
Pocos son los que hablan correctamente en el sentido más estricto y purista que dicten las normas. Muchos nos expresamos auspiciados bajo un habla o un acento local, o simplemente utilizamos ciertas incorrecciones por pura costumbre de nuestro entorno.
En muchos de esos casos, a pesar de utilizar ciertas fórmulas oralmente, sabemos perfectamente cuál es la versión académica y así lo intentamos reflejar al utilizar el lenguaje escrito. Y es más, creo que es nuestra obligación saberlo o tratar de aprenderlo.
Por mi parte lo intento a diario y, aunque comprendo bien la gramática y siempre se me dio bien la ortografía y la sintaxis, está claro que no soy académica y probablemente mis frases podrían estar mucho mejor construidas y mis comas y acentos mejor colocados. Leo mucho, y no cabe duda de que los libros deben ser nuestro ejemplo a seguir, ya que se supone que detrás de ellos hay una mano culta y un equipo lo suficientemente formado como para hacer buenas traducciones o para corregir algún lapsus.
Hace pocos días terminé de leer un gran clásico que es "Jane Eyre", de Charlotte Brontë, y en esta versión editada por Espasa Calpe en 2007 me encontré con nada menos que más de veinticinco laísmos (a partir del número veinte perdí la cuenta). Nada de lapsus ni de errores leves, sino laísmos de los que se te clavan en los ojos dolorosamente. De los que indican que la persona o personas responsables no tienen ni puñetera idea de lo que es un objeto directo o indirecto, y ni pajolera idea sobre sintaxis. Se le puede perdonar a cualquier persona, pero para una editorial es simplemente inadmisible e indignante.
No nos basta con el pobre lenguaje que utilizan tantos periodistas en los medios de comunicación, sino que ahora no nos podemos fiar ni de los clásicos de la literatura. De ahí es donde van a aprender las generaciones venideras.
11 comentarios:
Y estos señores ademas, combraran por su trabajo... Es penoso.
normalmente los leísmos o laísmos incorrectos saltan a la vista, pero en caso de tener alguna duda, te haces la pregunta de si sustituye a un complemento directo o a un complemento indirecto, lo que tú dices.
a cada cual se le exige en función de lo que puede dar, y en una persona que se dedica a la traducción y que se supone que tiene un cierto dominio del lenguaje, esos fallos son iaadmisibles.
Me parece increíble que se produzcan errores de este tipo en una editorial ... Yo soy la primera que, en lenguaje hablado, suelto algún laísmo de cuando en cuando, pero al escribir siempre voy con más cuidado, recordando siempre si me refiero a un CD o a un CI en caso de duda (cuando trabajaba en la academia, siempre les decía a mis chicos "en Madrid, somos laistas, leistas, loistas y todo lo que termine en -ista" XDD y eso fue lo primero que les "enseñé" para que no cometieran ese fallo). Por eso me parece increíble que este tipo de errores aparezcan en libros. Y sí, luego diremos que nuestros jóvenes hablan y escriben fatal ...
Terrorífico. Si no nos podemos atener a los libros, que son la pricipal reserva del lenguaje, apaga y vámonos... si me lo cuenta otra persona pienso que exagera... terrorífico... no se me viene otra palabra a la mente. De veras que esto no me lo esperaba ¡el laísmo es una epidemia!
La sintaxis es mi caballo de batalla. Siempre he leído mucho pero tantos años sin estudiar y cuidando niños han pasado factura.
La chorrada del blog ha hecho que me ponga las pilas y poco a poco noto que voy recuperando facultades.
Ya sabes que yo estoy acabando Jane Eyre ahora mismo. Mi edición es Gaviota y la verdad es que me ha sorprendido la traducción porque es muy buena. Y la versión íntegra, que se ve por ahí cada resumen...
Los leismos en Madrid son sangrantes. Antes me ponía mala pero a fuerza de oirlos ahora dudo como decirlo.
El lenguaje me parece apasionante.
Yo he vivido en várias comunidades autónomas y de hecho utilizo sin darme cuenta, una amplia variedad tanto de fonemas, como de terminología de nuestra geografía nacional, tan dispares como las usadas en Extremadura, Andalucia, Madrid y Cataluña. Mi familia política es de Castilla, y encima tengo una enorme facilidad para que se me "peguen" todos los dialectos locales que me rozan. Con lo cual, cuando alguien me escucha, se le hace muy difícil ubicarme... Siempre recuerdo al Prof. Henry Higgins en "My Fair Lady" con su libreta en la mano, detrás de una de las enormes columnas del teatro escuchando y traduciendo fonemas... A ver cómo le iba conmigo... Pero precisamente lo que me ha hecho siempre poner los pies en el suelo respecto a la sintaxis gramatical ha sido mi eterna adicción a la lectura, y aun siendo una lectora ecléctica total (por cierto Elphaba, gracias por tu introducción al Manga... He tenido que habilitar una estantería para ubicar mis adquisiciones de este género), nunca me he encontrado con los fallos garrafales que estais comentando, he alucinado, más aún con un clásico como Jane Austen y una editorial como Espasa Calpe. Me he encontrado con alguna pequeña "burradilla" de vez en cuando, pero muy ocasionalmente, y tampoco para echarle mucha cuenta, pero lo que cuenta Elphaba es denunciable. Deberías, en mi opinión, publicar el nombre de la persona responsable de la traducción para tenerla en cuenta a la hora de adquirir nuestros libros, porque ya que cuestan una pasta, que al menos no te amarguen la lectura ¿no? Personalmente, a mi me harías un favor...
Te lo diría, pero no figura en ninguna parte el responsable de la traducción, solo del que escribe la introducción. Pero vamos, que voy a mandar un correo electrónico a la editorial quejándome, y también lo voy a decir en la biblioteca cuando entregue el libro, porque acababan de retirar el ejemplar antiguo que tenían de la novela (supongo que por viejo) y yo he sido la que ha estrenado este que tengo en mis manos. Espero que lo quiten de la circulación.
Pues si ya no podemos ni fiarnos de los libros, vaya chungo... Además errores así y reiterados, hacen daño a la vista, jejejejej
Es difícil que hablemos y escribamos correctamente, cierto; pero que en los libros encontremos ya no lo que nos cuentas, sino incluso faltas de ortografía; sí, sí, no erratas, no: FALTAS DE ORTOGRAFÍA... Anda que no he visto yo ni 'ná... Era para llevarle el libro a la Editorial de turno y que nos indemnizaran por el daño moral.
Tía, cómo odio eso. Yo, que me he esmerado por aprender a hablar pese a que en mi ciudad TODO el mundo suelte más laísmos y leísmos que palabras, odio ver que los profesionales del lenguaje, aquéllos que entregan su vida a la transmisión escrita, cultivando con ello el buen uso de la lengua, cometan estas faltas. Es de vergüenza. He dicho. Joder ya xDDDD.
En otro orden de cosas... ¡MUCHOS BESOS!
Es increíble ¿no?. Yo me pongo enferma oon algunos periodistas como tú dices. Cuando les oigo decir dijisteS, estuvisteS...esa S se me clava en lo oídos como un puñal. Delito mayor en la escritura. Cuando estaba peparando la oposición, usábamos un temario de la editorial EOS. No sé quien coño se encargó de redactarlo, porque las faltas de ortografía eran tan garrafales que les escribí una carta a la editorial poniéndolos pingando. No recibí respuesta claro.
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