domingo, 11 de septiembre de 2011

Los fines de semana nos vamos al pueblo

Incluso la reina Isabel II de Inglaterra dice cosas como ésa. Claro que el pueblo al que se refiere es Windsor, y 'la casa del pueblo' es un castillo cuya extensión es casi la de cinco campos de fútbol, y cuya historia se remonta a casi 900 años atrás.
Windsor, en el condado de Berkshire, a unos 30 kilómetros de Londres, es una pequeña y muy próspera (mucho, a juzgar por las casas y los coches que se ven allí) ciudad a orillas del Támesis que alberga una de las residencias oficiales de la reina. Ni que decir tiene que es un lugar precioso y tranquilo (a pesar del turismo) para vivir, aunque supongo que no está al alcance de muchos.




Los británicos, que no sólo tienen verdaderas maravillas, sino que las saben conservar y vender muy pero que muy bien, han mimado su patrimonio y hacen que los casi 20 euros que pagas por entrar aquí (audioguía incluída) merezcan mucho la pena. Además, esa entrada tiene la ventaja de que con sólo sellarla el día que la adquieres, te sirve para entrar el resto del año, y si encima compras tu billete de tren anticipadamente por la web, el precio del viaje se reduce de 24 libras a 8. Jugando bien sus cartas, quien vaya a estar una temporada por Londres tiene excursión a Windsor asegurada.



Pero la que tenía la excursión asegurada era la reina Victoria, a la que construyeron la estación justo en la puerta de su casa, no fuera a ser que le hicieran rozadura los zapatos de tanto andar. Hoy día sigue funcionando con un pequeño apeadero (hay otra estación al otro lado del castillo), pero está reformada y convertida en galería comercial semi cubierta.





El recorrido por los terrenos, edificios y exposiciones del castillo bien ocupan la mañana, sin ir demasiado lento ni demasiado deprisa. Tanto es así, que está permitido salir y entrar del recinto para comer o descansar con la debida identificación.



Pero no será porque no haya lugares de descanso en el interior. Cualquier rincón se puede convertir en zona de relax, con unas magníficas vistas o un jardín espectacular, como éste construido en el foso de la Torre Redonda. Un foso que jamás tuvo agua como era lo habitual, y en su lugar algún rey de cuyo nombre no puedo acordarme decidió darle un uso más estético que defensivo, ya que la época en la que te invadían un día y el otro también había quedado muy atrás.

Me voy a recrear poniendo fotos del jardín porque es una preciosidad, y su acceso parece la entrada a un lugar secreto.










Evidentemente no se pueden visitar las dependencias privadas de la reina, pero sí que se visitan las estancias que hoy día aún siguen sirviendo de alojamiento a invitados oficiales, la impresionante colección de arte y la capilla de San Jorge.





En la ostentosa capilla del castillo se han celebrado matrimonios, funerales y entierros de algunos de los monarcas más conocidos e importantes de la historia. Allí yacen por ejemplo el rey Carlos I, el rey Jorge III (el de 'La locura del Rey Jorge'), el rey Jorge VI (el de 'El discurso del Rey') con su esposa, o el mismo Enrique VIII.



Como decía, Windsor es un pueblo bonito y con mucha vida, y a la hora de comer hay bastante donde elegir.



Quizás el lugar más conocido es la Casa Torcida, o The Crooked House of Windsor. Como veis, esta casa de casi cuatrocientos años está realmente torcida, y no debido a un capricho del arquitecto, sino a que la madera de roble con la que fue construida estaba demasiado húmeda y así se quedó.



Originalmente fue una carnicería, proveedora oficial del castillo, e incluso tiene un pasadizo secreto que comunica con él, hoy día bloqueado, por el que se dice que algún que otro rey salía para acudir a su cita secreta. Hoy día y desde hace 30 años es una casa de té, en la que se puede desayunar, almorzar, merendar y cenar casi como si fueras el personaje de un libro de Enid Blyton.



Estoy pendiente de probar ese sitio en alguna ocasión, pero de momento nos decantamos por un almuerzo ligero en la estación, suficiente para darnos energía para la siguiente visita, que estaba tan solo cruzando el puente...

12 comentarios:

Geno dijo...

Leñe, con el pueblo y la casa del pueblo de la reina. Casi, casi como los mios, jajajjaj

chema dijo...

a mí me gustan mucho los pueblos con casas y monumentos antiguos. no todo ha de ser playa a la hora de hacer una escapada.
ahora bien, en inglaterra tienen bastante más cuidados y limpios sus edificios antiguos que en españa. quizá nos hemos acostumbrado mal -hablo por mí, al menos- a ver cierto encanto en las piedras desconchadas y llenas de roña. que un edificio esté limpio no le quita antigüedad y solera.

Julio Rodríguez dijo...

Mmmmm,mmmm,mmmmm....

Me apunto esto para una futura visita. Ya estabas tardando en contar tus nuevos descubrimientos.

Julio.

Anónimo dijo...

Alberto Q.

qué bien viven algunas!!!!
Las fotos retrotraen a épocas de siglos pasados. MUY CHULAS

:**

Zelgadiss dijo...

Joe con la casita del pueblo de esta gente... se ve que tienen la "cabaña" arregladita y apañada, pero es modesta, como todo en la familia real británica.
;-P

Pues nada, imagino que nosotras en algún momento iremos a hacer una escapadita y lo veremos, ya que estamos viviendo en Londres que no se diga que no hacemos de paso un poco de turimo, que al menos yo a saber donde estoy el año que viene... Si Kamisama quiere espero que a varios miles de kilómetros, en otra isla.
^^

María J. dijo...

Marisa hija, que no hay quien te pille en cantidad de viajes, que envidia me das.
Este viaje me ha encantado, y voy añadiendo en mi lista sitios a los que me gustaría ir.
Gracias por las fotos y la información, porque a traves de ti conozco sitios preciosos.
Un beso
María J. (Amiga de MªCarmen Urbano)

BLAS dijo...

Estoy completamente de acuerdo en que los ingleses saben sacar mucho partido de su patrimonio. Lo cuidan, lo mantienen, restauran y sin duda, da gusto visitarlos. Teniendo en cuenta el estado en el que se encuentran los lugares y la cantidad de cosas que abarcan se amortizan muchísimo todos los abonos que preparan para el turismo y las visitas.

Me encanta la apariencia "descuidada" del jardín inglés. Parecen siempre salidos de un libro de J. Austen (lo cual es lógico, evidentemente).
No conozco Windsor y nunca me llamó la atención. Mira por donde, ahora con tu post ya le tengo puesto el "farolillo".

superfriki dijo...

La verdad es que Windsor es una preciosidad de pueblo, un pueblo boutique, como dice mi mujer. Ahora te toca visitar Bath, otra preciosidad de pueblo, en el que si te sentiras como en una novela de Jane Austen.

Inma dijo...

Está tan bien contado que ya puedo decir que he estado allí. estupendo relato y magníficas fotos. Tus viajes siempre me hacen salivar de pura envidia.

anele dijo...

Me pasa como a Blas, que ni lo conozco ni me llamó la atención especialmente. Pero tras leer tu entrada he cambiado de opinión.
Tengo ganas de hacer una ruta por Inglaterra o Escocia, así como regresar a Londres. Espero algún día poder acercarme por la zona :)

Findûriel dijo...

Elphaba... me acaban de pasar esta noticia:
http://www.elmundo.es/elmundo/2011/09/21/cultura/1316627835.html

Elphaba dijo...

Por el enlace que has puesto no me sale nada, pero al entrar en la web principal creo que he encontrado la noticia a la que te referías...