Cuánto siento que no hayamos podido ir a ese festival de cine juntos, o no haber podido compartir contigo otro concierto más de REM. Cuánto siento no poder seguir discutiendo de cine contigo, y reirme una vez más cuando intentas hacerme rabiar sin éxito metiéndote con Harry Potter.
No tuviste tiempo. Tenías el corazón demasiado grande y se rompió demasiado pronto.
No me salen las palabras. Este nunca ha pretendido ser un blog excesivamente íntimo o personal, pero hoy solo puedo expresar tristeza y desconcierto.