Nunca me he considerado amante del jazz. Algunos temas me parecían bonitos y me encantaba como queda en las películas de Woody Allen pero, en general, me aburría soberanamente y era incapaz de ponerme a escucharlo. Pero supongo que, como todo en la vida, tiene sus excepciones. Todo género tiene multitud de estilos y, quizás, uno de ellos resulta que te apasiona.
De la misma forma que nunca terminé de aguantar lo que consideraba que era jazz, siempre me agradó el swing, esa música que incitaba al baile y que escuchaba en las viejas películas en blanco y negro de los años 30 y 40. El baile de moda entonces, que bebía directamente del ragtime, del charlestón y, como no, del jazz. Así que, ¿esto también era jazz? Pues iba a ser que me gustaba un poco y todo.
Hubo una película (cómo no) que me hizo desembocar en este descubrimiento personal: Swing Kids o Rebeldes del Swing (otro título horrible en español).
Quien me conozca un poco se dará cuenta de que es una película que tenía todas las papeletas para que formara parte de mi culto personal. Música, baile, Christian Bale, un Robert Sean Leonard "post- poeta muerto", Kenneth Branagh, e incluso un jovencillo y aun desconocido Doctor Carter. Esta cinta es toda una exaltación del jazz y del swing, y el personaje que toca la guitarra en el video (Frank Whaley antes de desayunarse una gran hamburguesa Kahuna), es el mayor fan de Django Reindhart.
Este belga nacido en 1910 en un campamento gitano (no vivió en una auténtica casa hasta los veinte años) aprendió a tocar la guitarra antes que a leer y escribir, y con trece años ya andaba haciendo giras con algunos músicos populares de la época. A los dieciocho, un terrible incendio en su caravana le provocó gravísimas quemaduras que dañaron de forma permanente los dedos de su mano izquierda y, si no se hubiera opuesto, también le hubieran amputado la pierna derecha. De esta forma su desgracia se convirtió en su seña de identidad, y gracias a su tesón y a su tremenda habilidad se convirtió en toda una estrella tocando únicamente con dos dedos de esa mano, como se puede apreciar abajo.
Tras esto se sumergió de lleno en el jazz, revolucionando su sonido con la fusión del swing y la música zíngara europea. En el video también aparece el violinista Stéphane Grappelli, que fue uno de sus máximos colaboradores a lo largo de su carrera.
Django murió en 1953 de una hemorragia cerebral, así que fue una corta carrera la suya. Aun así, fue lo suficientemente larga como para que me hiciera apreciar el jazz, y lo suficientemente perdurable para que hoy siga haciendo que mis pies se muevan solos.
2 comentarios:
Tiene guasa que alguno se ha creido que hablaba de "Diango", el baladista patrio. ¡A ver si leemos con propiedad! xDDDD
Swing Kids!
Oh! Que recuerdos! Me encanta esta peli, y el swing de la banda sonora está genial! Y como bailan! Yo quiero bailar así!
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