Esta es una vista del monte Fuji, símbolo de Japón, desde el shinkansen. Fue un poco decepcionante verlo de esta forma, tapado casi por completo por las nubes. Sin embargo, nos hizo ilusión contemplarlo igualmente, sabiendo que cuando se apartaran las nubes seguiría estando allí.
Volveremos para verlo así.

Mi mente está demasiado dispersa e inquieta estos días como para concentrarme en escribir sobre Oscars y demás por ahora, la verdad. Afortunadamente mis amigos y conocidos de allí se encuentran a salvo, aunque la situación no ha sido ni es nada fácil, tal como narra en primera persona y de una forma impresionante mi apreciada Nora-san.
Lo he sentido mucho cada vez que ha sucedido alguna catástrofe en alguna parte del mundo, pero es imposible no sentirse más afectado por aquellos con los que estás más conectado y, en este caso, cuando la naturaleza hiere a un país al que cuando vuelvo es como si regresara a mi casa.
Furusato (ふるさと)
El anochecer se aproxima y encuentro un tren de nubes
Regreso a la ciudad cuyo olor añoro
Acumulo en mi memoria los recuerdos de la gente
Todas y cada una de sus sonrisas están ahora conmigo
Hay gente allí a la que quiero volver a ver
compartiendo su amabilidad, esperándome
Las montañas, el viento, el color del mar
los lugares en los que puedo ser más yo mismo
Las canciones inolvidables están allí
Tomados de la mano las cantaremos juntos
Las montañas, el viento, el color del mar
Mi tierra.
Tu tierra.
11 comentarios:
Buff, no sé muy bien ni qué comentar, pero comparto el mismo sentimiento de haberme sentido en Japón como en mi casa, por ello también me duele tanto lo que les ha pasado.
Se me ha puesto un nudo en la garganta con lo que cuenta Nora en su blog.
Es terrible. Es normal sentirse tremendamente consternado por todo lo que ha sucedido, especialmente cuando se ha tenido un vínculo adicional con el país. Espero que lo superen pronto y lamento profundamente las pérdidas.
Preciosa canción, por cierto.
Ufff, la verdad es que se pone un nudo en la garganta solo de recordarlo o ver las noticias. Y yo no he ido nunca pero ¡leñe! ¡quiero ir!
Cuando he visto imágenes de Japón a parte de invadirme una tristeza enorme, me vienes a la cabeza, no deja de ser curioso cómo te relaciono con ese mundo. La verdad es que poco se puede decir, son muchos los sentimientos que nos invaden cuando ocurre alguna tragedia, sobretodo de estas características.
María J.
El sentimiento se repite incluso en quienes no hemos estado allí.
Lo peor de todo es que los problemas continúan... :(
un beso
Ya, el blog de Nora deja KO... yo me quedé sin palabras.
Pero yo creo que se tiene que ir a Japón si se puede, y al menos ayudar a su economía yendo y comprando, que nosotras podemos llegar a arrasar tiendas si nos proponemos... ;-)
Pero en serio, creo que es malo dejar de ir a Japón viendo lo que ha pasado. A mi me dan más ganas de ir y de apoyarlos más que nunca.
Japón es una parte de nosotras, no lo podemos evitar, está dentro nuestro, y por eso creo que nos ha afectado más... eso creo, al menos a mi.
Yo aún estoy que no me lo cre, me da una tristeza infinita cada vez que veo cómo aumenta el número de víctimas, el tema nuclear, el miedo, todo. Espero que consigan salir adelante cuanto antes y que vuelvan a la normalidad, como comentan, yo también tengo más ganas que nunca de ir a Japón, todo lo que pueda hacerse por ayudarles es poco.
Lo peor es saber que aún no ha terminado: riesgos de réplica, alarma nuclear... Terrible.
y esta vez ha sido, más que nunca, una serie de catástrofes por efecto dominó. no va a ser fácil de reparar y menos de olvidar... :(
Alberto Q.
Muchos ánimos a los japoneses. Gente educada y honorable. Esperemos que todo se solucione pronto y puedan volver a su vida normal lo antes posible.
Genial el blog de tu amiga Nora. Lo miraré con calma cuando pueda.
Saludos!!
La situación allí debe ser durísima. Entenderás que como lo que conozco de Japón lo sé por tu blog, estos días me he acordado mucho de ti.
Publicar un comentario