miércoles, 11 de junio de 2008

Across the Universe


Creo que esta era una de estas películas que, especialmente, debía ver en pantalla grande. El título es de lo más sugerente para mí, ya que es una de mis canciones preferidas de los Beatles. Pero, para variar, no llegó a estos territorios, así que me he tenido que conformar con verla en diecinueve pulgadas. La puse a la fantástica hora de las dos de la mañana, para probarla, y ya no tuve corazón para pararla.

Across the Universe es una película atípica, un videoclip de dos horas, que fácilmente puedes adorar o detestar por los mismos motivos en ambos casos. Yo la adoro. No me parece perfecta ni mucho menos, pero me resulta encantadora.

Ya he dicho en alguna ocasión que desconfío a priori de esos musicales basados en la discografía de algún artista, porque suelen tener un argumento muy pobre confeccionado exclusivamente para encajar con calzador unas canciones que nada tienen que ver entre sí. De hecho, este argumento no se puede decir que fuera a convertirse en un guión de culto. Más simple y previsible no podía ser. Se podría decir que tiene todos los ingredientes para ser una película de adolescentes y, sin embargo, eso tampoco tiene por qué ser peyorativo. Ya quisieran ser así muchos productos destinados a ellos, porque una cosa es simple y previsible, y otra vacío y estúpido. Supongo que parte de la fuerza de la película, aparte de en lo estético y musical, está en sus personajes idealistas pero contenidos, un poco blandengues pero sin producir sonrojo, bastante bien interpretados por un grupo de caras casi nuevas, que me recuerdan un poco al elenco del musical Rent, pero menos maltratados por la vida.

En lo musical, como comenté antes, es un videoclip, o más bien una sucesión de videoclips visualmente muy atractivos, en ocasiones de lo más psicodélicos, coincidiendo con el momento adecuado de la historia y, a su vez, con los temas más "lisérgicos" de los Beatles. Los números están, casi siempre, sorprendentemente bien integrados en la trama, sin lo que se pueda denominar una coreografía en toda regla (lo que es bailar no baila nadie) y las letras del grupo se adaptan como líneas del argumento. Las versiones son bastante interesantes, aunque probablemente a algún purista le pueda parecer abominable, como suele ocurrir en estos casos. Pero el cine ha dado ya en otras ocasiones ejemplos versiones brillantes, como el Tango Roxanne en Moulin Rouge, y aquí hay algunas bastante buenas.
Le auguro de aquí a poco un salto a los escenarios...

2 comentarios:

Sergio Arán dijo...

SIII!!! El Tango Roxanne es lo mejor. Cuando ví Moulin Rouge sentí terror y disfruté al mismo tiempo: la película me encantó pero me aterrorizaba que contar así las películas se convirtiera en una moda. Su estética es perfecta para "esa" película. Únicamente para esa...

Elphaba dijo...

Sí, menos mal que no han salido imitadores de Baz Luhrman a porrillo.