martes, 2 de marzo de 2010

Merendona

Soy el terror de los dorayakis. Me chiflan, y en Japón me comía al menos uno diario. Fue mi desayuno en los diez días que estuvimos, y era lo primero que buscaba al entrar en el Lawson de nuestro barrio.

Como casi todo lo que pruebo en el extrajero (y me gusta, se comprende), me propuse cocinarlo yo misma. El problema está a veces en encontrar los ingredientes, y después de tres años aun no he podido hacer platos deliciosos como el Żurek polaco.

Bueno pero, en primer lugar, ¿qué es un dorayaki?. Pues nada menos que la comida favorita de Doraemon, pero por si alguien no está familiarizado con sus costumbres gastronómicas, resulta que es un dulce japonés compuesto por dos tortitas esponjosas rellenas de pasta dulce de judías, llamada anko, que se utiliza como ingrediente de relleno típico en todo tipo de dulces y productos de repostería. En realidad la mitad de las madres españolas hacen creer a sus hijos pequeños que las Conchas Codan son dorayakis, y lo cierto es que su aspecto es muy parecido, sin embargo el bizcocho es de distinta textura y sabor, y el relleno es de chocolate en lugar de anko. El dorayaki es menos dulzón y empalagoso. Es un dulzor muy suave. Cierto es que allí también los encontré con variedades de fresa y de nata con anko, pero el genuino es el de anko solamente.


La preparación del dorayaki en sí no es especialmente difícil. Es un preparado parecido al de las tortitas americanas, con huevo, miel, agua, un poco de harina y muy poca azúcar, y se cocinan exactamente igual, añadiendo un par de cucharadas de la mezcla en la sartén, o como yo hice, en la plancha eléctrica sin añadir nada de grasa.

Lo complicado es el relleno. En primer lugar para preparar el anko hay que encontrar judías azuki, que es una variedad de legumbre asiática, de color rojo y grano redondo y bastante más pequeño que las judías pintas o rojas que solemos encontrar por aquí, así que no hay que confundirlas, porque no es el mismo producto. Hay quien si no encuentra un ingrediente en el Hipercor se le acaban los recursos, pero la verdad es que tampoco me costó mucho encontrarlas. Aquí las puedo comprar sin problemas tanto en la tienda de alimentos ecológicos como en una tienda de chinos que tienen cantidad de productos e ingredientes de toda Asia.


Seré franca: la elaboración es un coñazo. No es realmente difícil, pero sí da mucho trabajo. Solo se necesitan las azuki, agua y azúcar. Se trata básicamente de una tarea de confitado del triturado de judías pero con una serie de pasos que no deben saltarse si queremos obtener buenos resultados.
Para empezar el clásico remojado de la legumbre durante toda la noche. Luego vienen los hervidos, en el que las judías se cubren de agua, se llevan a ebullición, se enfrían con agua fría de golpe, se esperan dos minutos y se cambia el agua, así hasta tres veces, para que el grano suelte la sustancia que los amarguea. Entonces se vuelve a cubrir y se cuecen a fuego lento el tiempo que sea necesario (malditas aguas duras). Luego, sin tirar el agua que reste, se agrega el azúcar y una mini pizquita de sal, y se reposan diez minutillos, tras los que hay que empezar a machacarlos. No vale meterlos en la batidora, trituradora, pasapurés, etc, porque la pasta no debe quedar fina y uniforme, sino con el aspecto de eso, de algo machacado a lo basto, con trozos. Lo dicho, un coñazo, porque las judías se escurren cuando intento aplastarlas, las muy cabr....


Y nada, volver a calentar y mover todo el rato para que vaya eliminándose el agua que sobra y quede una pasta consistente que será de color marrón rojizo. Reconozco que no es un aspecto muy atrayente el que queda así todo junto, más que nada por lo oscuro que es. Pero bueno, como digo, es para una capa de relleno, que queda más estético, y hay infinidad de manjares exquisitos que si lo pensamos tienen una pinta horrible. Por cierto, que debería haber tenido en cuenta que en la cocción las legumbres esponjan y aumentan, porque tuve anko para montar una fábrica.

Toooooodo se deja enfriar, se guarda en nevera, y solo hay que pegar dos tortitas con una cantidad de anko al gusto, y ya tenemos nuestros dorayakis.

A mí me encantó, o al menos me quedó la satisfacción de que me quedaron exactamente igual que los que me comí allí, solo que una forma más irregular. Y ahora que se me está olvidando lo que despotriqué al hacerlo, estoy pensando en volver a repetir...

11 comentarios:

Zelgadiss dijo...

Yo por vagancia no las haría, y básicamente hacer las tortitas esas se me torna complicado-imposible. Lo otro a fin de cuentas solo es cocer y cocer, pero es imposible que yo consiguiera hacer esas tortas. Antes soy capaz de untar el anko en galletas maría. XDDDDDDD

Oye yo allí comí un día una cosa que tenía esa pasta dentro, pero lo de fuera era otro tipo de bollería. No estaba mal, pero donde esté mi pastelito de queso de Hokkaido... ¡¡que se quite todo!!

Es que en Hokkaido lo hacen todo bien bueno.
;-P

Elphaba dijo...

¡Pues tengo receta de melonpan! Aunque esa sí me parece un poco complicada de hacer, por no hablar de conseguir la esencia de melón.

Claire dijo...

Ualaaaaaaaa!!!
Como molan!! Te han quedado genial!!! Yo no sé si sabría hacerlos, eh? No he hecho nunca tortitas de esas y menos anko! jejeje
Pues me encanta como te ha quedado!
A mi me gustaron, pero tampoco no tanto como a ti. Estaban normal, si super buenas ni super malas. Supongo que es cuestión de acostumbrarse al sabor, pero molan mogollón!!
Eres una artista de la cocina!!!

Oh, hacer melon pan también sería genial!!! Que guai!!!

Zelgadiss, viva Hokkaido!!! jejejeje

Candela dijo...

este... cuando nos vemos???

Inma dijo...

Me parece divertidísimo tener una amiga q hace estas cosas!!

Cloti Montes dijo...

He leído hasta donde pone azúcar, después sólo he llorado y mirado las fotos. :((
Bsss
Cloti

anele dijo...

He mirado en Tokyo-ya pero no tienen esencia de melón, sólo licor. Con la cantidad de cosas que tienen ahí...
¿Qué es eso del melopan? ¿Pan con sabor a melón?Creo que lo he leído en algún sitio pero mi proverbial mala memoria siempre me juega malas pasadas...

Elphaba dijo...

Más que un pan es un producto de bollería. En el primer post de Tres turistas gastronómicas (mes de octubre) le hice referencia y posteé foto, aunque si buscas en el blog de kirai tiene una entrada muy buena al respecto.

chema dijo...

está claro que esas legumbres tienen que ser un producto que no se encuentra en los comercios más generalistas, porque dudo que de las alubias que comemos nosotros se pudiera obtener una pasta qye sirviera de relleno para un dulce... por el aspecto, te quedaron muy bien. tiene mucho mérito que te salieran igual que los que hacen en japón!

amigaenlasombra dijo...

a ver soy la conejilla de indias que probo los dorayakis, y tengo que confesar que estaban de muerte, de hecho con lo que sobro de pasta nos hicimos mas en casa (mars yo se que es trabajoso pero quedaron geniales)
y si hay que probar el melon pan yo me apunto cuando mandes

Geno dijo...

¿Por qué vives tan lejosssss? ¡Yo también quiero ser conejillo de indias como amigaenlasombraaaaaa! jajajjajaja. Y es que ¡vamos! si no me atrevo con otras cosas más sencillas y rápìdas me temo que esto lo consideraré misión imposible