miércoles, 19 de noviembre de 2008

Shakespeare & Company


En el corazón de París, a orillas del Sena y frente a la catedral de Notre-Dame, existe un lugar único. Probablemente la librería más famosa del mundo, y un sitio con una magia especial para cualquier persona que ame y respete la literatura.

Sylvia Beach.

Shakespeare & Co fue fundada en 1919 por una joven americana llamada Sylvia Beach. Con el espíritu libre y culto que su dueña le imprimió y la calidad del material exhibido, la librería pronto se convirtió en el centro de la cultura anglosajona en la ciudad. Entonces aun se encontraba en el número 12 de la Rue de l'Odeon. Funcionaba a la vez como librería y biblioteca, y allí se daban encuentro habitualmente escritores tan célebres como Hemingway, Scott Fitzgerald, T.S. Elliott o James Joyce.

Sylvia Beach y Hemingway.

Allí se podían encontrar ejemplares de obras controvertidas o prohibidas como "El amante de Lady Chatterley" de D. H. Lawrence. Se da el caso de que fue Sylvia Beach la primera en publicar el "Ulises" de Joyce en 1922. El autor había visto rechazada su obra, y la señora Beach consideró que debía solucionar esto, por lo que invirtió su propio capital en editarlo y distribuirlo. El pedido fue confiscado en Estados Unidos, así que de ahí en adelante tuvo que enviar la obra camuflada bajo cubiertas de Shakespeare para sus clientes internacionales.

Beach y Joyce.

En 1941, durante la ocupación en la 2ª Guerra Mundial, un oficial alemán quiso comprarle "Finnegan's Wake" de su amigo e ídolo James Joyce, pero Bleach se negó ya que, además de ser el último ejemplar, estaba firmado. Al nazi no le sentó demasiado bien la negativa y amenazó con volver, de modo que, según cuenta Sylvia en sus memorias, se las arregló para desmantelar la tienda y esconder más de 5000 libros en pocas horas. Al día siguiente los alemanes no encontraron ni el letrero, aunque ella tuvo que sufrir seis meses de detención.




Así, Shakespeare & Co. permeneció cerrada hasta que una década después fue George Whitman, otro bibliófilo americano con el mismo espíritu y filosofía que Sylvia Bleach, quien reabrió la librería, esta vez en su ubicación actual en el número 37 de la Rue de la Bûcherie.


Whitman había recorrido durante años la Sudamérica profunda y se encontraba en París cuando finalizó la guerra, pero no quiso volver derecho a casa. Han terminado siendo más de sesenta años de parisino adoptado. La hospitalidad experimentada en sus años de Sudamérica le marcaron, de manera que quiso que su librería continuara siendo refugio de artistas, escritores y aspirantes a ello, compartiendo su casa y ofreciendo una almohada a quien la necesitara a cambio de unas horas de trabajo allí. Su lema puede verse escrito en una de las paredes: "No seas poco hospitalario con los extraños, no sea que sean ángeles disfrazados". Unas 5000 personas habrán pasado la noche allí durante estas décadas, desde gente anónima hasta gente como Henry Miller, Anaïs Nin, Lawrence Durrell o Alan Ginsberg. No es difícil coger un ejemplar al azar de sus estanterías y encontrarse con que está firmado y dedicado por su autor a Shakespeare & Co.



No son pocos los que han vuelto muchos años después para encontrar que nada ha cambiado allí. George se ha retirado con más de 91 años, aunque no es raro verle por allí. Ahora es su hija, a la que llamó Sylvia Beach, la que dirige la librería. Continúan las veladas de lectura que la hicieron célebre, y reuniones culturales de todo tipo. Se hace referencia a S&Co en multitud de libros y películas. En youtube se pueden encontrar varios vídeos, y en su web hay un tour virtual que merece mucho la pena.

George Whitman con su hija Sylvia Beach Whitman.

Llegué hasta allí este verano, pero estaba cerrado aun y caía una tremendo chaparrón, así que me quedé sin entrar. Otro buen motivo para volver.

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Me ha hecho muchísima ilusión tu nuevo post. Y es que en febrero estuve en París y visité esa librería. Un buen amigo me había recomendado pasar por allí. Tuve la suerte de hospedarme en el Barrio Latino (en el Mont Blanc,donde estuvo Salvador Allende si no recuerdo mal) y cerca está este paraíso de los libros. Poco es lo que se puede decir. Lo mejor es, si se tiene la oportunidad, pasar por allí y verla. Increíble.

Inma dijo...

Las fotos de la libreria por dentro superan cualquier fantasía sobre la libreria ideal-soñada-deseada. Mi habitación debería serr así, con su olorcillo a libro viejo y polvo. Me quedo con todas.

Candela dijo...

Yo tambian estuve alli cuando fui en septiembre hace dos años, quien no? Me encanta toda esa parte del sena, de todos modos y sus pequeñas tiendecitas.

Ana I. dijo...

¡Qué chulada! La verdad es que no había oído hablar del sitio (Elphaba, ¡cuánto me enseñas!) y cuando vaya a París lo visitaré sin falta. Creo que es un lugar muy mágico, y siento que no lo hayas podido visitar porque te ibas a encontrar como pez en el agua. Me voy a hacer el tour virtual, que a falta de pan ya se sabe.

Charo Barrios dijo...

Muy interesante el post. Me encantan las librerías y curiosear por ellas.

Carlos Castedo dijo...

Excelente entrada que auna el amor por los libros y sus autores y provoca, en ejemplares como yo, una envidia sana por no haber visitado esta joya en la ciudad que más me gusta.

Anónimo dijo...

Yo todavía no he podido visitarla, pero viendo las imágenes del interior no ceso de preguntarme si no sería ésta la librería en la que se basó Sam Savage cuando escribió "Firmin", porque las descripciones que hace son auténticas...

G. K. Dexter dijo...

Bella reseña sobre una librería de que tan sólo poseía referencias de leídas. Sin lugar a dudas el paraíso ideal se parece bastante a esa habitación rodeada de estanterías colmadas de libros.

Un saludo cinéfilo.

hamlet dijo...

Qué libreria más bonita... y con historia... gracias por compartirla, Elphabilla... No sabía que existiera gente guay por ahí todavía, y menos que fuera así desde principios del siglo pasado...
Una razón más para visitar París.

Ana I. dijo...

el tour estupendo, hasta puedes entrar en Notre-Dame. Me ha encantado.

Ariel Luque dijo...

Se me caía la baba cuando miraba todo esos libros, espero algun día conocer ese paraíso!!!. Realmente un sueño!! Saludos!

Ariel.

Geno dijo...

Interesante historia la de la libreria y un lugar digno de visitar, sin duda.

Susana dijo...

Me lo apunto como lugar imprescindible que visitar en ese viaje que tengo pendiente a la capital francesa.

Natalia dijo...

Me encantó esa librería, fui hace dos años a París y tenía claro que tenía que visitarla. Y, por supuesto, me compré un libro, me hacía ilusión que me pusieran el sello ^^

Fauve, la petite sauvage dijo...

Pues yo no he ido. Pero con lo que me gustan los libros, no sólo iré algún día (además de a Limerick ;-) ) sino que voy con el pensamiento y me instalo en ese mundo interior que nos aisla de todo lo real, de todo lo demás; y conozco los sitios por lo que cuenta la gente que ha ido,,, y por los documentales que he visto, que también ayudan para la imaginación, así que ahora un poquito más y mejor con este artículo tan inspirador.
Saludos.

Unknown dijo...

Excelente. Como mi casa, bueno, mi ático. Sólo que no vendo libros ni admito turistas...