martes, 22 de enero de 2013

Un ratito de relax.

Estos días en los que acuso el frenético ritmo de vida laboral y personal de las pasadas fiestas, en los que han cesado tanto uno como otro, y en los que me resiento de mis contracturas musculares varias, es cuando echo un poco más de menos los recuerdos agradables de las últimas vacaciones: viaje a Japón, edición 2012.
 
Tan sólo la imagen mental de verme sentada en un tren contemplando este viejo y conocido paisaje por las ventanas me resulta relajante, y estimulante al mismo tiempo.

 
La verdad es que el comienzo esta vez fue infernal. La historia fue mucho más larga, desesperante y surrealista de lo que suena cuando la cuentas, pero una huelga anunciada el día antes de nuestra partida, con vuelo cancelado incluído, nos obligó a mover Roma con Santiago, primero para llevar a cabo la misión imposible de contactar con la compañía y poder encontrar una complicadísima solución alternativa, con horas al teléfono, incertidumbre, problemas técnicos, retrasos, personal poco colaborador, llamadas desesperadas desde el avión a punto de despegar, carreras de película por la terminal de Munich (una escena que ni imagináis), logramos llegar a nuestra conexión para Tokio literalmente en el último segundo. Tanto estrés acumulado en las últimas 48 horas que, cuando los dos nos desplomamos jadeantes y sudorosos en nuestros asientos (sobre todo yo), ante los ojos atónitos del resto de los pasajeros ya cómodamente preparados para el despegue, me eché a llorar como una niña de puro estrés. Realmente no nos quedamos en tierra porque nos empeñamos con todas nuestras ganas, mantuvimos la serenidad (aunque estábamos atacados por dentro) y luchamos como fieras por llegar, porque lo teníamos absolutamente TODO en nuestra contra. A partir de ahí el vuelo transcurrió sin incidencias, con mi escaso espacio para las piernas habitual, pero maravillosamente atendido y con buena comida (excepto unos tallarines fríos de color rosa que parecían y sabían como los de Play-Doh), aunque con el sonido ambiental del llanto furioso de una niña de alrededor de un año durante VARIAS HORAS.

Pero llegamos. Sin maletas, pero llegamos (las maletas no corrían tanto como nosotros por la terminal, así que no llegaron a tiempo, lo cual significaba que nos las llevaban cómodamente al hotel al día siguiente y no teníamos que cargar con ellas, yupi). Y estaréis conmigo en que aterrizando en Narita a las 11 de la mañana, después de todo el movidón, de pisar cinco ciudades distintas, de cuatro países diferentes en las últimas 24 horas ("hijo, ¿pero no estás en Italia?" "No, mamá, estamos en Suiza. Lo de Geneva resulta que era Ginebra y no Génova..."), y de 15 horas de vuelo, el plan turístico para aquella tarde estaba más que claro: "Nos vamos a un Onsen".
 
La tradición y la pasión de los japoneses por la cultura del baño se traduce en una amplísima oferta de baños termales, con función tanto higiénica como relajante, llamados Onsen.
A muchos os vendrán a la mente esos baños de roca al aire libre en medio de una montaña, o a Shin-chan aseándose con su padre en los ofuro o baños colectivos, sentado en un banquito con un cubo de agua (de esos últimos ya hablé en este blog hace un par de años). Los Onsen pueden ser de muchos tipos, tradicionales o modernos, artificiales o absolutamente naturales. El elegido por nosotros, bastante famoso, es el llamado Oedo Onsen Monogatari (literalmente "La leyenda de los Onsen del Gran Edo", siendo Edo el antiguo nombre de Tokio).
 
 
 
El Oedo Onsen Monogatari es una mezcla de todo, baños tradicionales, modernos, spas occidentales, y parque temático del antiguo Tokio. Su página web tiene una intro la mar de graciosa e interactiva, y en su versión en inglés podéis encontrar toda la información importante de su funcionamiento y estructura, con algunas fotos que yo no tengo por razones que más tarde explicaré. Lo más interesante es que por unos precios extraordinariamente buenos, mucho más baratos que cualquier spa de miniatura de por aquí, podéis estar todo el día, y es que el horario de apertura es de 11 de la mañana a 8 de la mañana del día siguiente.
 
 
 
La llegada al Onsen te invita a la inmersión total. Debes dejar tu calzado en una taquilla a la entrada, antes incluso de los mostradores de venta de pases. Eliges tu kimono de baño de entre todas las tallas y diseños disponibles (incluídas en el precio además de las toallas y todo tipo de material de higiene básica),  y a partir de ahí ésa y una pulsera con la llave de tu taquilla será, como mucho, tu única equipación dentro del recinto.
 
Estos baños están divididos en tres áreas principales: la zona de ocio y restauración, los baños separados por sexos, y la zona termal común en los jardines exteriores.
 
En los baños separados por sexos la cuestión es que tienes que ir completamente desnudo, de ahí la separación. Sólo puedes ir acompañado por una pequeña toalla, así que si eres una mujer muy pudorosa, lo siento, pero tienes qué elegir si tapas tetas o bajos ^^U. Obviamente en esta zona están prohibidas las cámaras. Así que nada, cada uno por un lado, y en hora y media nos vemos otra vez.
 
Estos baños se dividen a su vez en tres zonas: la de ducha y escamondado previo a las piscinitas, que está más equipada que el baño de mi casa, la zona cubierta de piscinas, que es bastante grande y parecida a un spa de los de aquí, con su sauna y sala de masaje y todo, y un pequeño jardín exterior entoldado, donde te puedes bañar al fresquito, entre la vegetación, estanques de rocas y tinajas de madera. Diseñado perfectamente para que parezca totalmente natural pero, aunque no deje de ser producto del un diseñador de jardines, lo cierto es que las aguas sí son realmente termales, extraídas del subsuelo de la bahía de Tokio a unos 1500 metros de profundidad.
 
Una vez duchados y "enkimonados", reunificamos el equipo para ir a los jardines mixtos. Un nuevo gustazo el sentarse allí remojando los pies o paseando entre los guijarros a la luz de los farolitos. Fijáos en lo bien que luzco la indumentaria.
 



 
No pudimos ni quisimos resistir la tentación de entrar en la casetita de los pececillos. Esos para los que las pieles muertas de tus pies constituyen un delicioso manjar. Tengo que decir que acuden raudos y en manada como pirañas después de estar a dieta, a pegarle bocaditos a tus pinreles, y que no hacen daño aunque se notan los mordiscos, pero hacen unas cosquillas de morirse. Al menos a mí, que no podía mantener los pies dentro 10 segundos seguidos, con un ataque de risa cosquillosa la mar de tonto. Mi amigo en cambio, estaban tan pancho, encantado con sus "pirañitas", y sus "pirañitas" encantadas con él, porque iban más a sus pies que a los míos, todo hay que decirlo. Debe estar más bueno.
 
 
La temperatura era estupenda para una sesión de remojos al aire libre, respirando el aire y la tranquilidad nocturnos, y un auténtico gustazo hacerlo en un marco tan agradable a la vista, con una tenue luz más que adecuada para tomarse un refresco o una copita si apetecía.
 
Era el momento de reponer energías después de tanto relax. Así que decidimos ir a la zona de ocio, a dar una vuelta por las tiendas, y cenar algo. Todo eso se encuentra distribuído en una nave cubierta pero diseñada de forma que aparenta ser un antiguo poblado, o más bien dicho, las calles de Edo/Tokio en el siglo XIX en pleno bullicio, como si en un festival veraniego se encontrara, con su torre central, farolillos dispuestos por la calle principal, un firmamento que empieza a clarear en la lejanía, y algunos árboles, que por lo que sé, cambian según la época del año para que estén en plena floración, o cuajados de hojas rojas y amarillas, o bien con sus ramas desnudas. He encontrado una imagen con la vista general de esa zona desde cierta altura, para que os hagáis una idea de cómo es.
 
 
 
Todo el mundo paseándose con el ligero kimono de algodón y los pies descalzos sobre un suelo de madera absolutamente brillante. Y mientras algunas personas optaban por someterse a alguno de los muchos tratamientos corporales que se ofrecen aparte, nosotros pasamos del olor a jabón al olor a comidaaaa. Familias, pandillas de jóvenes o parejitas paseando entre las tiendas de dulces, de souvenires, de cucuruchos de helado de té o de hielo picado con siropes de frutas, casetas con antiguos juegos de feria para los niños, y algún que otro actor pululando por ahí.
 


La oferta culinaria era variada, y optamos por algo de pollo frito, unas brochetitas, unas verduritas encurtidas, sopa y nuestra imprescindible ración de edamame para picar. Todo cargado cómodamente a nuestra pulserita. Es posible que lo haya explicado en otra ocasión, pero el edamame no son otra cosa que vainas de soja hervidas con agua y sal, parecidas tal como véis a unas vainas de guisante, y lo que se come son las semillas tiernas que lleva dentro. Más adictivas que las pipas, y mucho más sanas, dónde va a parar.
 
 

Tengo que aclarar que este lugar se encuentra en Odaiba, distrito dedicado principalmente al ocio, comercio, exposiciones y algún museo, ubicado en una de las islas artificiales con que cuenta la bahía. Así pues, antes de tomar el monoraíl de vuelta a nuestro alojamiento, bien merecía la pena una breve parada en el paseo marítimo, lugar favorito de parejitas y de fotógrafos armados con cámara y trípode, para contemplar las mejores vistas nocturnas de la bahía de Tokio.

Ahora sí, el viaje podía por fin comenzar.

 

22 comentarios:

anele dijo...

Dios, estoy literalmente babeando!! Yo quise ir al Monogatari, pero al final hubo que elegir entre unas visitas y otras porque no había tiempo para todo. Pero me quedé con unas ganaaaaas.... Esos baños exteriores...
Y estoy alucinando con tu post. Qué maravilla de kimonos de baño, menuda variedad para elegir!!
Y casi me atraganto de risa ... tetas o bajos.

Y encima tiene peces garra rufa!!! los adoroooo!!!
¿Cuántas horas estuvistéis? y encima dices que no es caro... El paraíso. Ideal tras una jornada estresante como la que tuvistéis. Veo que mereció mucho la pena :))

Elphaba dijo...

Ya ves, este año con el pico más caro de cambio de moneda salía a 19€ para poder estar literalmente el día entero, y sí entrabas a partir de las 6 como hicimos nosotros, 14€. Podríamos habernos quedado toda la noche si queríamos, pero estuvimos algo menos de cuatro horas. Pensé en quedarme un poco más para ver qué tal era el baño de hombres, que al parecer era un poco diferente, pero no me dejaron :P.
La verdad es que he estado dos veces en el Oedo Onsen, y este año me hubiera gustado ir a uno tradicional en algún ryokan de montaña o algo igualmente tradicional, pero por circunstancias no pudo ser, así que tendrá que ser espero que para el cuarto viaje.

Geno dijo...

Buena manera de recuperar del estres del viaje que ¡¡tela marinera!! Además del relax, un poco de viaje en el tiempo ¿no? jejeje Ainsss, el edamame, oishii! XDDD

Candela dijo...

Grande el enlace a Herodes. GRANDEEEEE

Julio Rodríguez dijo...

He leido todo esto mientras comía en el restaurante en la la pausa del trabajo. Más de uno me debe haber mirado por las risas que me echaba por lo bajini mientras miraba el teléfono entre bocado y bocado. Además porque conozco la versión extendida con comentarios de la autora de la odisea aerea.

¡Oiga Ud!, en algunas fotitos has usado trípode ¡Confiesa!

Inma dijo...

En la intro casi me pongoa buscar un Wally nipón. ¿No va de eso? :P
Llévame, por Dios, llévame pero ya a un sitio de esos, esté donde esté

Inma dijo...

.

Elphaba dijo...

Julio, tú y yo sabemos que la versión extendida incluye mucha más tensión y lenguaje obsceno. Esto es PG, y la extendida es R, XDD.
Con trípode solamente una de ellas, y creo que es obvio cuál :).

anele dijo...

Qué barato!! Como dices, pagas más aquí por un spa completamente anodino. Y lo del riokan de montaña... eso sí que es un sueño. Me imagino en uno de esos parajes verdes y montañosos, al remojo... ooohhhh.
¿Sabes dónde me encantaría ir? a Kanazawa un pueblecito en la costa oeste del que ví unas fotos preciosas cuando planeabamos el viaje. Un riokan allí estaría genial :)

BLAS dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
BLAS dijo...

Dios mio... Y a mi se me ocurre leer tu post recién llegada al despacho. Justo antes de ponerme a trabajar, en lugar de meter los pies donde las pirañas esas.
Me he quedado relajada y babeante con la narración de tu relax de llegada y las fotos (te sienta de vicio el kimono. Ya debes tener práctica porque el cojincillo ese de la espalda, Dios sabe donde me lo acabaría poniendo yo).
La verdad es que te toque un peque llorón e histérico en un vuelo es para pegarse un tiro (o pegárselo a el), pero yo tuve que dejar de quejarme cuando mi vikimbo comenzó a viajar, porque la verdad es que los padres de los llorones lo pasamos fatal al no poder ahogar a nuestros bebés y aguantar las malas caras de la gente por una causa tan comprensible, si... Así que en lugar del enlace al adorado rey Herodes, los papis pensamos en otra clase de enlaces, como por ej. éste (para no salirme de contexto):
http://es.wikipedia.org/wiki/Harakiri

Elphaba dijo...

Lo malo, Anele, es que esos ryokan sí que son muy caros, pero me tengo prometida a mí misma darme el capricho de una noche en uno.
Blas, el kimono me sienta de pena, por desgracia, con lo que me chiflan, pero para eso tengo potestad para escoger una foto oscura y desenfocada en la que se me vislumbra de lejos y de espaldas jejeje. Por otra parte, comprendo perfectamente el enlace alternativo para padres que propones jejeje. A menudo soy testigo de la permisividad e impasibilidad d e algunos padres ante el mal comportamiento de sus hijos, pero en otras ocasiones, me compadezco de su impotencia porque realmente están con las manos atadas.

Cloti Montes dijo...

Es genial cómo te trabajas tus entradas. llevaba mucho sin venir por aquí y me he dado el paseo completo, creo. Enhorabuena.
Lo que más me ha sorprendido es lo de extraer el agua desde tanta profundidad, 1500 metros me parece una pasada.
Bsssssss
Cloti

Elphaba dijo...

Por eso a veces tardo tanto en actualizar, Cloti, porque tardo mucho en poner en pie una entrada a mi gusto y necesito sacar horas tranquilas para hacerlo, y no a retazos. Gracias por pasarte, y espero que hayas disfrutado el paseo :).

G. K. Dexter dijo...

Elphaba.

Se echaban de menos tus "entradas japonesas". ¡Qué bien!

Un saludo cinéfilo.

chema dijo...

qué agradable, pasearse descalzo por esos lugares, y con el kimono, que aunque nunca he llevado uno puesto, seguro que es el no va más de la comodidad. os lo merecíais, después de un viaje tan estresante...

Zelgadiss dijo...

Huy, menudo homenaje que os disteis al cuerpo, muy bien para relajar el post estress del viaje, que de verdad fue muy accidentado y estuvisteis con los nervios a flor de piel hasta el último segundo (como de película).

Me parece muy curioso todo ese tema de como funcionan estos sitios (muy chulas las fotos x cierto), pero para mí un onsen es como el amor, "me parece muy bonito, pero para lo demás". Tú mejor q nadie sabes que no me conseguirías meter en uno ni loca. ^_^U

X cierto yo a Odaiba lo relaciono con un tifón y paraguas rotos, si usted me entiende. ;-P

Elphaba dijo...

Y yo, Zelgadiss, y yo... Y eso que ya he estado en Odaiba dos veces más y ya no me han pillado más tifones XD.

Bruno Taut dijo...

Quiero hacer un acotación a la frase de que los baños están separados porque se va desnudo. La relación causa-efecto no es correcta.

Los baños eran mixtos hasta la llegada de los puritanos gringos alrededor de 1865, que se escandalizaron de que hombre y mujeres departieran desnudos en esos antros de sublime perdición. Fue con la Restauración Meiji cuando comenzó la separación de los baños. Pero aun hoy se pueden encontrar algunos balnearios con baños mixtos. Sí son frecuentes los baños familiares, así los llaman, más privados.

En conclusión, que la causa de la separación por sexos en los balnearios es el cristianismo. O los gringos, según se quiera ver.

¡Ah! Esos kimono no son kimono, son yukata.

En ese balneario de Odaiba hay baños termales para perros...

Saludos,

BT

Elphaba dijo...

Es cierto que en la cultura japonesa tradicionalmente no se daba ese pudor por la desnudez en el baño, tanto en baños públicos como en el ámbito familiar, y que incluso hoy en día sigue existiendo cierta diferencia cultural con Occidente en ese sentido, entre otros, y dentro de Occidente a su vez, existen muchas diferencias. Sin embargo existen allí pudores de otro tipo que no son propios de aquí, no tiene mayor importancia. De todas formas por aquí tampoco son raras las playas nudistas o semi nudistas. E independientemente de su origen, no he dicho nada incorrecto al decir que la causa de la separación es la desnudez, porque si no se fuera desnudo no estarían separados, es a lo que me refería, jejeje.

Conozco la existencia de esos baños y balnearios mixtos. Los ryokan con baño mixto son muy buscados sobre todo por las parejas, porque la verdad es que no tiene gracia irte a pasar unos días a un sitio precioso con tu novio/a o esposo/a, y que cada uno esté por un lado. Pero por lo que sé, los mixtos suelen ser más tradicionales y menos multitudinarios, no? Al fin y al cabo también está a la orden del día la separación por sexos incluso en el transporte público, para evitar acoso sexual presente en todas las culturas, y no por pudores importados, hay que tenerlo también en cuenta.

Respecto a kimono/yukata, son yukata tal como dices, en efecto, propios del baño y de la indumentaria veraniega, y es la denominación más exacta. Si usé la palabra kimono fue para facilitar la comprensión de los lectores no familiarizados con el tema, ya que la intención del blog no es escribir un tratado de cultura japonesa, sino compartir mi experiencia personal como viajera, y también porque además, kimono es una forma de denominarla genéricamente (como fuku, wafuku, etc), que significa literalmente prenda de vestir, aunque es cierto que el kimono específicamente se refiere frecuentemente más a una prenda más completa y elegante, bastante más complicada e incómoda de vestir.

Es cierto! Los baños termales para perros, jejeje. No los conozco por dentro, pero me hubiera encantado echar un vistazo. Están justamente en el edificio anexo, verdad?

Gracias por los apuntes, y un saludo!

Bertha dijo...

Jolines que chulada y las fotos estan genial.

Claire dijo...

Me encanta el Oedo Onsen Monogatari! Y la musiquilla de la web nos tiene encantadas, verdad? jajajaja
Que guai que pudieras repetir! A mi encantó y repetiría, la verdad. Es muy chulo todo!
Lo de ir a una tradicional en un ryokan de montaña ya sería lo más, pero poco a poco, ya tendrás más oportunidades de ir, eh? ;-P
Os merecíais el onsen después de la accidentada ida... Vaya tela....