
Porque después de tantos años sigue dando conciertazos así de buenos, sin necesidad de espectáculos de "fuegos artificiales". Porque tiene repertorio de sobra sin necesidad de recurrir a las bazas seguras de los temas más populares (me hubiera hecho ilusión oir mi "don't think twice"). Porque aunque no dirija una sola palabra al público (únicamente para presentar a su magnífica banda) se lleva dos horas seguidas haciendo música sin descanso (que es, al fin y al cabo, para lo que vamos). Porque sí.
3 comentarios:
Esto se lo contarás a tus nietos...y yo a los mios.
"Mi amiga Elphaba escuchó en directo al gran Dylan"
Pues yo agradezco que sean agradables con el público y que al menos nos dirijan unas palabritas. Que poco cuesta y qué bien quedan.Me alegro de que te lo hayas pasado bien. ¡Qué gusto da ir a un buen concierto!
Ana, a nadie le amarga un dulce, y claro que siempre son bien recibidas unas buenas palabras, pero lo que quería decir es que, puestos a elegir, prefiero que me muestre su respeto presentándose a su hora y en condiciones, y no que sea muy dicharachero pero que llegue a la hora que le de la gana y no sea capaz de mantenerse en pie o decir algo coherente. Refiriéndome a algunas estrellas de pacotilla, claro. Vamos, que prefiero que me respeten como público a que sean simpáticos. Y si son las dos cosas pues mejor.
Publicar un comentario