viernes, 17 de diciembre de 2010

"To sleepe, perchance to Dreame; ay, there's the rub".

Muchos recordaréis ese corral de comedias lleno a rebosar durante la representación de "Romeo y Julieta" en la película "Shakespeare in love". Aquel teatro se llamaba "The Rose", un nombre precioso para un teatro dicho sea de paso. "The Rose" acogió a la compañía de la que William Shakespeare formaba parte, Lord Chamberlain's Men, hasta que estos construyeron "The Globe" , un teatro mayor y más espléndido, en 1599, a tan solo unos metros de distancia.

Me gusta el teatro, creo que eso queda claro. Me gusta el teatro en general y, además de otros autores, me gusta Shakespeare en particular, y mucho. Así pues, el Globe era una cita pendiente y pospuesta durante algunos años. Después de un estupendísimo almuerzo junto al Támesis en "The Anchor", un precioso y amplísimo local histórico de ambiente marinero, y uno de los pubs más antiguos de Londres, nada mejor que una visita como postre.


Pero os podeis imaginar que, después de tantos siglos, este precioso corral de comedias no es el primitivo en el que se estrenaron tantos clásicos de la literatura universal, sino una magnífica reconstrucción del original.

El proyecto fue una iniciativa de un actor y director estadounidense llamado Sam Wanamaker, apasionado de la obra del bardo. Wanamaker en su primera visita a Londres en los años 50 se decepcionó tanto de no poder encontrar ni rastro del viejo teatro, que centró sus esfuerzos y se dedicó durante décadas a recaudar ayudas y a levantar de nuevo un edificio que simboliza lo indecible en el mundo de la escena. Sin embargo no consiguió ver su sueño cumplido ya que murió cuatro años antes de su inauguración en 1997.


Por razones urbanísticas de peso, cuatrocientos años después era imposible la reconstrucción justamente en el mismo emplazamiento del antiguo edificio, así que el actual está a unos 230 metros del lugar original, dentro del mismo distrito de Southwark, junto a la orilla sur del río y a dos pasos de la Tate Gallery y del Millenium Bridge que cruza hasta la Catedral de Saint Paul. Aunque por aquel entonces aquella era una zona fuera de la ciudad, ya que los teatros no dejaban de ser un lugar mal visto y frecuentado por una patulea de los más variopinta.


Las visitas son cada media hora, y están dirigidas por un guía la mar de simpático y con una dicción impecable que a mí me parecía que era clavadito a Neil Hannon (de hecho no mientras que estoy escribiendo esto no paro de canturrear "The National Express".

El Globe es una preciosidad, y realmente mucho más espacioso de lo que puede parecer. De hecho su aforo supera los 2000 espectadores. El tour ofrece la oportunidad de conocer cómo era realmente un teatro de la época, qué tipo de personas acudían, qué precios pagaban (entre 1 y 6 peniques, y sin comisión por gastos de gestión al comprar la entrada) y dónde se situaban según su posición social.


Gracias a un meticuloso trabajo de investigación se ha conseguido recrear el aspecto original de la forma más fiel posible, utilizando tanto materiales como técnicas de construcción de la época para garantizar una experiencia más realista.

El escenario es absolutamente espectacular, decorado muy al gusto de entonces, con grandes columnas pintadas imitando el mármol. Las distintas trampillas en el suelo y en el techo permitían jugar mucho con los efectos visuales, y los balcones del fondo servían tanto para acoger a los músicos, como a los espectadores de la alta sociedad que no deseaban ser vistos, como para formar parte de la misma representación.




Realmente desde este graderío se tiene una visibilidad estupenda, pero al no ser un recinto techado, hace un frío que pela (unos 6 o 7ºC bajo cero de nada con el airecito de la orilla del río), así que las funciones se limitaban a las estaciones cálidas, de mayo a octubre, al igual que hoy día. Porque el Globe no solo se visita, sino que es un teatro en perfecto funcionamiento, donde se representan obras clásicas, principalmente de Shakespeare, al más puro estilo de la época isabelina. Es decir, música en directo, iluminación y efectos visuales de lo más artesanales (creo que no hay funciones nocturnas) y nada de micros. La experiencia completa, vamos.

Además, tiene un calendario con una programación de distintas actividades y talleres sobre la época de Shakespeare, que tienen una pinta divertidísima. Ponerse vestidos de época o una exhibición de espadas parece de lo más atractivo.


El Globe original se incendió en 1613. Su tejado de juncos prendió rapidísimamente y no se pudo salvar, así que un año más tarde se construyó otro Globe con tejas en lugar de juncos, y en el que Shakespeare ya casi no tenia nada que ver. Pero si el teatro ya era una actividad mal vista, unas décadas después ni os cuento, y en 1642 los Puritanos cerraron definitivamente sus puertas. Esta reconstrucción de 1997 es la del primer Globe, solo que en esta ocasión han tenido la precaución de instalar entre los juncos y sistema de antiincendios por aspersión que esperemos que no tenga que funcionar nunca.



Oh, y esa tienda de regalos.... Madre mía, que yo me hubiera traido la mitad. Preciosidades y detalles originales. Ya en su día (la tienda sí la había visitado antes) me compré un juego de imanes con insultos de la obras de SHakespeare que me encanta y que están pegados en mi nevera XD, y esta vez me he traido un par de libros y una camisetas chulísima de Hamlet, que deseando estoy de que llegue el calor para ponérmela. Una visita interesantísima y amena que recomiendo muchísimo (más que perder una hora y 20 libras en esa estafa de Museo de Cera).

Bueno, y como no me sé ninguna canción de la época isabelina, voy a dejar la canción que está en mi cabeza, o sea, "The National Express".



10 comentarios:

Geno dijo...

¡Que bonito! Supongo que tienes razón y es preferible visitar esto que el Museo de Cera XD La canción mola un montón auqnue no sea isabelina (o a lo mejor, precisamente por eso ;-P)

Elphaba dijo...

Más que nada porque el Museo de Cera tiene poquísimo expuesto y son cuatro personajillos de moda que se ven en un rato, no tiene nada! Y como tú comprenderás, pagar 20 libras (!!!!!) por ver la figura de Lady Gaga me parece un timo.

Zelgadiss dijo...

Ay omá pero que chulada!!!
Nunca he visto este teatro y creo que he ido como 5 veces a Londres, y eso que una vez estuve viviendo allí casi un mes... ¡¡Es imperdonable!! Ahora mismo creo que tendrá que ser visita obligatoria para la próxima vez, que yo tb soy muy fan de shakespeare!!

Me parece genial que lo hayan reconstruido "a la antigua" y respetando todos los detalles de la época, es guay!! Me ha encantado.

(The divine comedy me sigue pareciendo musicalmente interesante) ;-)

Candela. dijo...

Pues si su diccion sonaba a Neil entonces... ¿sería que era irlandés y no le pillaste el acento? XDDD

Elphaba dijo...

No mujer, se parecía a Neil Hannon, no sonaba a él. Si hubiera sido así le hubiera pedido que me cantara XDD.

Claire dijo...

Pues todas las veces que he ido a Londres estaba cerrado para visitar, porque hacían obra!
Y claro, sólo lo vi por fuera. No tenía pasta para pagarme ver la obra entera y tampoco tenía tanto tiempo libre.
Pero siempre ha sido uno de mis objetivos en Londres. Hasta mi hermana me decía que teníamos que ir de tantas veces que se lo decía yo!
A ver si para la próxima... pero vete a saber cuando será!
Ya veo que de dentro es genial, tal y como me lo imaginaba! Y porque ya había investigado y sabía como era... jejeje
La tienda no la visité nunca... muy mal! Aunque me lo hubiera querido comprar todo! jejeje

anele dijo...

Oooohhh,no has puesto fotitos de los regalos...
Tiene una pinta estupenda el tour por el Globe, siempre he tenido curiosidad por visitarlo. Me lo apunto por si algua vez vuelvo por Londres.
Una entrada muy interesante.

Carol dijo...

Q bonito, me encantaría poder ver una obra de teatro allí, de momento, a ver si consigo ir algún año a Almagro, que, salvando las diferencias, tiene que ser increíble, y todos los años lo dejo para el último momento y me quedo sin entradas. Bsos

hamlet dijo...

To die, to sleepe, no more... me encanta la camiseta! :D
un beso!

Malvada dijo...

¿Estás segura que no era Neil y que anda por ahí pluriempleado? XDDDDD
Vi por fuera cuando estuve en Londrés y me pareció precioso, pero no llegué a entrar porque andaba un poco justa de tiempo; aunque por lo que veo merece la pena visitarlo.
Un besito

PD: Me he puesto a leer tu entrada mientras suena de fondo "Perfect Lovesong". Ha sido una completa casualidad! :D