sábado, 30 de agosto de 2008

Emoción


Eso es lo que me invadió en aquel momento. Las lágrimas asomaron por mis ojos sorprendiéndome. Los cuadros que siempre admiré y que contemplé tantas veces en mi colección de laminitas estaban ahí, abrumándome todos juntos frente a mí, en la sala de los impresionistas de la quinta planta del Museo D'Orsay, con sus brillantes colores que jamás hubiera imaginado que tuvieran de tal intensidad. De pronto me encontraba ante Van Gogh, Monet, Renoir, Degas, Pissarro, Sisley... que dejaron para siempre sus almas y sus azarosas vidas atrapadas en sus pinturas, allí en París.

Los flashes de los turistas se disparaban intentando plasmar algo de aquello en sus cámaras digitales, y capturar el instante en que ellos estaban allí, junto a las obras. Yo no quise hacer ninguna foto en aquella sala porque sabía que verlas más tarde de esa forma sería decepcionante.

Belleza en estado puro, mi garganta hecha un nudo, y Elphaba adelantándose para que nadie viera como se le saltaban las lágrimas.

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Veo que ya estás de vuelta!
El Museo D'Orsay es mi debilidad :_. No sólo porque adoro el impresionismo (Monet y Van Gogh son dos de mis pintores favoritos), sino también porque el museo en sí es una preciosidad :D.
Un besote mu gordo!

Anónimo dijo...

También conozco ese Museo y me ocurrió lo mismo; tanto imaginar esos cuadros y al final los tenia delante...una pasada!
(Recuerdo haber forrado mis libros de texto del bachillerato con láminas de esas pinturas)

Inma dijo...

Los grandes expertos en arte a veces desprecian a los impresionistas por su popularidad, a todos nos gustan por su colorido y por su luz. Yo creo que en eso está su grandeza, son nuestras y forman parte de nuestra vida. Elphaba me has emocionado.

Findûriel dijo...

Ayyyy... como cuando yo vi por primera vez un cuadro de Van Gogh 'in person'... si es que la naturaleza no nos ha hecho para estas emociones...
Por cierto, ¿flashes? Qué poca consideración para con la delicadeza de los cuadros. No dejo yo que se dispare un flash en la iglesita en la que trabajo, me parece terrible que en el museo sí se deje.
Un beso y TELL ME MOREEE

Candela dijo...

Es la misma impresion que me invadio a mi en el Musee D'Irsay, es justo eso. Yo hice fotos sin problema a todo, auqnue habia posters de prohibido, pero todo el mundo las hacia, quedaban 15 minutos para el cierre y no te decian nada, jejee.

Carlos Castedo dijo...

El museo de Orsay es, seguramente, mi preferido por su entorno junto al Sena, su envoltorio -esa bella estación reconvertida-, su tamaño -lo ves perfectamente en un día sin pensar que te dejas la mitad- y los tesoros que guarda, no sólo impresionistas sino obras maestras de todo el siglo XIX como El estudio del pintor de Coubert o La balsa de la medusa de Géricault.
Saludos.

Elphaba dijo...

He visitado algunos de las grandes museos de arte en distintas ciudades de Europa, y este museo se ha convertido, con diferencia, en mi favorito. Por todos esos motivos que dices, y no solo por los impresionistas, que fue lo que me tocó la fibra sensible por esperados y deseados.

Susana dijo...

A mi también me encantó ese museo. Yo creo que tiene algo especial, tanto por su contenido como por su forma exterior.

G. K. Dexter dijo...

La posibilidad de sentir esa imitación del alma que poseen los objetos inanimados y que en las obras artísticas aún se realza más.
Y que aún tenga que discutir con algunos colegas y amigos acerca de la belleza de los cuadros de Van Gogh.

Un saludo cinéfilo-pictórico.

P.D.: lo de las cámaras y los flashes resulta un tanto irritante, como los montoncitos de espectadores que se agolpan ante las pinturas, con esa estatura que los convierte en idóneos para participar en la NBA.

Elphaba dijo...

Es decir, mi estatura xDD

Anónimo dijo...

Hola! A mi no me conoces, pero a mi madre sí, que es quien me ha dado la dirección de este blog. Realmente he alucinado porque es estupendo. Enhorabuena! Qué suerte que pudieras entrar en el D´Orsay, cuando yo estuve en París la última vez lo estaban remodelando y no pude ver nada. De todas formas, aunque adoro el Impresionismo, cuando yo sentí verdaderamente esa emoción de la que hablas fué en el MOMA de N.Y. en la sala de los J. Pollock, me hicieron una foto y salgo con cara de alucinada... (Me encanta el expresionismo abstracto, aunque tambien se me ponen los pelos como escarpias ante un Rembrandt o un Vermeer... y por supuesto ante el M.Arnolfini en la National Galery, siempre que voy a Londres me paso a verlo).

Elphaba dijo...

Hola! Me alegro mucho de tu visita a mi blog y de que te guste. Imagino que tu madre será mi "compi", jejeje.
Pues unos días antes de visitar el D'Orsay, unos amigos míos visitaron el MOMA, y me describieron también esa sensación.
Yo la National Gallery la he visitado un par de veces, y una de las cosas que más me impresionaron fue la sala donde hay varias obras de Canaletto.
De todas formas el D'Orsay se ha convertido ya en mi museo favorito con diferencia.

Anónimo dijo...

Pues sí, has dado de lleno, esa es mi madre... Tengo ganas de visitar el D´Orsay, sobre todo por Degas, tanto su pintura como su escultura son maravillosas, dan una completa sensación de movimiento, lo cual ya es difícil en una escultura. Pero como sabrás seguro por mi madre (se le cae la baba a chorros), ahora tengo un baby hiper-trasto de dos años y medio y no tengo ganas de que la dirección de ningún museo me denuncie por vandalismo y destrozos... ¿Fuiste a ver el Pompidou? Cuando podía viajar tranquila, a mí me gustó mucho, no solo por sus obras, sino también por el edificio, que en sí mismo también es una obra de arte... Y si te gusta ver maravillas de Canaletto (entre otras muchas maravillas), me imagino que habrás estado en la Academia de Venecia, merece la pena hacer la mega-cola. Y hablando de colas, ¿fuiste en Paris a la Saint Chapel...? Me hubiese quedado allí el resto de mi vida atrapada en la red de colores que reflejan sus vidrieras, no he visto nunca nada parecido sin necesidad de efectos especiales... Ya sé que me estoy enrollando, pero es que me gustan los temas de los que hablas en tu blog, y en mi círculo diario no es fácil hablar de todo esto, ultimamente no salgo de conversaciones como ésta: "- A mi hijo no le he conseguido quitar los Dodotis este verano, ah! ¿qué me dices? el tuyo ya hace caca desde antes del verano en el orinal?¡Qué suerte!..." Te haces una idea ¿no? Eso sí, aunque ya casi no puedo viajar como me gustaba (museos, espectáculos...), sigo leyendo, escuchando música, y comprando pelis en DVD, ya que tampoco puedo ir al cine, tu "compi" está muy lejos y no me puedo escaquear casi nunca, (por no decir que nunca). Me ha encantado la versión que tienes del Tema de Amor de Romeo y Julieta de Nino Rota, nunca la había escuchado, es maravillosa. Del Fantasma de la Opera ni te cuento, antes de que estrenaran la peli, ya la había visto en vivo en el Lope de Vega de Madrid y en Broadway (pelos de punta cuando empieza a tocar la caja de música y se destapa la lámpara...). Y para acabar y dejarte sitio en el blog, una pregunta: ¿No te gusta Ruiz Zafón? No he visto ningún libro suyo en la Biblioteca (la cual curiosamente se parece mogollón a la mia, casi un calco), y a mi me engancha muchísimo. ¿Y Stieg Larson? Yo estoy deseando que publiquen en castellano su segunda parte de Millenium... En fin, ya te dejo, que me reclaman.

Candela dijo...

Hay vida despues de ser madre!!
Yo voy a ser mu mala madre, porque a mi no me iba a impedir viajar, que pa eso esta el padre y los abuelos.

Elphaba dijo...

Eso es muy fácil decirlo, pero hacerlo no tanto. Además, creo que los abuelos no están para eso, que los niños son de cada uno. Se puede viajar, y si se puede se debe, pero hay que adaptar un poco las cosas,y hay ciertos sitios a los que no se debe ir con pequeños.
Pero en fin, que no quiero desviarme del tema. Arancha, no he tenido aun ocasión de visitar Italia, pero todo llegará. El Pompidou solo lo vi por fuera, y por supuestísimo que visité la Sainte Chapelle, y tampoco me hubiera importado pasarme allí la mañana mirando al techo, jejeje.
De Ruiz Zafón aun no he leido nada, aunque parece complicado encontrar hoy día alguien que no haya catado "La sombra del viento". Pero ya caerá, que me suele gustar que estos éxitos envejezcan un poco antes de atacarlos. Al otro autor no lo conozco, pero investigaré en la biblioteca.
Por enrrollarte en los comentarios no te preocupes, que no hay límite,y me gusta que la gente se sienta cómoda enrrollándose con los mismos temas que me gustan a mí.

Candelilla!! Que llevo unos días que no coincido contigo para nada. A ver si charlamos antes de que partas y nos ponemos de acuerdo ;-)

Anónimo dijo...

De serte sincera, Elphaba, de Ruiz zafón me gustó la famosa Sombra del Viento, pero donde me atrapó verdaderamente fué en sus obras "juveniles": Marina; Las Luces de Septiembre y El Principe de la Niebla... Es evidente que en estos libros no había alcanzado la madurez literaria que en sus obras famosas, pero me encanta su mezcla de fantasia, terror para "adolescentes" y romanticismo. De hecho, se nota facilmente que luego recoge ideas de ellas para su "Sombra del Viento" y "El Juego del Angel". Respecto a Stieg Larsson, solo tiene tres obras, ya que si lees su biografia, no le dio tiempo de continuar con lo que él pensaba que iba a ser una pentalogía...