir, que aparentemente nada podía hacer sospechar por nuestro aspecto y nuestra actitud que buscábamos el dichoso muro, y sin embargo con sólo mirarnos unos segundos lo supo. O bien ese hombre era personal cualificado de la Escuela de Magia y Hechicería Hogwarts, o bien es que, lejos de tener pinta de cool, tengo una pinta de frikaza que no veas.



Y por cierto, las dos pelis que vi fueron "The Artist" en versión original (<--- broma cinéfila), la encantadora y original peli de la temporada, con una magnífica interpretación de Jean Dujardin y una maravillosa banda sonora, y "Shame", un estupendo e incomodísimo filme a partes iguales con un Michael Fassbender más grande que la vida. Muy cool ambas, por cierto.

17 comentarios:

G. K. Dexter dijo...

Elphaba.

Me gustaría decir que me alegra volver a verte por aquí, mas el súbito crecimiento inesperado de mi dentición, incisivos caninos y premolares incluidos, causada con toda seguridad por la lectura de tu post, me impiden vocalizar sonidos inteligibles, o en todo caso menos comprensibles de lo habitual en mí.

Un saludo cinéfilo.

P.D.: ¡¡qué envidia!! Se me olvidaba que sí puedo escribir ;-)

Julio Rodríguez dijo...

¡Anda que no! Fri-ka-za. Que se te ve venir de lejos. Ya me he imaginado la escenita de King's Cross.

En cualquier caso te envidio mucho. Ya sabes de las ganas que tenía/tengo/tendré de ir. Y además como has descrito perfectísimamente: sin prisas, dejándote envolver por la ciudad.

Te ha quedado muy corto este post.

Que-lo-se-pas.

Elphaba dijo...

Ya vendrán otros, jomío XD

anele dijo...

Oohhhh, qué envidia!!!! Me chifla Londres, aunque hace unos 12 años que no voy por allí. Es la típica ciudad a la que nunca te cansas de volver una y otra y otra vez, porque, como dices, siempre encuentras algo diferente que no pudiste ver e infinidad de cosas nuevas que no existían. Y tanta mezcla de propuestas... Lo bueno es cuando ya conoces los típicos puntos turísticos y te dedicas a disfrutar de planes alternativos, como has hecho tú. Siempre sorprende.

Por cierto, me muero de ganas por ir a ver The Artist (molaría lo de la versión original, pero no controlo demasiado el francés,oops).

Y una crítica (coincido plenamente con Julio): muy corto. Un post definitivamente supersónico. ¿Ya está?! ¿No hay más????!!!

Geno dijo...

Habrá más seguro, dejad a la chica que se centre y ordene ideas XDDD El cine muy cool, tienes razón pero lo mejor la historia del andén de Harry Potter, jajajja The Artist me apetece mucho y la otra que viste pues... ni me suena XDDD
A ver si me escapo yo a no tardar mucho a visitar a ese par de dos :-D

Inma dijo...

No sé si es la mejor ciudad del mundo pero desde luego la más divertida y cool seguro.
Has contado tan bien lo del cine que casi me parece haberlo vivido yo. Los baños cool, la tarta cool y el director cool, todo al mismo saco :)
Y lo de Harry Potter lo veo claro porque ni tú ni Zelgadiss tenéis cara de lubina inglesa, tenéis cara de españolas!

Elphaba dijo...

Ay Inma, en lo de cool estoy de acuerdo, pero hace algún tiempo que en lo de divertida hay otra ciudad que la desbancó para mí... ^^. Aunque Londres la sigue muy de cerca, y está mucho más a mano, y tiene más oferta teatral jejeje.

Claire dijo...

jejejjee Muy cool todo, ciertamente!!

Ya eras experta en London, pero ahora ya no hay quien te pare! 7 visitas ya, eh? (no tengo envidia, no tengo envidia...) Lo que tengo es hambre para comerme ese pastel de zanahoria con tan buena pinta!!!

Cuando yo fui hace mil a King's Cross sólo había una plaquita de nada recordando Harry Potter. Suerte que por fin esta vez lo has podido ver!! Ya te tocaba, que nunca cuadraba como dices! Muy chulo!! Pero es muy difícil disimular, os calaron a la primera! jejeje

Candela. dijo...

A ver cuando te animas y vienes a verme!!! Que es el mismo camino pero tirando pa la izquierda!! :(

Sergio Arán dijo...

El problema, según lo veo yo, es que en Londres no hay chicos con melenita y ojos orientales. Por lo demás, Marisa, yo te quiero un montón pero... amiga mía, eres el prototipo de mujer friki. Es inevitable. Y ya sabes que viniendo de mi, es un piropo como la copa de un pino. Para ilustrar lo friki que eres, le recuerdo a los ilustres lectores de tu blog que en algún lugar de tu casa hay una piedra enorme. Era la piedra que Grusin utilizó para que no se le volaran las partituras del piano y que te agenciaste a la velocidad del rayo. Lo del cine cool es, simplemente, el sueño de cualquier cinéfilo (en los desaparecidos Alphaville, en Madrid, era probable que te encontraras con el director de la película, pero eran otros tiempos). Y lo de la tarta, es el sueño de cualquier cinéfilo que, como yo, se vuelve loco con la comida. Un beso.

Elphaba dijo...

Uy, Sergio, cuánto te equivocas en tu primera suposición XDDD. Pero no me adelanto a futuras entradas de este blog :P.

En cuanto a esa piedra, sí, está además junto a mi cama, pero los lectores deben saber (y hay testigos que pueden ratificarlo), que el que saltó como el rayo hacia el escenario para apoderarse de ambas piedras fuiste tú :D. Pero, oh, te aseguro que conservarla no es mi mayor frikada ^^.

Zelgadiss dijo...

Los "cines cool" no los puedo valorar más que como cafetería, porque a la salas no he entrado, pero el baño es bonito, y la tarta de limón confirmo que está muy buena también. ;-)

Hombre sobre lo del andén 9 y 3/4 olvidas decir que tu amiga Zelgadiss esa que dices que es "una interesante compañía" (aunque personalemente lo dudo)tiene el pelo "pelirrojo Weasley" y ese día coincidió que con el frío llevaba puesta una bufanda de Gryffindor. ^^U

Inma no sé si tendré cara de inglesa, pero de española te confirmo que tampoco, ni te imaginas las veces que me han confundido con italiana o francesa desde que estoy aquí. :-O

Elphaba, tb yo creo que hay otra ciudad que "desbancó a Londres" en mi ranking personal. Y mira que hace años estaba que no cagaba con Londres, y que quería vivir aquí, pero mira, ahora vivo aquí y quiero vivir en otro lado, soy así de contradictoria. XDDDD

¿Fassbender "más grande que la vida"? Por lo que he oído no es lo único que tiene grande... o_0

P.S. Sergio, en Londres SÍ hay chicos con "ojos orientales", te lo puedo asegurar. Ay omá que guapos!!!

Sergio Arán dijo...

Zelgadiss, acabo de ver lo que escribes sobre tí y para empezar pones una foto de un señor oriental con una espada en la mano (que ya puestos, será una katana, digo yo) y entre tus preferencias está ¡¡el drama carcelario!!
¡Vaya par de amigas! La próxima vez que os veais, por favor, grabad la conversación que la compro a buen precio. Pero a muy buen precio, ¿eh? Que eso da para unos cuantos guiones...

Elphaba dijo...

Ufff, no sabes tú muy bien lo de los guiones XDDDDD. De hecho los inventamos continuamente, y encima cada vez que nos encontramos físicamente y no virtualmente, tenemos la puñetera manía de grabar un video, que alguno ya has visto...

Anónimo dijo...

Alberto Q.

guauuuuuuu, pedazo de viaje aprovechado (no lo digo por Harry Potter, lo siento, sino por acudir a esos míticos cines que enuncias).

Tengo que volver a Londres y ver miles de cosas más... Me ha animado mucho tu post.

:****

Carol dijo...

Q envidia me daaaaaaaaas!!!! De este verano no pasa volver a Londres, me ha gustado todo lo que has contado ja ja gafapastismo incluído, q genial es Londres :) Bsos

BLAS dijo...

EStás aquí de nuevo! Qué buenooo!!
The Artist en versión original, joía??? Jaajajajajajajajajajaajaa!!! Bicho!

Adoro esa sensación de no sentirte turista ya en una ciudad que no es la de tu domicilio. A mi me pasa también pero en otro hemisferio terrestre. Es la completa felicidad el no tener que rebuscar en mapas, líneas de metro y andar con una cara de turista que espanta y a la vez atrae a ciertas ramas profesionales que gustan de lo que llevas en el bolso y los bolsillos.

Respecto a tu búsqueda por los andenes y la perspicacia del trabajador ferroviario... Sí, me lo creo. Te conozco cuando andas a la búsqueda de algo, si. La mirada de un halcón con ánimo cazador es más sutil que la tuya, sinceramente. xDDDDDD

Besos!!!